Necrológicas

ANGELA MAGDALENA MARINI de TONCOVICH
 “El pasado martes 20 de noviembre y cuando contaba con 83 años de edad dejó de estar entre nosotros Angela Magdalena Marini de Toncovich.
Era la hija mayor de Alfredo y Rosa, quienes por allá por 1928 llegaron desde Italia e instalaron un almacén en calle Rodríguez.
Durante el período inicial de su vida, cursó sus estudios en el Colegio Sagrada Familia, obteniendo el título de maestra en la Escuela Normal.
Angela o Lita, como la conocían, se esmeró por entregar su saber brindando día a día su trabajo a la enseñanza, sembrando la semilla del conocimiento en mente y corazones de sus alumnos.
Pasó por escuelas rurales, escuela N° 5 y Escuela N° 11 donde fue directora, entregando en ellas sin reservas el buen consejo. Más de un alumno se acordará de Lita en un rincón del corazón.
A más de un alumno habrá ayudado a crecer como persona sensible y solidaria como lo hizo con sus hermanos y sobrinos.
Llegó con su jubilación el fin de una etapa de esfuerzo y trabajo para empezar la etapa de disfrutar con su esposo Juan y cumplir anhelos, cuando la sorprende un mal diagnóstico en su salud y la muerte de su compañero.
Querida hermana, querida tía: se terminaron diez años de agonía, y tú en ese estado sin poder expresarte ¡qué pensamientos tendrías?
Al fin llegó el día del reencuentro con tus seres queridos. Al fin la paz con María y el Señor. ¡Siempre te recordaremos!”.
       Tu hermana y sobrinos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.

 
ENRIQUE LEONARDO TRINCHERO
A edad de 85 años, el pasado viernes 23 de noviembre dejó de existir Enrique Trinchero, el último de los pioneros.
“Quienes lo conocimos y estuvimos acompañándolo en su gestión liderando la Sociedad de Fomento Moreno y Arana queremos rendirle un homenaje y contarle a la comunidad acerca de sus valores: honestidad, voluntad inquebrantable, pasión, amor a las instituciones en las que estuvo, vocación de servicio, desinterés, compromiso.
Fue el tercer presidente de Moreno y Arana, entidad fundada después del aluvión del 51 para ayudar  y promover el desarrollo de la barriada, el barrio “de las ranas”.
Siendo maquinista ferroviario fue incansable luchador y promotor de la construcción de la actual sede social de la Institución -allá hacia fines de los 60-, de su biblioteca y de su sala de primeros auxilios, generando recursos, organizando las fiestas y los recordados bailables de la calle Uriburu, entre tantas otras actividades sociales, culturales y deportivas. Simultáneamente hizo un aporte importantísimo en la gestión para la construcción del actual edificio de la Escuela 37 “Congreso de Tucumán”.
La Federación de Entidades de Bien Público también lo tuvo en su Comisión Directiva, generando acciones en bien de toda la comunidad tandilense. También apoyó el desarrollo del ajedrez  promoviendo y trabajando en la organización de torneos y en el crecimiento de la escuelita que sigue funcionando en la Biblioteca institucional.
En el año 1993 el desastre en la administración de la Sociedad de Fomento marcaba un destino casi ineludible: su desaparición. Enrique volvió a tomar la posta y convocó a vecinos e hijos de los fundadores para volver a luchar y salvar a su querido segundo hogar. Tras varios años de trabajo junto a su esposa Josefina y a quienes lo supimos acompañar, Moreno y Arana se recuperó cancelando todas sus deudas para brindar nuevamente sus servicios a la toda la comunidad de Tandil.
La partida de Josefina y los años de trabajo agotador lo llevaron a retirarse de los cargos directivos, aunque siguió de cerca  los quehaceres de la Sociedad. Ya anciano, fuera de su hogar, esperó gallardamente la hora de partir con la certeza del deber cumplido.
En su homenaje, el torneo de ajedrez “61º Aniversario de Moreno y Arana” será denominado “Memorial Enrique Leonardo Trinchero”.
Gracias por todo Enrique, gracias por todo. Josefina.
Sociedad de Fomento Moreno y Arana, Biblioteca Dr. Mariano Moreno”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.

JUAN GASTON PEYRANO
“Amor: nos encontramos el 22 de mayo de 1999, y físicamente el domingo 2 del corriente te fuiste ¡13 años! compartimos la vida, caminamos juntos, y a veces uno caminó y el otro empujó, a veces solo estuvimos sin caminar.
Nos abrazamos, bailamos, nos reímos, nos amamos, nos acompañamos… nos divertimos, lloramos, peleamos y nos elegimos.
No quiero despedirte, no puedo dejar de sentirte en mi corazón y  mi alma, seguiré contando las mismas anécdotas, los mismos chistes, nuestra historia.
Siempre juntos, sos mi amor, te abrazo fuerte ¡Te voy a extrañar mucho!”.  Mariú.
 
“Hermanito del alma: todavía no puedo creer que nos hayas dejado, no lo puedo aceptar, no lo puedo tragar. Eras todo en mí. Mi protector, mi cómplice, mi papá, mi consejero, ese hermano que me decía dos palabras y yo lo entendía todo, la personita con la que podía reírme hasta no parar porque eras un ser de luz, tenías ese carisma que muy pocas personas tienen, querido por todos, amado por tu familia, amigos, por tu compañera de ruta que lo cuidó como nadie ¡gracias Mariú!
Gracias a la vida pude abrazarte hace unos días y lamento muchísimo no haberte dicho que te amaba con el alma, lamento no haberte pedido perdón por mi cobardía, por no poder ayudarte. Estoy destrozada por el dolor, hermanito mío. ¡Te amo con al alma!”.  Mili.
         
Poco es lo que se puede decir de vos. Inteligente, alegre, chistoso, amigo, carismático, hermano e hijo adorado por toda tu familia. Todos te querían. Hasta la gente que habías hecho tu familia durante estos últimos tres años en Neuquén.
“El gordo”, “Tonga”, Gastón, periodista de alma. Buen tipo, con ideas muy claras e inamovibles. Conocí a esos dos “ángeles” que te cuidaron estos últimos años: Mirta y Anita. Compañeras, profesionales y gente que te supo cuidar y querer.
Ni que decir de tu compañera Mariú, como vos la llamabas. Entregó todo y más para que te sientas bien. Pero quiero recordarte sin sufrimientos, sin dolor. Quiero recordarte como un excelente tipo, querido por todos tus amigos de Buenos Aires, Tandil y Neuquén.
El “alma” de los asados y reuniones y el “protector” de la familia. Hermano del alma, te amo y te voy a extrañar toda mi vida”. Carola “Pampita”. 

CARLOS HECTOR GUASTAVINO
El pasado sábado 1 del corriente falleció Carlos Héctor Guastavino, un querido y respetado hombre que contaba con 72 años de edad.
“Papi, o mejor dicho Cacho como todo el mundo te conocía, hoy ya no estás más a mí lado porque la vida lo quiso, pero siempre vas a estar en mi corazón porque fuiste mi gran compañero de la vida. Con vos siempre fui feliz y siempre te preocupaste para que nada me faltara. Hoy más que nunca sé que te voy a extrañar, pero como vos me dejaste escrito en tus cartas antes de irte, voy a seguir adelante y voy a tratar de estar bien hasta que llegue el momento de estar juntos otra vez. Te quiero y te quise mucho Papi…!!!.
Tu esposa e hijos, tus hermanos Mario y Facundo, tu cuñada Choli y sobrinos ruegan una oración en su memoria y lo recuerdan con mucho amor”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
 
LUIS ANTONIO CORVALAN
“Desde muy chico ayudaba en la venta de diarios con su padre. Luego comenzó a trabajar en el ferrocarril, donde estuvo largo tiempo, después, debido a cuestiones de salud no pudo continuar con la actividad, por que lo que se dedicó a hacer changas.
Su vida fue una lucha incansable. Primero por sus hijos y luego por sus nietos.
Fue un hombre trabajador, solidario, un ejemplo de padre y abuelo, siempre dio todo por sus nietos.
En los últimos años, su lucha por la vida fue mucha, lamentablemente ha dejado de luchar. Nos ha dejado un vacío enorme en todos los que lo amamos toda la vida y estuvimos a su lado siempre, no hay palabras que puedan expresar ese dolor que dejó su partida.
Esperamos que desde donde estés nos  sigas cuidando y amando como lo hiciste toda tu vida.
Gracias por todo eso que nos diste y también por todo o que no pudiste darnos porque aprendimos atenerlo, luchando como vos lo hacías…
Nosotros  te vamos a extrañar toda la vida y llevaremos todos los recuerdos vividos en nuestro corazón. Seguro que la estrella más linda del Cielo, la que más brille vas a ser vos… Te amamos, nunca te vamos a olvidar”.
(Fani, Rocío, Pamela, Kevin, Mauricio, Brisa, Brandun, Simón, Francisco, Rafa).
 
CARLOS SEBENI
El pasado viernes 30 de noviembre falleció Carlos Sebeni, un querido y respetado hombre que contaba con 62 años de edad
Carlos nació en Capital Federal el 25 de febrero de 1950, era hijo de Carlos Sebeni y Teresa Viscomi, inmigrantes italianos
Vivió en el Gran Buenos Aires hasta que en 1980 se trasladó a Tandil, donde ya se habían mudado sus padres tiempo antes.
Trabajó vendiendo ropa y artículos de seguridad industrial, luego en la librería La Minerva en donde armaba estanterías  y por último se dedicó a la actividad comercial, en distintos rubros.
De su matrimonio con Mónica Villafañe nacieron tres hijos: Soledad, Luciana y Matías, a los que cuidó y orientó hasta sus últimos días.
El año pasado sufrió la pérdida de su padre, al que cuidó con todo su amor, haciendo todo lo que estaba a su alcance y algo más.
Fue querido y respetado por todo el que tuvo oportunidad de conocerlo, ganándose el afecto de grandes y chicos que lo conocían, principalmente a través de su actividad comercial. Proveedores, clientes, vecinos están sorprendidos y dolidos por esta repentina noticia de su partida. Qué decir de sus amigos, que   siempre encontraron en él al corazón más noble y generoso que pueda imaginarse.
Su familia política, a pesar de estar divorciado hace años, lo amaba y lo tenía tan presente: sobrinos, cuñado y cuñada, suegra, todos demostraban hacia él un cariño del cual estaba orgulloso.
El gran orgullo reciente era la noticia de que Benjamín, su primer nieto, hijo de Luciana, venía en camino. No había persona a la que no le demostrara su felicidad ante esta noticia.
 
“Te quiero papito, y ya te extraño un montón. Hasta último momento estuviste pensando en los demás antes que en vos, y eso quizás también aceleró tu partida. Se ve que mis retos no fueron suficientes para hacer que seas un poquito más egoísta. Los últimos 15 años te los bancaste solo con nosotros tres, y te desvivías por que nada nos faltara. Eso es algo que no sólo yo valoro, sino todos los que te conocen.
Te amo con toda mi alma, te voy a extrañar hasta el último día de mi vida”. Sole.

“Mi viejito se fue de gira, dirían los artistas, obviamente que sorprendiéndonos a todos porque no esperábamos esta ida tan repentina, pero sé que el está en paz, y a pesar del dolor, yo también estoy en paz”.  Luci.
 
“Y bueno el viejo se fue al recital de The Beatles, pero no entre el público, sino como la estrella del show porque siempre brillo e ilumino la vida de todos con su cariño su afecto y su maravillosa persona, Que más puedo decir que se fueron 2 grandes que eran mis hombros e inspiración, muchísimas gracias a todos aquellos que apoyaron y apoyan en estos duros momentos desde el fondo de mi corazón, viejito y viejo los amo con mi vida y voy a hacer todo lo posible para que mi vida sea orgullo en sus corazones eternamente”.  Mati.

“Todo lo que amamos profundamente se  convierte en parte de nosotros mismos, y vos estarás en nosotros por siempre.  Carlitos.
Que descanses en paz,
Tus hijos, yernos, nuera y  todos tus seres queridos así lo desean”.
 
JUAN CARLOS LEONARDI
Con tan solo 45 años de edad, el pasado miércoles 14 de noviembre se produjo el fallecimiento de Juan Carlos Leonardi, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
El “Negro” Leonardi era nativo de esta ciudad y estaba casado con Marilina Rosana Ulloa y tenían nueve hijos: Matías Daniel, Juan Carlos, Mauricio Ezequiel, Walter Damián, Fabián Marcelo, Gabriela Ayelén, Ignacio Joaquín, Noelia Belén y Emiliano Joel.
Desde muy chico dedicó su actividad laboral esquilando ovejas en el sur, y después trabajó en el Haras “General Lavalle”.
Era un hombre que le gustaba mucho el folclore, era bombista y fue glosista del conjunto Los Taitas y los Príncipes del Chamamé y estuvo cantando por Canal 8; además estos últimos años se desempeñaba haciendo changas y tareas de albañilería.
Será recordado por sus padres María Prado y Dionisio Leonardi, su suegro Lorenzo Ullua, sus hermanos Mario y Angélica, al igual que su amigo Fabián Saporiti.
“Salí mirando adelante, pero pensando que atrás había dos manos de niñas que decían. ¡Chau Papá!”.

ANGELA FREGONARA de SUSTA
 Tras una larga y feliz existencia, el pasado domingo 18 de noviembre se apagó la vida de Angela Fregonara de Susta, una querida y apreciada mujer que contaba con 100 años de edad.
“Lina” era de origen italiano, nacida  en el pueblito de Vespolate, en la provincia norteña de Novara; a los 9 años llegó a la Argentina junto a sus padres Antonio y Ernesta, radicándose en Benito Juárez, donde nació su hermano Tino.
Luego llegaron a Tandil donde cursó sus estudios secundarios y recibió el título de maestra, ejerciendo su vocación como docente durante muchos años, primero en el balneario Reta y más tarde en la Escuela Nº 7 “Julio Argentino Roca” de esta ciudad, por donde pasaron gran cantidad de alumnos que siempre la recordaron con mucho cariño, por su bondad y su paciencia para enseñarles a leer y escribir.
Asimismo, estableció fuertes lazos de amistad con sus colegas que se visitaron durante muchos años después de alcanzar su merecida jubilación.
En plena juventud contrajo matrimonio con Leonardo Susta y tuvieron una hija: Liliana, quienes junto a demás familiares, amigos y vecinos, conocieron su carácter afable, su espíritu colaborador y su dedicación al trabajo.

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