Necrológicas

ALBERTO ANDRES VALLEJOS
 El pasado viernes 12 del corriente falleció Alberto Andrés Vallejos, un querido y respetado hombre que contaba con 67 años de edad.
Alberto nació el 29 de abril de 1945, siendo el menor de 4 hermanos: Alicia, Azucena y Jorge.
En su juventud se casó con Elisa Vidaurreta, con quien mantuvo 37 años de matrimonio, y tuvieron tres hijos: Adrián, Ariel y Eliana; contando con una nieta de dos meses en España.
Era una persona muy compañera y protectora de su familia; sabio, consejero no sólo de sus hijos, sino también de sus sobrinos.
Su principal oficio fue la refrigeración, pero también incursiono en la industria, con una fundición de hierro gris denominada “La Unión”.
Su espíritu innovador e inventor lo llevó a fabricar una maquina de alfajores helados que se plasmó en una empresa familiar: “Helados Yooxy”.
Siempre disfrutó de las cosas cotidianas como reuniones familiares, viajes, etcétera; siempre de buen humor, haciendo chistes, con una visión positiva de la vida.
Honesto y persona de bien, supo ganarse el aprecio y respeto de todo aquel que lo conoció.
Se fue en paz, del mismo modo que transitó la vida.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.

 
ALCIRA VARALES de LARREGAIN
Tras soportar los procesos de una prolongada dolencia y cuando contaba con 80 años de edad, el pasado sábado 20 del corriente se apagó la vida de Alcira Varales de Larregain, causando con pesar y tristeza entre sus familiares y amistades.
Alcira nació en esta ciudad el 19 de abril de 1932, siendo buena madre de su hija Graciela Alcira, consejera de su yerno Eduardo Rosas y bondadosa abuela de sus nietos Leonel y Pedro.
Desde muy jovencita se destacó por ser una trabajadora ama de casa, y su hobbie era cuidar de sus plantas y de su jardín
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
 
FERNANDO NAHUEL TORRES
“Con tan solo 13 años de edad, el pasado martes 9 del corriente falleció Fernando Nahuel Torres y a modo de creer que te fuiste a pasear, estas palabras son para vos…
Querido Fer, Ferchu, Príncipe, Negrito, Bonito y cuántas palabras para nombrarte.
Usar todo tu potencial, fueron las llaves para abrir las puertas de todos los que tuvimos con vos, llegando a descubrir que con tus ojos nos hablaste, caminaste y con tu ternura nos acariciaste.
Vinimos al mundo para realizar algo único y especial; Ferchu vos viniste para llenarnos de alegría en tus mejores momentos, de tristeza en los no tan buenos, pero sobre todo en mi caso especial me llenaste el alma, y como dice la canción “cuando un amigo se va queda un espacio vacío que jamás nadie podrá llenar” pero sí podré llenarlo con todo tu amor, dulzura y afecto que jamás olvidaré… ¡hasta siempre!”.
         Mónica.
 
IGNACIO CRESPO
A los 80 años de edad, el pasado lunes 15 del corriente de produjo la desaparición física de Ignacio Crespo, un querido y respetado hombre del quehacer artístico tandilense.
Ignacio había nacido en Bahía Blanca, pero desde hace muchos años estaba radicado en esta ciudad, destacándose como pintor, grabador, escultor y vitraulista, egresado de la Escuela Prilidiano Pueyrredón; ejerciendo la docencia en Escuelas Medias de la Universidad del Sur, Instituto de Formación Docente de Tandil, Universidad Nacional del Centro, en escuelas provinciales de Arte de Bahía Blanca y Tandil; además de ser designado inspector de Educación Artística de la provincia de Buenos Aires, en todos los casos por concurso.
También dictó cursos sobre arte y educación artística en el ámbito bonaerense y en Río Negro; participando de jornadas con presentación de trabajos y talleres en jornadas educativas de Argentina, Uruguay, Brasil, Suiza y Grecia.
Asimismo realizó exposiciones individuales y colectivas en distintas ciudades del país, Chile, Uruguay, Italia e Israel; siendo recompensado con sendos premios en el Salón Nacional de Pintura y Grabado y otros de carácter provincial y regional.
Armó exposiciones con imágenes digitales en Tandil, Mar del Plata y Ushuaia.
Había conformado su hogar junto a su esposa María Raquel Lissarrague y se había jubilado en la provincia en 1986 y en la Unicén en 1992.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
 
REMIGIO ANGEL IBARBURI
Pesar y tristeza ha provocado la noticia del fallecimiento de Remigio Angel Ibarburi, un querido y respetado hombre que contaba con 85 años de edad, tras luchar con entereza y resignación contra el mal que lo aquejaba.
“Pocho” Ibarburi nació el 3 de octubre de 1927 y se crió en el mismo barrio; de sus padres Pedro Ibarburi y Pastora Ardiles aprendió los grandes valores que engalanaron su vida. Sencillo, humilde, cariñoso, orientador, sincero y protector.
Sus hijos Juan Carlos y Ana María hoy lloran su ausencia, pero los reconforta saber que encontró con su esposa Pilar Moreno, la que emprendió el camino del Cielo cuando ellos eran muy pequeños. ¡Descansa en paz!
“Una lágrima se seca una flor se marchita una oración sube al Cielo y la recibe Dios”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
 
LUISA BEATRIZ HERRERA de DEGORGUE
El pasado martes 16 del corriente falleció Luisa Beatriz Herrera de Degorgue, causando profundo pesar y tristeza entre sus familiares y amistades.
Luisa nació el 10 de diciembre de 1923 en Chascomús pero paso toda su vida en Tandil, ciudad que amó con locura.
“Hoy a sus 88 años nos dejó con el alma llena de lindos recuerdos que permanecerán siempre en nuestro corazón.
Su hijo, sus nietos y bisnietos la recuerdan y oran por ella”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
 
FIAMA SABRINA PEREZ
En las trágicas circunstancias que diéramos a conocer oportunamente, el pasado miércoles 17 del corriente falleció Fiama Sabrina Pérez, que contaba con tan sólo 21 años de edad.
“Fiama era una jovencita madre de tres hijos y vivía humildemente en Villa Cordobita. Su partida súbita y silenciosa dejó una tristeza enorme entre sus familiares y amigos que siempre la recordarán con su amplia sonrisa y su afán de pelear la vida.
Era buena madre y buena hija, por lo cual nunca será olvidada. Nos dejaste tres hijos hermosos que nos ayudarán a salir adelante. ¡Te amamos Fiamita!”.
Tus hijos Tomás, Morena y Maleva, tu esposo, tus padres, hermanos, sobrinos, abuelos, tíos y primos
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
 
EDUARDO ALBERTO MARTINEZ
A los 69 años de edad, el pasado martes 7 de agosto dejó de existir Eduardo Alberto “Pato” Martínez. Sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Pa, papi, viejo, papucho, papito… de muchas maneras podemos llamarte, todas encierran el mismo amor.
Pocas horas en silencio, pero se hacen tan largas sin ti… las memorias compartidas son tantas, tu recuerdo nos abraza.
Infinitos momentos que jamás olvidaremos. Porqué tu presente ausencia no te borró de nosotros, te siembra eternamente…
Cuando te volvamos a ver, rodeado de angelitos de colores y noves de algodón, donde los quereres son eternos y no se rompen por partidas tristes.
Te daremos un eterno abrazo, allí en tu lugar porque en el Cielo no hay dolor, no hay despedidas… solo reencuentros ¡Te amaremos eternamente ´Pa!
“Tu esposa María Ester Olivera; tus hijos Eduardo, Miguel (f), Claudio, Sandra, María de los Angeles (f), Cristina, Hugo, José, Marcelo y Yamila, hermanos, hijos políticos, sobrinos, nietos y bisnietos, te recordaremos eternamente”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
 
AURELIA FERNANDEZ
Cuando contaba con 90 años de edad, el pasado sábado 13 del corriente falleció Aurelia Fernández, una querida mujer nacida en Ayacucho; sus seres queridos escribieron en su recuerdo:
“Partiste dejando un hermoso recuerdo en nuestro corazón. Durante toda tu vida fuiste una gran mujer, alegre, jovial, inquieta, luchadora, muy trabajadora y con espíritu emprendedor.
Todo Tandil te recuerda cuando por las calles transitabas en bicicleta. Gran amiga, incondicional hermana, hija y prima inolvidable. Presente siempre en las buenas y en las malas.
Para tu hermana Elena fuiste su gran pilar, su amiga y compañera. Tus primos siempre te estarán agradecidos, porque en los malos momentos estuviste presente, firme como un soldado al pie del cañón.
Lela, todos los que te conocimos extrañaremos tu bondad y tu buen humor. Te seguiremos queriendo siempre, con tu risa, tus dichos, tus observaciones en los viajes… siempre”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.

NELLY ESTHER IBAÑEZ de ZILJSTRA
A los 73 años de edad, el pasado sábado 13 del corriente octubre se apagó la vida de Nelly Esther Ibáñez de Ziljstra, dejando tristeza y angustia entre sus familiares, amistades.
Nelly nació en esta ciudad el 12 de noviembre de 1938, en plena juventud contrajo matrimonio con Diego Abraham Zijlstra, de cuya unión nacieron Marcelo, Marisa y Mariano.
Fue una excelente madre y muy buena abuela de sus siete nietos: Maira, Fabricio, Mateo, Martina, Bárbara, Diego y Candela.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Dedicatoria:
Mama: “Hoy quiero recordarte como fuiste para todos en nuestras vidas, una madraza en todo sentido. Siempre vas a estar al lado mío, especialmente por todo lo que pasamos juntos. Mamá te quiero mucho…Hasta pronto”.
Tu hijo Marcelo.
 
HECTOR CEJAS
El pasado miércoles 24 del corriente dejó de existir Héctor Cejas, un querido y respetado hombre que contaba con  80 años de edad.
“Tito” Cejas nació en esta ciudad el 9 de enero de 1932; su infancia  y parte de su adolescencia transcurrió en Villa Aguirre; luego conformó su familia y vivió en el barrio Las Ranas, actualmente barrio Norte.
Dedicatorias:
“Viejito querido: yo se que partiste con el Señor y que estás en mejor lugar descansando, pero tú sabes que sesenta  años a tu lado no los olvidaré y te extrañaré mucho.
Fuiste un ejemplo para todos nosotros, siempre te vamos a extrañar y recordar”.
Tu hijo Atilio, tu yerno Roberto; tus nietos Jorge y Jesica; tus nietos políticos Jesica y Damián y tus bisnietos Cami, Rami, Delfi y Dari.
 
“Abuelito: te has ido, recuerdo como te enojabas, cuando jugábamos con la abuela y la tía a la canasta, nos pasábamos la tardecita los cuatro juntos.
O cxuando nos enseñaste a escribir y leer y que la mayoría de las veces no te hacía caso.
Pero bueno, ahora sé que estás con Mamá riendo y contándole de nosotros. Qué más te puedo decir, este verano va a estar vacío tu silla en el porche de casa.
Solo cosas lindas recordaré siempre y te prometo que voy a cuidar siempre a la abuela. Y siempre vas a estar en mi corazón ¡te quiero!”.
Tu nieta Jesica.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.

MARIA LUISA GOÑI de LARRABURU
Con pesar y tristeza fue recibida la noticia de la desaparición física de María Luisa Goñi de Larraburu, una querida mujer que contaba con 67 años de edad.
María Luisa nació en Rauch el 12 de diciembre de 1944 y en su juventud contrajo matrimonio con Juan Carlos Larraburu y tuvieron tres hijos: Carlos, Gustavo y Matías.
Se destacó por ser una persona muy trabajadora, desempañándose por varios años como enfermera del Hospital de Rauch, para luego dedicarse enteramente en la atención de su familia, brindándoles amor y cariño.
Dedicatoria:
Carta para ti: “Hoy me toca escribirte una carta de despedida… qué triste llegar a esto, el momento menos deseado.
No sé, no tengo palabras… sólo el corazón destrozado; no me gusta decir adiós, prefiero las bienvenidas. Por eso quiero darte las gracias por haber entrado en mi vida; me aceptaste en tu familia y me abriste la puerta para poder formar la mía. Me faltó tiempo para agradecerte todo lo que nos has ayudado: tus consejos, tu compañía… por eso te prometo cuidarlos toda mi vida.
Somos muchos los que te queremos y los que te vamos a extrañar: amigos y familiares de Rauch –tu ciudad natal- también la gente de Barker, donde sembraste las bases de tu familia. Tuviste a tus hijos. Junto a tu compañero Juan, este ejemplo de hombre que te cuidó hasta el final, que te amó con el alma y de manera incondicional, que se pasó noches enteras velando por tu bienestar.
Gente de la iglesia, amigos de Tandil, tantas personas ¡tus nietos Luisa! La luz de tus ojos y el último solcito Juanita (mi bebé) a la que con tanta ternura cuidaste.
¡Qué falta vas hacernos ahora! El arroz con leche, las tortas fritas, las empanadas, los llamados, los paseos…
Sólo nos quedan estos recuerdos, que por el resto de nuestras vidas guardaremos con una sonrisa, como un tesoro en el corazón”.
Gaby.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario