Necrológicas

 

 
 
NELY GARCIA de 
“A mi madre: Nely naciste un 17 de julio y yo un 18 con 30 años de diferencia. Nos conocimos cuando yo tenía más o menos 12 años y nunca dejé de quererte. 
Fuiste madre, padre y una amiga y llegaste a casi 93 años y el 9 de julio nos dejaste”
Mario Andreasen.
 
 
 
ROBERTO VILLARRUEL
“A mi hermano de corazón: su hijo Roberto no se enteró de su partida y a los 18 días, tras no soportar una operación de corazón siguió tus pasos junto a Dios.
Perdí a dos seres que amé y me amaron en pocos días. ¡Los recordaré para siempre!”.
Mario Andreasen.
 
 
 
NELIDA ANTONIA SORIA de OLMEDO
“Amada abuela: hoy nos toca agradecerte y recordarte con amor por todo lo que luchaste y trabajaste por el bien de tu familia.
Esa que te tocó cuidar y educar, ya que a los 36 años te quedaste viuda y con ocho hijos por criar, dado que la mayor solo tenía 13 años y el menor meses.
Trabajaste durísimo y eso quiero que tu descendencia lo sepa, ya que tus bisnietos te vieron en tus últimos años. Siempre supieron de tu ejemplo de vida, lucha y desafíos cotidianos.
En 1970 llegaste a Tandil con tus hijos y un bagaje de sueños y a base de sacrificio nos enseñaste que con fe en Dios y amor, se puede; solo podemos decirte gracias por todo.
Abuela “Bocha”, vieja, mamá, abu, Dios te bendiga en su gloria. Que en paz descanses. Solo te nos adelantaste, te amamos y agradecemos por todo por siempre…”.
Familia Olmedo.
 
 
MANUEL ROBERTO UZABIAGA
A la edad de 57 años, el pasado lunes 30 de julio falleció Manuel Roberto Uzabiaga; sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Manolo: siempre vas a estar en nuestro corazón. Nunca te olvidaremos. Tu hermano Eduardo, Cacho, Juan, Beba, Jorge, Susana, Coca, Graciela, Miguel; tu cuñada Olga Lucía y sobrinos”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
 
 
VIRGINIA JUANA BRATANICH de GALLINAL
El miércoles 1 del corriente, a los 75 años de edad, falleció Virginia Juana Bratanich de Gallinal y sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Mamá: gracias por brindarnos tu amor, tu cobijo, tu sabiduría, tu fuerza y perseverancia, de tu sangre croata, hasta último momento estuviste haciendo cosas.
Mamá, te imaginamos en campos luminosos, perfumado por flores, con tu mirada protectora y tu dulce sonrisa.
De esta manera se calma nuestro llanto y dolor por tu partida, sintiéndote así como fuiste para nosotros. 
Mami ¡que descanses en paz! Te extrañamos y te amamos”.
Tus hijos Jorge y Fabián, tus nietos, tus hijas políticas, tus hermanos, sobrinos y familia. 
 
 
HERMINIA IRMA MORIS de BENITEZ
A la edad de 81 años, el pasado jueves 2 del corriente se apagó repentinamente la vida de Herminia Irma Moris de Benítez, causando dolor en sus familiares y amigos.
“Quito” Benítez había nacido en Rauch el 17 de mayo de 1931; era hija de Fermina Ramírez y Carmelo Moris; compartió su infancia junto a sus ocho hermanos, y sus últimos días junto al más chico: Julio.
En su juventud conoció a José Francisco Benítez, con quien se casó y junto a su hijo Héctor formaron una familia que creció con la llegada de sus otros cinco hijos: José, Carlos, Marcos (f), Walter y Miguel y su hija–nieta María de los Angeles, quienes junto a sus nueras Mirta R., Mirta M., María, Raquel y su yerno Walter le dieron 15 nietos: Fernanda, Kathy, Deivi, Coqui, Yanina, Gisela, Ayelén, Belén, Marcos, Daniel, José, Milagros, Marcos, Yasmín y Diego; además de sus bisnietos: Lucas, Oriana, Hanna, Martina , Brisa y Julián.
Todos ellos, junto a sus cuñadas Amelia, Delfina, Olga, Carlos, sobrinos, primos y amigos la despiden con dolor.
“Todos los que conocimos a Quito la recordaremos con esa alegría contagiosa, siempre con una sonrisa. Seguramente estarás de fiesta o tomando mates con tu Negro  querido, tu compañero de la vida y tu hijo Marcos. Te vamos a extrañar mucho abuela querida. ¡Hasta siempre!
 
 
AIDE ESTER BERTOLI de LACOVARA
“Llega a Tandil junto a su marido Antonio Lacovara en el invierno del ´56; fundan y trabajan junto en lo que fue Perfumería Dior.
El 31 de julio de 1968 una dolorosa enfermedad la deja viuda, teniendo sólo 42 años. Se dedica de lleno al cuidado de sus hijos María Ester y Héctor.
Su familia se multiplica con la llegada de siete nietos: Mariana, Miguel, Gustavo, José, Sofía, Sol y Ramiro, junto a muchísimos nietos del amor que supo recoger, ella era “la abuela”.
La de sus nietos, la de los amigos de sus nietos, la de otros amigos que la acompañaban por la vida. Le decían  Abuela las enfermeras de la Clínica, en donde estos últimos años estando varias veces internada, los vecinos, los hijos y nietos de sus amigos y también sus cinco bisnietos: Luca, Nicola, Matías, Iñaqui y Facundo, los que a la palabra abuela le agregaban otra que no podemos reproducir aquí. 
Era el centro de las diversiones y las fiestas, contando cuentos en ronda o saliendo a bailar primero con nadie; un día se cayó y sus huesos chiquitos y andariegos cayeron en manos de un médico inescrupuloso que le efectuó una mala praxis, ya no pudo bailar más, pero seguía con ánimo. 
Seguía desde su cama teniendo la casa llena de nietos reales y postizos, que la adoraban. Nunca abandonó su lucha, tejía, leía, miraba TV, escuchaba radio y se enojaba cuando no le tapaban las canas en tiempo y forma.
Ella era la abuela, pero la semana pasada se apagó de a poquito como una vela que llega a su fin, incluso haciendo chistes al último médico que la vio el día anterior.
Su vida era estar en la cama conectada con el mundo con su teléfono, se acordaba de todo y de todos hasta el último día. Hubo dos abuelas muy conocidas: la de la Casita del Te y la Abuela Aide, la abuela de los tandilenses que alguna vez conocieron. Ella misma se presentaba, diciendo “yo soy la abuela Aide”, a secas”.
 
 
LILIANA HILDA MECLAZCKE de JEREZ
“En la ciudad de Mar del Plata, el pasado domingo 5 del corriente se durmió en la paz del Señor. Liliana Hilda Meclazcke de Jerez, rodeada del cariño de sus hijas Roxana, Gabriela, Marcela y Jorgelina, sus yernos, nietos y bisnieta.
Todos ellos codo a codo se dieron el tiempo para cuidar y mimar a Hilda, que fueron la fortuna más grande que un ser humano puede tener y yo, su hermana, se lo dije en su despedida.
Liliana nació en esta ciudad en el hogar de Juan Meclazcke y Bernarda Muñoz, con sus hermanos: Elba, Celestino, Darío, Santiago, Beatriz, Clara, Stella, Dardo, Tomás, Daniel, Néstor, Patricia, Anahí y Malena.
En su juventud se casó con Williams Jerez y al quedar viuda siguió sola luchando con su enfermedad, junto a los suyos, que la despidieron con gran dolor”.
 
 
ANIBAL FILIPPINI
A los 85 años de edad, el pasado domingo 5 del corriente, dejó de existir Aníbal Filippini, director del diario Nueva Era y reconocido dirigente del sector periodístico del país.
Aníbal había nacido en la Capital Federal el 5 de diciembre de 1926 y luego de cursar sus estudios secundarios, siguió la carrera militar en la Escuela de Aviación de Córdoba, retirándose con el grado de vicecomodoro.
En 1973 se retiró como militar y se hizo cargo del diario Nueva Era. Desde entonces, comenzó una activa participación en distintas entidades y espacios vinculados a la prensa nacional.
Entre los múltiples cargos que ocupó, fue secretario del Consejo Ejecutivo de Adepa (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas) durante los períodos 1986 a 1987; 1987 a 1988 y 1989 a 1990. Además, se desempeñó como secretario de Relaciones Institucionales en el período 1990 a 1991.
Por otra parte, integró el grupo de empresarios que fundaron Adira (Asociación de Diarios del Interior de la República Argentina). En esa institución se desempeñó como consejero titular, entre 1979 y 1982; vicepresidente segundo, de 1982 a 1988; presidente, de 1988 a 1994; vicepresidente segundo en 1994; consejero titular en 1996 y consejero suplente, entre 1998 y 2004. 
Además, fue presidente de la Asociación de Diarios del Sur, con sede en la Ciudad de Buenos Aires.
Había conformado su familia junto a su esposa Leonor Alice Cabral y sus hijos José Rodolfo, Aníbal y Mariano Antonio, junto a sus hijas políticas, nietos y bisnieta.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
 
 
ROSA ANGELA PEREZ de FERREYRA
“Rosita, hermana querida. Te fuiste a los 63 años, luego de un año de lucha contra esa enfermedad que no quiero nombrar. Tenías ganas de vivir y por eso peleaste hasta el final.
Tu vida fue trabajar, ayudar y por eso cosechaste muchas amigas que hoy lloran tu partida: Toty, Mary, Silvana, María, Norma, entre otras.
Fuiste muy feliz con tu marido Jorge formando una hermosa familia con tus hijos: Marcos, Jorge y Daniel; tus nueras y tus cinco nietos: Mailén, Ariadna, Melani, Gonzalo y Brando, junto a otro más que viene en camino y no llegaste a conocer.
Querida hermana, se hace muy difícil escribir esto ya que siento una tristeza tremenda. A pesar de todo, hay que seguir adelante.  
Tu madre de 81 años, poseedora de una fortaleza increíble, llora en silencio tu partida. Descansa en paz. Te quiero mucho”.
Tu hermana Ester. 
Sus restos, previo velatorio, recibieron cremación en el Crematorio de Dolores.
 
 
MAGDALENA SANDALIA CALVENTO de FULCO
A los 81 años de edad, el pasado viernes 3 del corriente falleció Magdalena Sandalia Calvento de Fulco, causando un profundo dolor y tristeza entre sus familiares y amigos.
“Male” Calvento nació en esta ciudad el 19 de noviembre de 1930. Desarrolló su actividad laboral como empleada gastronómica por muchos años.
Fue una gran esposa, madre, abuela y bisabuela, una excelente amiga y ejemplo de persona.
Fue esposa de “Tolo” Fulco (f), tuvo tres hijos: María, “Catino” y Mumy”; sus nietos: Matías, Micaela, Betiana, Gustavo, Sabrina, Barby y Ayelén; sus bisnietos: Axel y Benjamín, quienes lamentan su partida y elevan una oración en su memoria.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
 
 
DELIA MARIA DI GIACOMO
“Allá por el año 1954  recibió su titulo  de docente con toda la ilusión de servir a los más pequeños, y así fue, vivió para enseñar, sobre todo a los más chiquitos. Trabajó incansablemente gran cantidad de horas en su casa para hacer todo tipo de trabajos para entregarle a cada uno de sus alumnos. La paciencia, el amor y la constancia fueron siempre su guía a la hora de enseñar, muchas veces se la escuchó decir, “no todos aprenden al mismo tiempo cada chiquito tiene su momento…” 
Trabajó duramente en escuelas de campo  donde fue muy feliz y cosechó muchas amistades, ya que debía quedarse durante días en los campos vecinos, en el Paraje San Lorenzo o en la escuela de la Boca.
Por problemas familiares dejó unos años de ejercer, cuando volvió a Tandil en el año 1970 comenzó a trabajar en la Escuela Nº 11 por un corto tiempo y de allí a la escuela Nº 47 donde se jubiló en el año 1991.
Desde entonces se ocupó de atender y cuidar a su hijita Delia por la cual veló hasta en el último momento. Las cosas de la vida hicieron que fuera madre y padre, supo de angustias y de apremios de todo tipo, pero esto en lugar de desmoralizarla la hicieron más fuerte, y así pudo educar a sus hijas y darle todo lo necesario para que puedan crecer sin sentir ninguna falta.
Hacía cinco años que vivía junto a sus hijas, su yerno al que quería como a un hijo y sus nietos.
Fue la mejor abuela, dejando su propio descanso para cuidar y velar por sus tres nietos que eran la luz de sus ojos, y el mayor motivo de felicidad que tuvo los últimos años de vida. 
Supo ser para todos los que la rodeamos un ejemplo de vida, una maestra que nos guió, nos aconsejó  y nos dio los abrazos más confortables. Sus sabias palabras tranquilizaban hasta el corazón más angustiado.
Hoy descansa en paz, y a pesar del dolor profundo, la recordamos con mucho amor y admiración; con nuestro corazón lleno de recuerdos y enseñanzas su esencia  quedará viva y nos acompañará en nuestra vida.
Cada vez que alguien cite alguno de sus dichos, relate sus cuentos o cocine con sus recetas, Kiki va a estar ahí resurgiendo,  recordándonos el valor de la dignidad y del esfuerzo”.
 
 
JUAN MARTIN BERHO
De manera inesperada y cuando contaba con sólo 33 años de edad, el pasado sábado 4 del corriente falleció Juan Martín Berho, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
Martín había nacido en esta ciudad el 1 de enero de 1979; cursó estudios secundarios en la Escuela Media de Villa Alduncin y desarrolló su actividad laboral como tornero, trabajando en fábricas como Sata, Ballini y Jarque; además estuvo dos años viviendo en Estados Unidos, desempeñándose en una fábrica de ascensores en Miami.
Era un hombre muy bohemio, que le gustaba viajar mucho y su pasión eran las motos.
Su partida es lamentada por su mamá Jorgelina; junto a sus hermanos Telmo, Silvana, Leonel, Georgina, Mauricio y demás familiares, quienes elevan una plegaria por su eterno descanso.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
 
 
LUIS GASPAR TISO
El pasado sábado 4 del corriente partió Luis Gaspar Tiso, una gran persona que contaba con 86 años de edad.
“Lucho” Tiso nació en esta ciudad el 25 de mayo de 1926, y era muy querido por todos sus vecinos, fue excelente padre y esposo.
Trabajó durante muchos años en el ferrocarril y luego en la Municipalidad y en el Sindicato de Trabajadores Municipales, donde alcanzó su merecida jubilación; también estuvo vinculado a la Liga Tandilense de Fútbol.
“Lo extrañaremos mucho y siempre estará en nuestro corazón”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
 
 
MARIO ALEJANDRO CABALLERO 
“El 28 de julio te fuiste de nuestras vidas dejando un enorme vacío que nunca llenaremos.  Siempre te recordaremos y estarás en los corazones de los que te queríamos: tu mamá Graciela, El Facha, tus hermanos: María, Miguel, Mariano, Milagros, Giuliana, Brenda y Joaquín; tu sobrina la Chinita como vos le decías; tus tíos Coto, Mirian, Mario, Maria, Lorena, Roxana, Carlos y Patricia, primos y demás amigos.
 
 
MARIA SUSANA VALDEZ de MIGUELTORENA  
“Cuando contaba con 74 años falleció María Susana Valdez de Migueltorena, nuestra querida tía abuela… Queremos escribir unas palabras por el cariño que te tuvimos y que ella nos tuvo a nosotros, sabemos que en donde estés, lo vas a leer.
Siempre tan cuidadosa de todo y de todos, siempre tan atenta, con esas ganas de estar rodeada de gente. La vida te puso barreras que con valor y entereza supiste levantar.
Por razones que no conocemos Dios quiso tenerte con él. No hay enojo ni rencor, solamente mucha tristeza por sentir la ausencia de una persona tan valiosa como lo eras vos.
A los 7 días de agosto del 2012 nos dejó Susana; sintiéndose tan débil, que es difícil de comprender donde estaba toda la fortaleza que la caracteriza.
Siempre recordaremos sus cariños, su transparencia y todo su valor, sus ganas de seguir.
Con gran tristeza en el corazón le pedimos a Dios que en paz descanse”.
Tus sobrinas nietas: Jésica, Karina y Julieta.
 
 
 
 

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