Necrológicas

MAXIMO BERTINI

Tras una breve dolencia, el pasado viernes 11 del corriente se produjo el fallecimiento de Máximo Bertini, un apreciado y joven vecino de nuestra ciudad que contaba con tan sólo 25 años de edad.
Maxi había nacido en esta ciudad el 27 de abril de 1983, en el seno de la familia integrada por sus padres Rubén Omar Bertini y Mirella Cescatti.
Cursó sus estudios primarios en el colegio San José y los
secundarios en San Ignacio. Actualmente avanzaba con su carrera en la Universidad del Salvador, donde apenas le quedaba un año para recibirse de abogado, título que le serviría para cumplir el gran sueño de su vida: compartir el estudio de su padre, de idéntica profesión.
Verdadero amigo de sus amigos, hacía además dos años y medio que andaba de novio con grandes ilusiones, era fanático de los autos y casi un especialista de la aventura, desde hacer travesías, hasta esquiar, andar en cuatriciclo y pescar, práctica que desde chiquito compartía con su padre.
Muy dependiente de toda su familia,  vivía en Buenos Aires por razones obvias de estudios, junto a su única hermana Lucía, que también estudia Derecho.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz, donde se vivieron momentos de extremo dolor, ante su sorpresiva e injusta muerte.

 

ROMANA ESTHER LOPEZ
 A la edad de 84 años, el pasado domingo 13 de julio se apagó la vida de Romana Esther López. Sus seres queridos la recuerdan así:
?La vida no le dio hijos pero sí le dio un sinnúmero de sobrinos y de amigos.
Fue para todos ?la tía Negra?… para la familia y la calle Constitución.
Fue la ?tía abuela? que cada día asomaba en la ventana de su living ?cuidando a su barrio?.
Hace unos días, después de toda una vida, dejó de cuidarlo; sus anteojos dejaron de brillar y todos los vecinos se extrañaron.
Fue la ?tía abuela? siempre alegría, salía caminando por las mañanas hasta el Parque, el Dique, el centro… y rezaba agradeciendo a Dios que le diera esta posibilidad.
Fue la ?tía abuela? que con su cariño atrajo a los niños, a los que hoy siendo grandes recordamos con nostalgia… la que nos atrapaba con sus relatos, sus anécdotas de la infancia, sus versitos y canciones… sus ocurrencias.
La que con todo su amor tejía ropa para los bebés que iban apareciendo en su vida, para las muñecas que ella nunca tuvo, pero que sus ?amigas nenas? le prestaban gustosas para que ella vistiera y por qué no… jugara.
La que no  permitía los pies fríos por las noches, y decía a todos: ?Yo te voy hacer las pantuflas de lana… ¿de qué color te gustan??. 
La que con sus merengues, masitas y pasta frola endulzó la vida de todos los que la rodeaban.
La ?tía abuela? que con anhelo esperaba la visita de sus seres queridos y decía: ?Ya está, ahora que te vi, me quedo tranquila?.
Esa ?tía abuela? que nunca pidió mucho, solo que estemos.
Por eso, hoy que ya no te veremos, te extrañamos, pero no podemos de dejar de agradecerle a Dios.
Tía Negra: Nunca olvidaremos todo lo que nos enseñaste y que se resume, como dice la canción, en tres palabras: ?Celebra la vida?, porque es todo lo que vos hiciste durante tu paso mientras ?sembraste en la tierra tu mejor semilla?.
Sus restos, descansan en el cementerio parque Pradera de Paz.

JULIO ORLANDO SORRENTI
 El pasado sábado 12 del corriente dejó de existir Julio Orlando Sorrenti, antiguo vecino de nuestro medio, hijo de María Conforti y Carlos Sorrenti.
Desde el año 1946, Julio desempeñó su actividad laboral en la Municipalidad de Tandil, hasta obtener su merecida jubilación y allí supo ganarse el respeto y afectos de quienes lo conocieron.
Su existencia transcurrió junto a su esposa Zulema Delia Alí y era padre de Carlos y Osvaldo Sorrenti.
Sus restos fueron sepultados en el Cementerio Municipal, donde descansarán eternamente.

 

LUISA GONZALEZ de MACHELLO
 Tras soportar los procesos de una breve dolencia, el pasado miércoles 16 de julio falleció Luisa González de Machello, una querida y apreciada mujer que contaba con 89 años de edad.
Doña Luisa nació el 10 de noviembre de 1918 en Rauch, era la segunda de once hermanos; estudió en el Colegio de Religiosas y desde muy joven se fue a trabajar a Buenos Aires, donde conoció a su esposo Antonio Machello (f), con quien conformó su hogar. En 1948 se fueron a vivir a Las Flores donde se dedicaron al comercio, atendiendo un hotel por espacio de veinte años. En 1978 alcanzó su merecida jubilación y se vino a vivir a esta ciudad.
Su partida es lamentada profundamente por sus hijos Carlos Alberto y Néstor Raúl, sus nueras Ester Lavarrieta y Susana Simón; al igual que sus seis nietos y seis bisnietos, quienes elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.

 

PEDRO OSVALDO CLEMENT
 De manera inesperada, el  pasado jueves 10 del presente mes se produjo el fallecimiento de Pedro Osvaldo Clement, un querido y conocido hombre del quehacer deportivo, cultural y social tandilense que contaba con 88 años de edad.
Don Pedro había nacido el 14 de diciembre de 1919 en Concepción del Uruguay; vino a esta ciudad en 1947 como integrante de la Fuerza Aérea Argentina, siendo uno de los creadores de la Sexta Brigada Aérea, donde prestó servicios hasta 1970 cuando se retiró con el grado de suboficial mayor.
Más tarde, desarrolló una extensa y fructífera actividad como dirigente del club Independiente, donde fue administrador y gerente, comenzando junto a don Santiago Selvetti y luego acompañó la gestión de Duggan Martignoni y Pedro R. Gómez. Justamente un día antes de su partida, la entidad rojinegra cumplía el 90º aniversario de su fundación, de cuya fiesta no pudo tomar parte.
También era una persona muy activa y solidaria en el Rotary Club Tandil, donde se desempeñó como secretario hasta el momento de su partida, con su firma voluntad de servir a la comunidad. Merced a sus virtudes era un hombre rodeado de muchos amigos de todas las edades.
Estaba casado con Blanca Rafaela D´Amico, conformando su hogar junto a sus hijos Ana y Osvaldo, su hija política Ana María Petracchi y sus queridos nietos Soledad, Cecilia y Osvaldo, quienes extrañan su presencia, pero queda en ellos la imagen de su figura, sabiendo que descansa en paz junto a Dios.
Sus exequias, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.

 

ALDO TELESFORO GONZALEZ
 El pasado sábado 12 del corriente, cuando contaba con 70 años, dejó de existir Aldo Telésforo González, y sus seres queridos lo recuerdan así:
?Hiciste tu aparición en escena allá por el año ?38 en la ciudad de Tandil. Compartiste tu infancia con tus padres Serafín y María, y tu hermano Oscar.
En tu adolescencia comenzaste a trabajar en lo que te gustó toda la vida: la mecánica. Sin olvidarnos de tu pasión, el Club Atlético River Plate.
Más adelante comenzaste a compartir tus días con Marta, hasta que llegó Fabio y la familia se agrandó. Juntos los tres, se fueron a la nueva casa, la que un tiempo después sería la casa de ?los González?, pero de los cuatro, ya que a esta altura había aparecido Verónica.
Seguiste trabajando junto a Marta para darles lo mejor. Para hacer de tu hijos, buenas personas, por sobre todas las cosas. Cuando los benjamines se encaminaron hacia otros escenarios, siguieron haciendo todo para darles los mejores estudios.
Cuando llegó el momento de retirarte de las jornadas laborales estresantes, no podías quedarte quieto y te sumergiste en un nuevo emprendimiento.
Durante toda tu vida fuiste adquiriendo amigos y vecinos que aprendieron a quererte. Nunca decías no a nadie. Siempre estabas dispuesto a ayudar, a colaborar con quien lo necesitara. Desde inflar la bici de los chicos del barrio, arreglar las canillas de la casa de tus suegros, ayudar a tus hijos con las mudanzas, apoyar a Marta con el cuidado de tu suegra, conseguirle los tapizados para la camioneta de Fabio, buscar a Vero a la salida del trabajo, hasta alimentar a los perritos. Pero en julio del 2008 decidiste que ya era tiempo de ayudar en otro lugar.
Te vamos a extrañar, de hecho ya nos estás haciendo falta. Dejaste un gran vacío en nuestras vidas. Pero sabemos que seguirás con nosotros, porque la gente buena siempre es recordada con cariño. Hoy no estás físicamente, pero en nuestro corazón seguís y seguirás hasta que volvamos a vernos.
Se feliz donde estés, un beso??.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.

 

FRANCISCO HARRY MARDERWALD
 El pasado viernes 27 de junio se produjo el fallecimiento de Francisco Harry Marderwald y su familia lo recuerda así:
?Gracias, papá, por dedicar tu vida al trabajo y dejarnos esa enseñanza maravillosa en nuestra vida. Con el esfuerzo que pusiste vos en tus trabajos, nos diste un gran ejemplo de vida a cada uno de nosotros  y nos inculcaste a tu manera.
También te agradecemos tu humildad sencilla para enseñarnos a valorar todas las pequeñas cosas que supiste darnos a cada uno de nosotros de distintas maneras.
Nancy Graciela, Marta Cristina, Eriverto Alfredo, Patricia Ester, Evangelina Elizabeth, Paola Cecilia e Ivana Catalina Marderwald, al igual que tus yernos, nietos y bisnietos, te recordarán eternamente.
En este pequeño recordatorio no queremos dejar de recordar a tu hermano, que desde el día que te enfermaste nunca dejó de visitarte y cebarte tus mates tan esperados  y él también desea que descanses en paz?.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.

 

CARLOS MARCELO GARCIA
 El pasado jueves 3 del corriente dejó de existir Carlos Marcelo García y sus seres queridos lo recuerdan así:
?Con sólo 37 años y después de pelear largo tiempo contra esa maldita enfermedad, te fuiste y nos dejaste con un dolor muy grande en el corazón.
Fuiste un gran amigo, una gran persona, nunca bajaste los brazos, siempre de buen humor y con ganas de vivir.
Te gustaba el fútbol y los asados con amigos. Nadie te olvidará y nunca podrán igualarte.
Sabemos que desde allá arriba nos estás mirando. Te tendremos siempre?.
        Néstor Lirón y familia.

 

ELVIRA ALGAÑARAZ de NACARATTI
 A la edad de 88 años, el pasado martes 15 de julio se apagó la vida de Elvira Algañaraz de Nacaratti, causando dolor y angustia entre sus familiares y amistades.
Elvira nació en esta ciudad el 24 de mayo de 1920; desde muy joven dedicó su tiempo a las tareas hogareñas y había conformado su familia junto a su esposo Antonio Nacaratti (f).
Su partida de este mundo es lamentada por sus hermanos Pedro, Nicolás, Crispina, Irma, Lucio, René, Susana, Luciano y Orlando, quienes piden una oración para que descanse en paz junto al Señor.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.

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