Necrológicas

MARIA IRENE GARCIA LLEDIAS DE INCHAURRAGA
El pasado 2 de junio, a los 73 años, se produjo el deceso de la respetada vecina María Irene García Lledías de Inchaurraga.
Había nacido en Cangas de Onis (Asturias, España) el 21 de febrero de 1943, en tanto que su deceso se produjo en Ayacucho, ciudad en la que estaba radicada desde 1962.
Conjuntamente con su familia había emigrado a Argentina en 1950, radicándose en Tandil, más precisamente en Villa Italia. También vivió alternativamente con sus hermanos -dedicados al ramo tambero- en una explotación rural del paraje Fulton.
Cursó la escuela primaria en la Escuela 21 de Villa Italia.
Era la sexta de los onde hijos del matrimonio integrado por Rafael García y Mercedes Lledías. Cinco de su hermanos le sobreviven y están radicados en Tandil. Su padre fue parte del bando Republicano en la Guerra Civil Española (camillero) y tuvo que emigrar por la persecución franquista del período de la postguerra.
María Irene García Lledías de Inchaurraga se casó en 1962 con Héctor Luis Inchaurraga, un productor ganadero de Ayacucho (que la sobrevive), y la acompañó hasta su muerte viviendo en un campo situado a 25 kilómetros de la ciudad camino a Rauch.
La pareja tuvo tres hijos: Gustavo (52 años), Gabriela (42 años) y Luis María (fallecido en 2002).
Los restos de María Inés fueron velados en Casa Crespo, Iacaruso y Santillan SRL e inhumados en el Cementerio Jardín Pradera de Paz.
El deceso genera dolor en las familias Inchaurraga, García, Tangorra, Blanco, Linari, Castañeiras y Tasín.
María Irene García Lledías de Inchaurraga fue una ama de casa dedicada a su familia y falleció tras no poder superar un ACV sufrido el 17 de mayo.

JUANA PILAR GUILLENEA Vda. DE ELISSONDO (CHICHA)
El 5 de junio falleció una querida vecina que contaba con 92 años de edad, Juana Pilar Guillenea, conocida cariñosamente como Chicha.
Había nacido el 12 de octubre de 1923 y formaba parte de una querida familia tandilense.
Hoy sus seres queridos la definen de la siguiente manera:
“Si hay una palabra que puede definir a Chicha es luchadora. Desde muy pequeña la vida la golpeó perdiendo su mamá al nacer y luego separada por razones de la vida de su hermana Lita con la cual siempre fueron compañeras aún a la distancia.
Nunca bajó los brazos, siempre atenta a todo lo que pasaba a su alrededor cuidando de todos sus seres queridos.
Fue criada en la familia Aguerre y su mamá del corazón fue Micaela Aguerre, cuyos hijos eran sus hermanos.
Se casó con Augusto Bernardo Elissondo (Tito) el 1 de julio de 1943 y tuvo dos hijos: Augusto Domingo y Carlos Alberto.
Tiempo después la vida volvió a golpear a Chicha, perdiendo al mayor de sus hijos. Pero la vida la recompensó y su hijo Carlos Alberto le dio -junto a Elsa Noemí Lasarte- dos nietos: Gustavo Alberto y María Lucrecia que a su vez le dieron cuatro bisnietos (Juan Martín, Tomás Ignacio, María Sol y Catalina).
Su vida se desarrolló junto a Tito y sus hermanos en el campo El Destino. Ahí trabajó codo a codo con su marido y se transformó en cierta forma en el pilar de su familia.
Supo convivir con todas las generaciones y ganarse el amor tanto de su hijo, su nuera, nietos, cuñados, sobrinos y todos aquellos que la rodearon y acompañaron.
Tanto a los amigos como a todos sus familiares nos queda su ejemplo y un claro camino a seguir, y es no bajar los brazos y hacer las cosas con amor y dedicación”.

HUGO ENRIQUE PORTA
El 2 de junio partió Hugo Enrique Porta, un respetado trabajador que hace más de una década residía en la zona de Villa del Parque.
Era un albañil jubilado que había nacido en Tandil, el 30 de diciembre de 1941.
Hugo Enrique Porta era muy querido no solo en el ambiente familiar sino también entre sus compañeros de bochas del club Defensa Tandil, al igual que los amigos del casín.

Dedicatoria

Lo despiden con afecto sus hijos Andrea, Marcelo y Darío; sus nietos Nico, Cami, Cristian, Daiana, Yamila, Mía, Nataly, Jessica, Brisa, Facundo, Thiago y Diego; su yerno Cristian y sus nueras Vero y Su:
“Aunque estés lejos de mí, siempre estarás en mi mente. Nunca serás mi pasado y siempre serás mi presente. Gracias por ser mi pedacito de cielo, Viejo!”.

MARIO PINTORE
Nacido en Italia, el 25 de abril de 1950, a lo seis años emigró a Tandil junto a sus padres -María y Antonio- y sus hermanos.
Su infancia y juventud se desarrolló en Villa Italia, donde conoció a sus amigos y practicó sus deportes en Unión y Progreso, jugando hasta sus últimos días el basquet de veteranos. Era fanático de River y de Santamarina.
Formó una gran familia con su mujer María Haydeé, y tuvo seis hijos: Marianela, Sofía, Marquito, Adrián, Lola y Sol; en tanto que tuvo un nieto, Sabino.
Mario Pintore trabajó con sus compañeros Hugo y Adolfo en Rectificadora Rectan.
Su deceso se produjo el 1 de abril de 2016.

Dedicatoria

“Hoy, en el Día del Padre, queremos recordarte Papá, Traipo o Pela.
Nos duele que ya no estés, fuiste un hombre maravilloso que supo darnos todo el amor.
Gracias por darnos tantas lecciones de vida, por hacernos grandes personas. prometemos seguir tus enseñanzas.
Dejaste muchas huellas en nuestros corazones. Dejaste una hermosa familia y miles de amigos.
Queremos que sepas que fuiste y serás el mejor papá del mundo y que algún día nos volveremos a encontrar.
Debes estar en un lugar mágico y maravilloso, quizás con las personas que amaste; quizás estés volando por tu verde Italia.
Siempre vas a estar en cada uno de nuestros corazones y en cada segundo. No podemos evitar extrañarte. Eras una luz, una persona que a pesar de todo siempre pudo salir adelante y darnos lo mejor. Jamás nos faltó nada.
Siempre serás ese angelito que nos está cuidando desde donde estés. Nunca te vamos a olvidar, Papá!.
Nos queda tu sonrisa dormida en nuestro recuerdo. Gracias por tanto!
Siempre el mejor, Pela. Feliz día, donde quieras que estés. Gracias por llenarnos el alma de amor.
Hasta que nos volvamos a encontrar. Te amamos
‘Non importa dove tu ti trovi, noi staremo sempre insieme!’.

HILDA ESTER OTERO
A los 71 años, el 4 de junio pasado se produjo el fallecimiento de la querida vecina Hilda Ester Otero.
Había nacido en Tandil el 27 de febrero de 1945.
Ama de casa, junto a su fallecido esposo Mario Abdala tuvo tres hijos Mario, María José y Pablo Abdala.
Sus hijos y familia la despiden con sentidas palabras:

“Un gracias y el mejor de los recuerdos a una persona con un corazón enorme, que nos enseñó a dar y brindarse sin pedir nada a cambio, a dejar todo a pesar de las adversidades y a estar de pie, con la cabeza en alto y con una sonrisa siempre.
Gracias mamá por todo, te amamos”.

BEATRIZ MARCELINA LAZARTE DE PEDERSEN
El pasado 4 de junio, a los 76 años, dejó de existir Betty.
Había nacido el 6 de agosto de 1939 en Tandil, donde pasó su infancia y juventud.
En esta ciudad conoció a Fernando Pedersen, con quien se casò y tuvo a su hijo, Fabio.
A los 17 años comenzó a trabajar en Casa Galver, en sedería “El Ajuar”, y también muchos años en las combis de Fariza Hermanos, donde acompañaba a los chicos a las escuelas y a su hogar.
Su hijo Fabio formó pareja con “Guada”, como la llamaba ella. Formaron una hermosa familia, en cuyo seno nació Tomás Pedersen.
Tomy era su compañero de travesuras y alegrías.
Betty fue una madre, esposa, abuela y suegra incondicional.
“Tu amor, Viejita, será eterno en nuestros corazones”, señalan su esposo, hijo, nuera y nieto Tomy.

LUIS ALBERTO DEANES
El 7 de junio pasado, a los 53 años, falleció en Tandil el vecino Luis Alberto Deanes.
Fue definido por su familia como un gran esposo, gran padre y un gran trabajador.
Trabajaba en la Recolección y vivía por su trabajo, hasta que un día su corazón dijo basta y tuvo que frenar.
Fueron cuatro meses de estudios hasta que llegó el momento de su partida.
“Dejas una familia quebrada por el dolor. Tu esposa Rosana; tus hijos Renzo, Atilio y Rafael, además de tu hija del corazón Samanta; tus nueras Eliana, Laura y Guadalupe; tus nietos Evelyn, Abigail, Dilan, Alma, Zamira, Rafael y Arón, lamentan profundamente tu partida”.

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