Necrológicas

ANA LEONOR URDAMPILLETA VDA. DE PAZ
El pasado 6 de octubre falleció, a los 92 años, Ana Leonor Urdampilleta viuda de Paz, conocida también como Anita o Ñata, apodo que tuvo de niña y por el que también la llamó su esposo Joaquín.
Se había casado en 1945 y fue su gran compañera de lucha. Trabajó de modista, fue comerciante y hacía tortas artesanales con mucho amor para sus seres queridos.
Ñata tuvo dos hijos: Ana Lía y José María, quienes se casaron con Daniel y Mirta, a quienes quería como a sus hijos.
Era muy cariñosa con sus nietos Ariel, Andrea, Sergio, María y José. Tuvo tres bisnietos y alcanzó a disfrutar de los tres mayores, ya que luego su salud se fue deteriorando y no se lo permitía.
“Siempre la recordaremos por su infatigable colaboración a los demás, en forma desinteresada.
Desde el cielo nos guiará siempre por el mejor camino, con su gran amor.
Descansa en paz, junto a papá, que partió que partió hace 17 años.

SERGIO DANIEL FARJI

En la ciudad de Buenos Aires, el pasado 11 de octubre se produjo el deceso de Sergio Daniel Farji, a raíz de un paro cardiorrespiratorio.
Contaba con 58 años y sus restos fueron trasladados a Tandil para descansar en el cementerio parque Pradera de Paz.
Sergio Daniel Farji había nacido en Buenos Aires el 29 de septiembre de 1958 y era hijo de Jacobo Farji y Julia Grinberg (f).
Tenía una hermana, Débora Liliana Victoria, quien reside en Francia y viajó especialmente para acompañar a su hermano, padre y sobrino en los críticos momentos.
La niñez y gran parte de su juventud de Sergio tuvieron como epicentro la casa familiar de calle Paz al 400. Supo ser protagonista de la actividad ajedrecística tandilense.
Había cursado sus estudios secundarios en la Escuela Nacional de Comercio Fuerte de la Independencia, tras lo cual ingresó a la Facultad de Ciencias Económicas, donde rindió algunas de las materias.
Posteriormente se radicó en Buenos Aires, donde se recibió de grafólogo y dio clases en instituciones privadas.
En la Capital Federal contrajo enlace y tenía un hijo, Gabriel, de 16 años.
Hoy su partida es lamentada en Tandil por numerosos seres queridos que acompañan en el dolor a su querido padre y demás familiares.

MARIA ANGELICA DRAGANI VDA. DE LICARICH

El pasado 2 de octubre se produjo el fallecimiento de la respetada vecina María Angélica Dragani viuda de Licarich, quien fue despedida por la familia Licarich con una sentida semblanza:

“Llegaste a Tandil dejando tu pueblo querido de De la Garma junto a tus padres que tanto querías.
Acá construyeron con mucho sacrificio su casa en la barriada de Villa Italia.
Eras una modista responsable y prolija. Con tus manos hacías magia, los vestidos de novia y todo lo que fuera alta costura.
Al contraer enlace con tu amado Alberto Licarich cambiaste de barrio, para Artigas al 200, y cosechaste el cariño de vecinos y amigos. Eras una persona solidaria y emprendedora.
Luchaste con cariño contra las enfermedades de tus padres y qué decir de la de tu Alberto, ese nombre que siempre tenías presente después de su partida. Fue para vos un antes y un después: no pudiste soportar su ausencia. Además, tu disminución visual más los problemas de salud; te sentías tan sola que no pudiste sobrellevar esa situación y sin contención. Por suerte eras muy creyente en Dios, quien -sin que te dieras cuenta, mientras dormías, te llevó a su lado y junto a tus seres queridos descansas en paz.
Te extrañamos”.
Familia Licarich

BERTA NOEMI ROBERTI

El 12 de octubre pasado, a los 87 años, falleció Berta Noemí Roberti.
Realizó sus estudios en la Escuela Normal, egresando en el año 1950, y siguió relacionándose y manteniendo un fluido contacto con su promoción, que duró por siempre.
Formó su familia con su esposo “Kaiku” y tuvo cuatro hijos, 14 nietos y dos bisnietos, dedicándose con empreño, cariño y mucho amor a todos por igual.

Dedicatoria

“Querida Chicha:
Siempre vamos a recordar esa sonrisa que te iluminaba, tu gran fortaleza y positivismo frente a las adversidades.
Muy creyente y donde estás, junto a Dios, sabrás iluminarnos en nuestras vidas.
Te extrañaremos y siempre en nosotros estarán tus recuerdos. Con mucho amor, que en paz descanses”.

ROBERTO FERMIN LOPEZ

El pasado 7 de octubre, a los 69 años, dejó de existir el vecino Roberto Fermín López.
Había nacido el 12 de octubre de 1946 en la ciudad de Tandil.
En sus últimos años de trabajo se desempeñó como capataz general en la ex empresa Kaffka Sociedad Anónima.
Había contraído enlace con María de los Angeles Barrientos (f). Tuvo cinco hijos: Patricia, Marcela, Paola, Jonathan y Leonardo, y sus nietos fueron Nahuel, Facundo, Doriel, Noelia, Martín, Sabrina, Rodrigo y Lucía, en tanto que su única bisnieta fue Morena. Tenía además dos hermanas, Elena y Graciela.
Su familia despidió sus restos el domingo 16.
Su gran amor por los caballos lo llevó a distintos desfiles de nuestra ciudad, además de domas en su juventud.

Dedicatoria

“Qué pronto te marchaste, pero así lo quiso la vida. Diste todo para recuperarte, pero tu cuerpo estaba cansado.
Dios nos regaló el estar juntos este último año para reencontrarnos y recuperar todo lo perdido, dejando atrás viejos rencores, y disfrutar de momentos lindos, mates y risas.
Te vamos a extrañar mucho. Descansa en paz”.

ALBERTO LUJAN CALVO

Sorpresivamente, el 10 de octubre se produjo el deceso de un jubilado de 81 años que dedicó su vida al trabajo y a su familia.
Se trata de Alberto Luján Calvo, quien había nacido el 22 de marzo de 1935 en la estancia La Favorita, en Napaleofú.
De chico, junto a sus padres y hermanos se radicó en Tandil.
Era hijo de Lucio Calvo (f) y Margarita Montenegro (f), quienes tuvieron 14 hijos. Los hermanos de Alberto Luján Calvo eran Chito, Pepe (f), Pipo (f), Marta, Dora, Flora, Juan Carlos (f), Jorge, Ana María, Graciela, Chela, Antonio (f) y Ricardo.
Su niñez se desarrolló en la barriada de Moreno al 100, en tanto que los estudios primarios los llevó adelante en la Escuela 34. Cumplió con el servicio militar en Tandil.
Alberto Luján contrajo enlace en 1965 con María Luisa Duré (f), a quien había conocido en Estación Iraola, donde trabajó varios años.
Fue padre de Jorge, Carlos y Silvia, quienes le dieron la alegría de sus nietos Paola, Ayelén, Cristian, Pablo, Micaela, Nahuel, Jorge, Facundo y Estrefanía; y cuatro bisnietos: Uriel, Lisandro (f), Francesca y Juana.
Alberto Luján Calvo se desempeñó de joven como mozo, en tanto que luego ingresó a Metalúrgica Tandil y posteriormente trabajó en la industria láctea. Durante su paso por la empresa La Tandilera cumplió funciones en las fábricas de Iraola, Fulton y La Pascuala, para luego hacerlo en la fábrica de Tandil (hoy La Serenísima).
Una vez jubilado, se radicó en Tandil, hace unos 30 años, residiendo desde ese momento en Rubén Darío al 500.
De joven jugó al fútbol tanto en Sierras Tandil como en el equipo agrario de Amigos Unidos de Iraola.
Su partida hoy es lamentada por su amplia familia y por quienes tuvieron el placer de conocerlo, quienes elevan una oración por el eterno descanso de su alma.

IRIS ELVA ROIG DE LISTA

Falleció en Tandil, el 11 de octubre de 2016, a la edad de 82.
Había nacido en la localidad de Juan N. Fernández, partido de Necochea, y era hija de Margarita su madre tan querida, y de Sebastián.
Vivió su infancia en la zona rural con su familia y luego -de jovencita- en la ciudad de Rauch, para radicarse finalmente en la ciudad de Tandil, lugar donde comenzó a trabajar para luego casarse y formar su familia con Osvaldo Lista.
Sus hijos fueron Osvaldito (F), Rodolfo, Raúl, Patricia y María Rosa; en tanto que la familia grande incluyó a nueras, yernos, nietos y sobrinos, quienes junto a sus amigos, sienten su reciente partida un gran dolor.
“Llegó con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida. Con tres heridas viene: la de la vida, la del amor, la de la muerte. Con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte, la del amor”. José Hernández.

Dedicatorias

“Mamá: Nos dejaste sintiendo inmensamente tu ausencia porque eras y serás un pilar infinito para toda la familia.
Tu compañero de toda la vida te dice: ‘hoy me encuentro muy triste con tu partida, me dejaste cuando íbamos a cumplir 59 años juntos y aún con muchos sueños por realizar. Fuiste una madre bondadosa, cariñosa y amable con todos. Yo no sé que hacer en estas circunstancias, pero todos me aconsejan para el bien- voy a hacer caso- así cuando nos volvamos a encontrar recordaremos éste, nuestro tiempo, el tiempo que pasamos juntos.
Madre luchadora que siempre con sabios consejos llevaste por el buen camino a nuestros hijos. Esposa excelente, abuela, tía, artesana con las máquinas de hilado que yo mismo te construí, tejedora, gran cocinera, ama de casa, vecina servicial y siempre en nuestros diálogos me daba cuenta la preocupación por todos los que te rodeaban. Me dejaste cuando más te necesitaba.
Juntos pudimos construir nuestra casa, juntos plantamos nuestra parra de uva que con su sombra nos permitía disfrutar de largas tardes de verano tomando mate, festejando cumpleaños, recibiendo a amigos y familiares, siempre con alguna rica torta de por medio.
Me quedo con los mejores recuerdos de la vida, me quedo en compañía de los hijos, nietos y demás familiares pero pensando en vos, Beba, como te decían de chica. Siempre con tu recuerdo latente imaginando tu rostro en el recuerdo imborrable. Ya voy a tu encuentro. Gracias esposa y compañera de la vida”.
Osvaldo.

“Durante la mayor parte de mi vida luché por encontrar a Dios, para conocerlo, para amarlo… Ahora me pregunto si me percaté que durante ese tiempo Dios intentaba encontrarme, conocerme y amarme. Yo se que sí…, sé que hoy estás en ese lugar celestial, protegida, amada y cuidada. Te agradezco por inculcarme los mejores valores de la fe, por tus principios e ideales.
Verte rezar todos los días era para mí fundamental y cuando ya no lo podías hacer, rezaba yo para ti.
Gracias mamá por tu compañía, por tu ayuda, por tus consejos, por tus preocupaciones, por tus alegrías, por acompañarme en mis éxitos y fracasos. A partir de ahora serás mi luz y mi guía”.
Patricia.

“Nuestra tristeza infinita se cura con un infinito amor. Te amamos, toda tu familia por siempre unida”.

ADAN DENK

Había nacido el 30 de noviembre de 1938, en la ciudad de Coronel Suárez, más precisamente en la Colonia 1 de los alemanes del Volga.
“Como corresponde a un soñador de su talla, con apenas 20 años de edad dejó su familia natal, para tomar los caminos hacia Tandil, ciudad que adoptaría como su lugar de residencia definitiva. Estudió la carrera de maestro mayor de obras, profesión desde la cual emprendería una extensa labor como constructor.
Formó una gran familia junto a su esposa Dora, con quien tuvo cinco hijos y trece nietos, más un gran número de sobrinos y parientes políticos a quienes trató como sus hermanos de sangre.
El 9 de octubre pasado volvió a retomar los caminos, pero esta vez, para ir al encuentro de aquellos que partieron de esta vida, como lo hizo él ese domingo.
Quienes seguimos en la vida desde este lado de la eternidad, lo vamos a recordar con el afecto y el amor con que se brindara en cada espacio de su vida”.

ABEL OSCAR CROCCI

El 14 de octubre falleció Abel Oscar Crocci, quien había nacido el 28 de septiembre de 1935.
La escritora Miriam Bigurrarena redactó:

“En un galope
partió tu alma al cielo;
y el caballo una vez más fue tuyo,
quedó relinchando en este suelo.
Tu tesoro
más preciado en pilchas gauchas,
quedó dormido en tu silencio,
para seguir brillando
y que encandile
cuando nos espíes desde el cielo.
De los recuerdos, serás mejor recuerdo
porque sembrando
tradiciones en tu tiempo,
cosecharemos siempre tu ejemplo.

Don Abel, oriundo de Rauch, llegó a Tandil hace 36 años.
Pasó su infancia y juventud dedicado a los quehaceres de la chacra. De la mano de Dora formó su hogar para recibir uno a uno a sus tres hijos: Oscar, Héctor y Roberto.
Toda su vida estuvo trabajando y aprendiendo. Fue puestero, albañil, alambrador y -hasta hace unos días- artesano de varillas, con las cuales logró que todos tengamos un recuerdo.
El fue `criollo de gauchadas`, amó la tradición como ninguno. Su mejor orgullo era un desfile criollo para llevar la bandera de la Patria.
Fue correcto, leal, buen compañero, amigable, excelente padre y el mejor abuelo.
Vivirás por siempre en nuestros corazones y estarás eternamente en el recuerdo.
Seguí en tu galope al paraíso. Dios te recibió con los brazos abiertos”.

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