?No quiero vivir de arriba?

Marta Raquel Palacios es la propietaria de la despensa ubicada en Labardén 231, local que fuera asaltado el miércoles. Pese a que ha sufrido dos atracos y que sus hijos le recomiendan que alquile el lugar, quiere seguir trabajando.
?No tengo edad para salir a buscar trabajo. Tendría que ir a pedir un subsidio, un bolsito y una garrafa, y hacer lo que hacen los demás: vivir de arriba?, planteó como alternativa al impulso de seguir con el negocio.
?Sabía que me iba a tocar, porque están robando en todos lados?, fue la conclusión tras el último asalto.
El hecho fue ?dentro de todo, tranquilo. Entró una persona y la vine a atender. Me llamó la atención que estaba todo de negro. Sacó la pistola, intenté volver, y me dijo que me quedara quieta y le diera la plata?, dijo resumiendo la acción.
No hubo más violencia y el asaltante parecía ?un chico normal. Era alguien que uno no acostumbra a verlo en las esquinas ni era del barrio, ya que conozco a todos por el modo de caminar, de hablar o de vestirse?, aclaró la víctima.
Tan ?normal? era que inicialmente la mujer no sospechó, ya que tiene claro que si al local entra un encapuchado ?cierro la puerta y dejo que haga lo que quiera en el negocio. Entró a cara descubierta y después intentó subirse la polera?.
Al momento del asalto, Marta Raquel Palacios estaba sola, ya que ?hacía menos de cinco minutos que mi hija había salido a buscar a mi nieta hasta Unión. Por suerte, estaba sola?.
Más adelante comentó que no iba a hacer la denuncia al entender que ?no tiene sentido? y se quejó porque ?lamentablemente tengo que volver a atender tras las rejas, algo que había hecho en su momento. Pero a  la gente no le gusta que los atienda así?.
Recordó que inicialmente tenía abierto hasta las 23 y que tras el primer asalto tiene el local abierto hasta las 21.30. ?Más temprano no se puede cerrar, porque uno vive de esto. Mis hijos quieren que alquile y cierre, pero ¿qué hago??, se preguntó.*

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario