No se queje, si no se queja

“La calle Figueroa es una arteria de enorme circulación y uno de los ingresos a Tandil”, planteó un vecino a través del espacio No se queje, si no se queja.
Luego, puntualizó que “a la altura del 400 al 600 parece tierra de nadie, con pastizales que impiden caminar por la vereda, dando un aspecto de abandono y suciedad que la ciudad no se merece”.

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