No se queje, si no se queja

 

A través del espacio No se queje, si no se queja, una vecina expuso una situación de la cual resultó afectada y que graficó con una imagen enviada a miqueja@eleco.com.ar.
En primera instancia, Lourdes narró que “se presentaron dos chicos de más o menos 14 años en mi casa, uno de ellos algo rubiecito y que vestía una campera blanca me pidió permiso para hacer un grafiti en mi muro”.
“Teniendo en cuenta lo que habían hecho en una plaza que no quedaba tan mal, y que si no los autorizás es peor y te pintan hasta las puertas y ventanas, les dije que sí con la salvedad de que no fueran ni firmas, garabatos ni nada ofensivo o de mal gusto”, describió la mujer.
Según detalló, los jóvenes “me prometieron que sólo serían unas letras rellenas de colores lila y anaranjado. Yo confiada en que era sólo eso”.
Sin embargo, cuando salió al mediodía halló un panorama totalmente distinto. “Me encuentro con una parte del paredón lleno de firmas, que les pedí expresamente no hicieran”, aseguró.
Y aclaró que su queja “no es solamente hacia esos chicos, sino a sus padres que se nota que no les están enseñando respeto, y también a las autoridades que parece no hacen nada para que sean respetados nuestros derechos y los dejan actuar con total impunidad”.
“Me pregunto, ¿hasta cuándo deberemos claudicar nuestros derechos y tener que, para evitar males mayores, permitirles que nos pinten las paredes? ¿Hasta cuándo la Municipalidad no va a levantar ni un dedo para impedir este atropello a los vecinos que pagan los impuestos y cumplen con las obligaciones? Ante la vista de los turistas que llegan a la ciudad, ¿en qué lugar queda ese Tandil soñado?”, se preguntó.
Por último, pidió a través de su queja “que lleva, sin temor a equivocarme, el deseo de muchos vecinos, una solución ya. O deberemos cambiarle el slogan por el de ‘Tandil garabateado’”. u

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario