Nueva jornada en el juicio de Monte Pelloni II

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En una nueva jornada de Monte Pelloni II continuaron los testimonios vinculados al caso de la Fábrica de Bolsas Industriales (FABI) de Hinojo. Prestaron declaración tres familiares de Carlos Pineda, trabajador de la fábrica detenido en mayo de 1976.

En una breve audiencia, continuaron los testimonios vinculados al caso FABI, hecho que viene exponiendo la complicidad existente entre el poder empresarial y la dictadura militar en la localidad de Hinojo.

La audiencia, que continuó bajo la presidencia del juez Víctor Bianco, contó con la presencia de María Angeles Ramos en representación del Ministerio Público Fiscal y con siete abogados de la defensa.

El primer testimonio de la jornada fue el de Irma Noemí Camiletti, esposa de Carlos Pineda, uno de los trabajadores de FABI detenidos en mayo de 1976 en Hinojo. Su relato duró alrededor de 20 minutos en los que describió cómo vivieron ella y su familia los momentos vinculados a la detención de su marido y las dificultades posteriores.

Contó que Zuljevic, exdirectivo de FABI, llegó a la fábrica acompañado por el jefe de la policía y le señaló a quiénes debía detener. “Zuljevic, junto con el jefe de la policía, señaló a quiénes había que llevarse”, afirmó. Esta mención no es menor ya que se condice con los relatos mencionados en la audiencia del 3 de mayo y describe la impunidad existente en aquel entonces.

Camiletti contó que su marido estuvo una semana detenido en la comisaría de Olavarría, donde fue golpeado e impedido de que alguien pudiera verlo. Posteriormente fue trasladado a la cárcel de Azul, donde estuvo un mes hasta ser liberado. “Hicimos gestiones pero en la comisaría no nos dejaron verlo… Fuimos a hablar con Verdura (jefe del Ejército de Olavarría), hicimos una misa, pero recién pudimos verlo en Azul”, puntualizó.

Carlos Pineda nunca pudo volver a trabajar en FABI. Lo echaron sin indemnización y no pudo conseguir otro trabajo dado lo que le había sucedido. Un tiempo después toda la familia tuvo que mudarse a Santiago del Estero hasta que regresaron a Hinojo y trabajaron de manera independiente. Luego de 40 años, los recuerdos suelen perder el detalle y algunas precisiones pero el testimonio de Irma Noemí Camiletti aportó a la causa: contó la historia de otro trabajador de FABI que sufrió la represión de la dictadura.

Los testimonios que siguieron fueron de los hijos, muy pequeños durante los años del terrorismo de Estado. Primero fue el turno de Fernando Javier Pineda, quien tenía cuatro años al momento de la detención de su padre. En su breve testimonio pudo narrar que recordaba el allanamiento que realizaron soldados del Ejército en su vivienda pero sin demasiado detalle. Todo lo demás que sabía fue por los relatos que su padre pudo contarle en su momento. Algo similar ocurrió con Judit Andrea Pineda, quien apenas tenía un año y medio cuando ocurrieron los hechos. Este testimonio fue el más breve, dado que el Tribunal exigió que se le preguntara por cosas que pudiera recordar. Ante esto, la fiscal María Angeles Ramos, desistió de seguir preguntando ya que era poca la información que podía aportar.

El lunes 7 de mayo se cumplirán 42 años desde que fueron detenidos los trabajadores de FABI en Hinojo. Pineda, como tantos otros testigos y víctimas directas, ya no está con vida para poder relatar lo sucedido. La Justicia en la Argentina ha comenzado tarde en estos casos pero aun así está en marcha.

/ Agencia Comunica y Radio Universidad (FACSO)

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