Nueva manera de hacer ciencia desde el Campus de la Unicen

Hagámonos estas preguntas: ¿Qué tiene en común el celo de una vaca con la fusión nuclear? ¿Cómo se puede usar la física nuclear para ayudar a mitigar inundaciones en la Provincia de Buenos Aires? ¿En qué se parecen la realidad virtual y el cuarto estado de la materia? La respuesta, para todas ellas, está en una nueva manera de hacer ciencia que es innovar a través de la sinergia, entendida ésta como la reunión armoniosa de habilidades.
La actualidad indica que poco a poco se van integrando en nuestro país la ciencia y la industria. Así como se desdibujan las clasificaciones políticas, los viejos esquemas de ciencia pura y aplicada van perdiendo sentido ante nuevas formas de investigar.
Un ejemplo de esas nuevas maneras es el Pladema, un instituto del Campus de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, enclavado desde hace 13 años en las sierras tandilenses.
Allí, mientras se lograba calcular y poner en funcionamiento en los últimos años el reactor de fusión más pequeño del mundo, se generaron capacidades de ingeniería e informática que se derramaron naturalmente en proyectos de impacto directo en las necesidades de la industria y de la sociedad.
El Pladema reúne una red científico-tecnológica entre la Comisión Nacional de Energía Atómica, la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires, y las Universidades Nacionales del Centro, de Rosario, de Mar del Plata y de Buenos Aires. Actualmente el instituto cuenta con dieciocho investigadores de diversas ramas de ingeniería, informática y matemática, dirigidos por el ingeniero nuclear Alejandro Clausse.

Múltiples aplicaciones

Además de explorar cómo producir energía con la fusión nuclear, dichos especialistas investigan el movimiento de la sangre en las arterias, modelan inundaciones y crean animaciones gráficas por computadora, implementan soportes por Internet para cooperativas eléctricas, e integran la informática con la producción agropecuaria.
En 2002 desarrollaron para la Armada Argentina un simulador de periscopio con tecnología de realidad virtual, que se usa cotidianamente en la base de Mar del Plata. Como adquiriera hace poco pública notoriedad, este año el Pladema fue incluido en el boletín de nanotecnología del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación por sus aplicaciones de nanoreactores en control de calidad.
En síntesis, este instituto configura un modelo argentino muy interesante de cómo se puede hacer investigación básica y a la vez volcar las habilidades adquiridas en ayudar a las necesidades de la comunidad.

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