Operativo clamor para que Lunghi encabece a jefes orgánicos desde la nueva UCR provincial

A tono con los acercamientos a la estructura del radicalismo bonaerense que viene ensayando el intendente Miguel Lunghi y sus funcionarios desde que rompieron con los K en favor del reclamo agropecuario, ya se menciona la posibilidad de que L salte los límites del distrito para encabezar a una veintena de jefes territoriales que se quedaron en la lista 3.
En La Plata, desde la semana pasada, mencionan que el día ?R? se podría dar cuando asuma la conducción partidaria de la UCR platense el jueves 14 de agosto, en un acto donde se anuncian las presencias del titular del partido, Gerardo Morales, y de algunos intendentes del interior.
Y es allí donde lo tiran al ruedo a Miguel Lunghi, de Tandil; ciudad donde existe ?una especie de operativo clamor para convencerlo de las posibilidades concretas que tiene de saltar los límites del distrito para encolumnar a la veintena de jefes comunales que tiene la UCR orgánica?, según dejan trascender los operadores de esa fuerza política.
A pocas cuadras de la gobernación bonaerense creen que ?Panella ve en el horizonte una posibilidad concreta de rearmar el radicalismo platense luego del cimbronazo que produjo el campo en el mapa político nacional. Primero tenderá puentes con intendentes del interior y luego explorará la posibilidad de recuperar soldados en la ciudad para luchar el año próximo en las legislativas? explican.
Los antecedentes de interés mayor del lunghismo de hacerse espacio en el debate del radicalismo provincial son, en algunos casos, recientes.
Sin ir más lejos hace poco más de una semana mientras Lunghi y su principal funcionario Carlos Fernández, estaban en la concentración que el campo, junto a diversas organizaciones sociales y de la oposición, organizaba en las inmediaciones del Monumento a los Españoles, otro de sus funcionarios se encerraba con jefes radicales. 
En la Capital, también se hallaba presente el secretario de Hacienda y Finanzas, Matías Civale convocado a un encuentro del Foro de Intendentes Radicales, a raíz de una reunión para tratar la reforma tributaria municipal.
¡Minga que no vamos a saber gobernar!? disparó Lunghi desde el atril de calle Mitre el viernes, parafraseando a Alfredo de Angeli y marcando que el pulso de la recuperación partidaria es algo que comenzó a la latir en Belgrano al 400.
En Tandil eso está mostrado, entonces la referencia de L es hacia una sapiencia en el arte de gobernar desde otros despachos como los de La Plata o los de Balcarce 50, en manos hoy del justicialismo.
Como sea, Lunghi ya fue cabeza de lanza de los radicales ?R? en enero pasado cuando convocó a estas sierras a los intendentes del partido para pedirle respaldo al gobernador Daniel Scioli.
La idea fue reclamar obras y otra serie de demandas vinculadas a la Salud y la Seguridad. Una docena de jefes comunales del centenario partido viajaron hasta Tandil donde se reunieron con el mandatario provincial y su equipo de gobierno.
El cónclave se dio sin la presencia de ningún representante de los alineados en el denominado ?radicalismo K? ni detrás de la figura de Margarita Stolbizer, líder bonaerense de la Coalición Cívica.
Además del anfitrión, Lunghi, fueron de la partida otro de la quinta sección electoral, el necochense Daniel Molina; de Chascomús, Liliana Denot; de Maipú, Aníbal Rapanelli; de San Cayetano, Miguel Angel Gargaglione; de Brandsen, Carlos ?Cacho? García; de Tres Lomas, Mario Espada; de Benito Juárez, Pedro Gamaleri; de Coronel Borrego, Fabián Zorzano; de Salliqueló, Osvaldo Cattáneo y de Punta Indio, Héctor Equiza.

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