Pasa por el diván Gabriel Masson: “El más convocante es Rogelio”

El ex titular de la UDAI sorprende al señalar a Iparraguirre como el futuro del peronismo local. Su versión de la vez que plantó a Lunghi y la firmeza de su justicialismo: “Si me ofrece algo este gobierno, le agradezco pero no voy”

-Cuando eras chico todos apostaban a que ibas a ser humorista. Y terminaste k. Contradictorio, ¿no?
-Sí, ja, ja, bueno, algunos se reían mucho con los k. Pensaba ser un showman, siempre me gustó el humor, de chico era centro de atención y luego en fiestas en Buenos Aires me han preguntado si me dedicaba a eso.
-¿Y por qué no te largaste para ese lado?
-Y, venimos con una educación conservadora que te lleva hacia una carrera. Pero no soy un apasionado de la abogacía, es un instrumento. Mi pasión es la música, el deporte, mi familia.
-¿Perdiste amigos el día que te fuiste con el kirchnerismo?
-Para nada, porque nunca renegué de mi forma de ser ni de mis convicciones, ni dejé que me pisotearan, ni tampoco es que yo le fui a pedir nada a nadie: siempre me vinieron a buscar, tanto Lunghi, como Auza, como Bossio. Alguna cosa bien habré hecho, ¿no? Estoy orgulloso, aun cuando el camino fue muy…variable.
-Repacemos ese camino “variable”.
-Cuando ganó Lunghi me vino a buscar Victorino Pugliese, para el cargo de director de Seguridad -después me enteré que se lo habían ofrecido a otro antes que a mí- y yo andaba con ganas de irme del Poder Judicial y agarré viaje. Por entonces no tenía una ideología formada, lo tomé como un trabajo, con toda responsabilidad.
-Luego te fuiste con Néstor Auza y te ganaste el mote de “inaugurador del salto con garrocha”.
-Sí, está bien, ¡y lo acepto!, es parte del juego. Lo hice sin ninguna picardía, nunca me creí una persona tan importante como para hacer un daño tan grande a Lunghi por el hecho de irme a laburar con Auza.
-¿Te perdonaron en la UCR?
-Hay personas que me defraudaron, directamente ni me saludaron el día que me fui a despedir. Yo trato de entender por qué cada persona reacciona como reacciona, pero me decepcionaron. Aun así sigo teniendo buena relación con Marcos Nicolini, el Flaco Frolik, Pablo Civalleri.
-Te ibas con quien en ese momento era el archienemigo del gobierno que formabas parte…
-Néstor es un amigo. Lo quiero mucho, siempre se ha portado muy bien y yo a los amigos los defiendo, por más que algunos puedan pensar que él también fue de un lado para otro. Trabajé muy bien con él y le deseo la mejor, tiene una capacidad impresionante; es más: para mí no está cerrado el capítulo de Auza.
-Después te fuiste con Diego Bossio.
-Sinceramente no quería asumir el compromiso de la UDAI. Una vez ahí lo hice de la mejor forma que pude pero te juro que con Diego debo haber hablado dos o tres veces en total.
-Como sea, ante la opinión pública fue otro salto con garrocha.
-Y bueno, uno va buscando su camino de la forma que cree que más atinada a su esencia. Con el peronismo me sentí mejor. El entorno de Lunghi fue mucho más duro, más conservador; yo soy de hacer chistes y no iba con ellos. En el peronismo en cambio me recibieron muy bien. Nadie me echó en cara que venía del otro lado.
-¿Te arrepentís de haberte hecho k?
-Nooo, para nada. Todo lo que he hecho, lo he hecho consciente.
-¿Y si ahora el que te sale a buscar es el macrismo?
-¡Otro salto más y se rompe la garrocha! Ja, ja, no, la verdad que no. Aquello fue un salto para quien lo ve desde lo político, para mí no, fue un cambio de trabajo, yo no era un militante de Franja Morada, era un tipo que trabajaba en el poder judicial. Sí sería un salto si me fuera hoy al macrismo. Si me llaman les diría “gracias, pero no”, estoy contento con mi tranquilidad familiar, con mi esposa y mis hijos, lo mejor que tengo.
-¿Lo tuyo es el peronismo entonces?
-Sí, y creo que hay gente muy valiosa para hacer carrera en el peronismo local, gente que veo como líder, como el flaco (Rogelio) Iparraguirre. Y desde el radicalismo a Marcos Nicolini.
-Pensé que entre los peronistas ibas a señalar a Diego o a Pablo Bossio.
-Bueno, honestamente, para mí el perfil que le gusta a la sociedad tandilense -un perfil más bien conservador- es el de un tipo alto, profesional, de familia reconocida. Esas condiciones las tiene el flaco Iparraguirre.
-Estás tratando de pituco a un camporista. Se va a enojar.
-Sé que se va a enojar, pero lo digo sin chicanas: por capacidad y porque considero que es el más convocante. Lo aprecio mucho y si me preguntan quiénes pueden aparecer la verdad es que lo veo a él y a Marcos del otro lado, más allá de que, sinceramente, prefiero que sea el Flaco el que gane.
-¿Extrañas el cargo directivo en Anses?
-No, no. Tengo pensado volver a la Justicia. En algún momento rendí exámenes para ser juez y aprobé dos exámenes penales, pero no se dieron porque había que ocuparlos. Me gustaría volver a la Justicia.
-Y dejar en el olvido los saltos con garrocha.
-(Risas) Realmente no me molesta eso, pero tampoco me gusta que juzguen a la gente por un rótulo, prefiero que evalúen a la persona por cómo ha sido con su familia, trabajo, amigos y no por si fue peronista o radical. u

Ficha Personal

-48 años, abogado, casado; dos hijos: Valentina (15) y Gaspar (12).
-Curso estudios en la Escuela 2, Normal, Técnica y San José.
-Estudió derecho en la Universidad Nacional de La Plata y en la Universidad Católica de La Plata.
-En 1996 abrió su estudio jurídico.
-En 1997 ingresó al Poder Judicial como auxiliar letrado.
-En 1999 fue designado secretario de la Defensoría Oficial.
-Fue el primer Director de Seguridad, en 2003, nombrado por el intendente Lunghi.
-Un año más tarde (2004) Néstor Auza lo designó asesor en el área de crédito fiscal en la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) de la provincia de Buenos Aires.
-Entre 2009-2013 estuvo al frente de la oficina de Anses en María Ignacia (Vela).
-Durante 2014 se desempeñó como coordinador legal de la Regional de Anses en Tandil.
-En 2015 y hasta el 19/1/2016 fue el titular de la UDAI Tandil.
-Actualmente quedó como asesor en Anses en la parte legal. u

¿Argentina era una fiesta?, ¿Anses era una joda?

Pese a su ideario radical y a que muchos interpretaron sus abordajes como teñidos de gorilismo, el historiador Félix Luna estampó en el título de uno de sus libros el mejor epítome a la hora de definir el país del primer peronismo: “La Argentina era una fiesta”.

Se dice que los Kirchner buscaron desde el primer día de su gobierno que el futuro volviera a calificar con aquel rótulo la o las décadas que ellos tendrían el país bajo su liderazgo. Y ahora, hablando de fiestas y en sintonía con el cambio de época, el reemplazante de Gabriel “Paco” Masson en la UDAI Tandil no dudó en advertir a sus antecesores que el banquete se había terminado: “Se acabó la joda”, disparó Cristian Salvi. Y desde el kirchnerismo hicieron cola para salir a refutarlo.

-¿Había mucho candombe en Anses? -preguntó El Eco al blanco principal de aquella declaraciones-, ¿era realmente una joda esa dependencia?
Masson respondió: -Yo no sé a qué ámbito se referirá Salvi, acá en Tandil yo siempre laburé, incluso más horas de las que correspondía; no sé, capaz que se refirió a lo que pasaba en otro lado, en ese caso qué sé yo, pero acá yo laburaba y mucho, insisto: más de lo que podía llegar a corresponderme.
-Vos. Pero, ¿y el resto?
-¡Laburábamos todos!, más horas de las que teníamos que laburar. Y en mi caso particular insisto: puedo dar fe que nunca laburé menos o lo justo, siempre más porque siempre tuve jefes que fueron muy exigentes: Lunghi, Auza y también con la gente de la última etapa.

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