Pedersoli vuelve a la carga, critica al Gobierno K, a Scioli, y reivindica a Lunghi y Blanco Villegas

Juan Mario Pedersoli se acomoda en la Redacción de El Eco de Tandil, listo para ofrecer, a lo largo de una hora larga de diálogo, su visión de la Argentina de hoy. A los 63 años, su vasta trayectoria lo convierte en un referente local ineludible al momento de hablar de política.
Durante la entrevista, reforzará su fuerte posicionamiento anti K, que mantiene desde la primera hora, y ahondará en una férrea defensa del sector agropecuario como motor del desarrollo productivo del país. En ese tema, carga contra los legisladores y gobernadores que priorizan ?la caja? por sobre las necesidades de sus votantes, y asegura que la posición de Daniel Scioli le produce ?lástima?.
Particularmente crítico de la ideología gobernante, a la que califica como ?antigua y resentida?, exhibe orgulloso su identidad tandilense, del barrio De las Ranas, marca sus diferencias con la conducción del PJ local, y elogia a Jorge Blanco Villegas y a Miguel Lunghi.
-Para empezar, una fácil: Doctor, desde su óptica, ¿hacia dónde va el país, en estos días tan convulsionados?
-Este país está sufriendo las consecuencias de gobernantes resentidos, secundados por una serie de amanuenses que no son capaces de decirles ?no? a los gravísimos errores que están cometiendo. Hoy se da el tema del campo, que es un tema realmente grave, que al interior está perjudicando de una manera espectacular, pero son muchas cosas que han venido sucediendo en el país.

 

 

 

El conflicto por las retenciones
-Luego de más de cien días, y a estas alturas de los acontecimientos, ¿cómo analiza el conflicto entre el Gobierno y el campo?
-No incentivar la producción agropecuaria habla, fundamentalmente, de dos cosas: Una necesidad de caja urgente, porque el gasto público ha ascendido una enormidad, y la inflación, a pesar de (Guillermo) Moreno, va creciendo de una manera, no diría descontrolada, pero sí importante.
-Pero además de lo que usted apunta, el Gobierno le ha aportado un tinte netamente ideológico al asunto…
-Mire, como frutilla del postre, a los dos factores que le mencioné, se suma una ideología antigua, decimonónica diría, en la que aparentemente los partidos populares tienen que enfrentarse con los sectores agropecuarios. Creo que eso ya pasó, es historia antigua.
-Bueno, pero los K lo reflotaron fuertemente, y volvieron a hablar de una ?oligarquía terrateniente? con claros fines si no golpistas, al menos desestabilizadores.
-Es una verdadera mendacidad decir que la oligarquía terrateniente argentina es la que está conspirando contra el Gobierno nacional. Yo diría que lo que ellos llaman oligarquía terrateniente es gente que trabaja, que hay mucho capital invertido, que produjo la revolución tecnológica más importante del país en la última década, la que nos puso a la vanguardia de la productividad agropecuaria.
-Y que, según el Gobierno, ha percibido una renta extraordinaria, merced, entre otras cosas, al tipo de cambio mantenido a rajatabla…
-Mire, se trata de gente que merece un incentivo mayor, para lograr que la Argentina supere los 90 millones de toneladas de producción granaria, y convertirnos, como pretenden nuestros hermanos brasileños, en uno de los principales exportadores de materias primas del mundo. Y si es posible agregarle mano de obra, valor agregado, mucho mejor.

 

 

El modelo de redistribución
-Se habló de la redistribución de la riqueza, de la mesa de los argentinos, y finalmente Néstor K terminó reconociendo que las retenciones son para cumplir con los compromisos internacionales…
-El modelo redistributivo kirchnerista no existe. La redistribución de la riqueza no se realiza con impuestos confiscatorios. Si observamos estas llamadas retenciones, desde el punto de vista jurídico, son inconstitucionales. Y si llegan a la Suprema Corte de Justicia, van a tener un rechazo total. Porque acá se está violando, primero, la no confiscatoriedad, porque no pueden superar el 33 por ciento. Y segundo, la legitimidad o el origen del impuesto. Desde la Carta de Juan Sin Tierra (Inglaterra, 1215), jamás el Ejecutivo puede imponer impuestos, y la Constitución lo marca claramente. Al Gobierno no le asiste razón en este enfrentamiento que ha establecido con el sector agropecuario.
Opinamos eso desde un sector importante del peronismo, muchos somos aquellos que nunca nos alineamos con este Gobierno, otros son algunos que han vuelto, por la senda que yo estimo que apunta a crear un país sin odios, sin rencores, pero de verdad, sin segundas intenciones. Un país para hacer realidad aquello de ?la grandeza de la patria y la felicidad del pueblo?.
-El Gobierno asegura perseguir esos objetivos que usted menciona, al menos en lo discursivo.
-Bueno, pero para eso hay que producir, insertarse en el contexto internacional, recibir inversiones.
-A propósito de inversiones, ¿cómo ve la caja K y la relación con Venezuela?
-La Argentina, el único lugar que tiene para cambiar sus bonos es la Venezuela de (Hugo) Chávez. Hoy la Argentina tiene la misma deuda que en 2003, es decir, aproximadamente 140 mil millones de dólares. Cuando los organismos financieros internacionales están otorgando préstamos, por ejemplo a Brasil, aproximadamente al 5,5% anual, nosotros le pagamos a Chávez un 13%. Esto es un dislate que vamos a pagar entre todos. Mientras tanto se sigue incentivando el gasto público, se inventa un anuncio espectacular, como el tren bala, cuando los trenes hay que ver cómo funcionan, con un sistema totalmente caduco y obsoleto.

 

Legisladores y roles
-Luego de una extensa campaña del agro, la resolución 125 llegó a Diputados, donde tuvo media sanción, y ahora se viene el tratamiento en Senadores. Desde su experiencia, ¿cómo vislumbra la votación?
-Creo que en una época se dictó la Ley de Obediencia Debida, que fue derogada. Ahora surge otra figura, la ?obsecuencia pactada?. Esto significa que por más que se haya hecho toda una ?misa scene?, ya estaba decidido, y por supuesto no con armas muy legítimas se logra esa decisión. Muchas veces, la caja, que todo lo puede, hace que muchos señores legisladores, que tienen que responder a los lugares de donde provienen, respondan a Balcarce 50. Quien piense que con exposiciones, muy sesudas algunas, va a convencer a alguien, está totalmente ?del tomate?, porque ahí no se convence a nadie. Ya vienen convencidos desde la Casa Rosada.
Realmente se le hace mucho daño a la República, ya se va a ver en la próxima cosecha la disminución en la cantidad de producción granaria. Y, además, a mucha gente que tenía la esperanza de crecer, le hace caer los brazos.   
-Con todos los antecedentes que se conocen del Parlamento, al menos en los últimos años, y con la impronta K.¿Es posible creer en una mejoría institucional?
-Nosotros somos peronistas que no hemos compartido para nada esa lectura amañada que realizó el gobernador de Chaco (Jorge) Capitanich desde el Partido Justicialista, que está ocupado por Néstor Kirchner, que no nos permitió dirimir en una interna la conducción. Donde, incluso, sus avales eran bastante truchos, pero con una Junta Electoral de su palo, ganaron ellos. Hemos apelado y, ahora, el tema está en la Corte Suprema.
De todas maneras, los que nunca estuvimos, y los que han estado y gracias a Dios se dieron cuenta, hoy estamos pensando realmente en una alternativa distinta al Gobierno del matrimonio Kirchner, que nos va a dejar secuelas muy importantes a futuro.

 

Un estilo ?vergonzante?
-El Gobierno, llámense la Presidenta o el ex presidente, ha elegido en los últimos meses la estrategia de sacar a la calle a sus seguidores, como forma de defender la democracia de eventuales desestabilizadores. ¿Coincide con las movilizaciones?
-Partimos de la base de que la consolidación de las instituciones se hace desde las propias instituciones, y no con manifestaciones en la Plaza de Mayo o en la Plaza de los Dos Congresos. Esta citación a una concentración de gente, con un gran aspecto clientelístico, en Congreso, aunque se arguya que es para consolidar la democracia, no es más que para demostrar que existe mucha gente que está acompañando la gestión política de este Gobierno. Es verdad, van a llevar bastante gente. Pero no va a ser menos la que va a ir, sin ningún incentivo más que su libertad y sus deseos de progresar, al Monumento a los Españoles.
-Doctor, está planteado en términos de confrontación, casi de justa deportiva, un estilo kirchnerista puro.
-Sí, esto se nota en la máxima dirigencia política argentina. Me dio vergüenza ver una conferencia de prensa del presidente de mi partido, desnudando el origen de los periodistas que lo iban a entrevistar. Y con un cancherismo juvenil que le queda muy mal, se hace ?el rana?, y un grupo de obsecuentes, por no decir de alcahuetes, aplaudiéndolo y riéndose, me dio por decir: ?Pobre mi partido, si sigue en las manos de estos muchachos, y pobre mi país?. Aunque admito, eso sí, que existen otros hombres y mujeres que con toda buena fe y honestidad puedan coincidir con algunas políticas que se han implementado.
-¿Cómo interpreta una caída tan pronunciada de la imagen de los principales actores del Gobierno?
-Es que la gente se siente maltratada, destratada por este Gobierno. Siente que le mienten todos días, con el Indec, con la aparente terminación de la deuda externa, con el destino de las retenciones.
La inflación sigue creciendo, lo dicen las encuestas serias, no las de Moreno. Hay que aceptar que ha aumentado el nivel de ocupación, quién lo puede negar, pero los salarios no alcanzan el crecimiento inflacionario, que está entre el 23 y el 25 por ciento. Salvo algún africano, somos el país con mayor inflación del mundo. Y la inflación es un impuesto a los pobres. Por un lado, se dice: ?A los que tienen rentas extraordinarias les vamos a aplicar el impuesto?, pero los que más sufren con la inflación son los pobres.

 


Scioli, Lunghi y el PJ local
-Hablamos del rol de los legisladores. Ahora le pregunto por el de los gobernadores, en especial por Daniel Scioli.
-Sucede lo mismo. En este caso puntual, casi todo el equipo de Gobierno de la provincia de Buenos Aires estaba preparado para gobernar la Ciudad Autónoma, y la provincia la están conociendo recién ahora. No estoy enojado porque no los voté, pero me siento solidario con los que los votaron.  
-¿Es de los que cree que Scioli dilapida su capital político con este temperamento?
-Sin ninguna duda. Porque no encuentra la manera de desprenderse del poder central. Scioli fue elegido por Presidencia para ser Gobernador, y significó para él olvidarse de todo, hasta de los retos de la entonces senadora Cristina Kirchner cuando él era vicepresidente. Pero además, se encuentra con un déficit espectacular en la provincia, que tiene una sola solución, la caja. Y la caja se obtiene de dos maneras: Exigiendo legítimamente lo que me corresponde, como la provincia más importante del país, o poniéndose de rodillas ante las autoridades nacionales para que le refinancien deudas. El eligió esta última, y es una lástima.
-En contraposición, entonces, ¿piensa que lo de Miguel Lunghi fue acertado? ¿O coincide con los que lo acusan de ?oportunismo??
-Creo que Lunghi debe una muy importante cantidad de votos a los sectores ligados al agro, y sostengo que la suya fue una muy buena posición, que por supuesto comparto. No creo que sea oportunista para nada, sino más bien sensata.
-El PJ local lanzó un duro documento, en el que critica cuestiones vinculadas al discurso de  Blanco Villegas en la inauguración del Hospital de Niños, y de paso le pega a Lunghi. ¿Lo leyó?

-Hace mucho que no tengo contacto con muchos compañeros y amigos del Partido Justicialista local. Creo que se han equivocado. La sola circunstancia de que el partido que nos tiene que cobijar a todos tenga una K grande en el frente desde antes que Kirchner fuera elegido presidente partidario, da la pauta de que hay un sesgo determinado que no comparto. Creo que hay que dejar de lado los odios del pasado, ser más modernos y dejar de cacarear con ideologías que vienen del siglo pasado ya y que hoy no tienen nada que ver.
No comparto para nada ese documento. Y somos muchos los que no compartimos ese criterio.
-Pero está en sintonía con el del PJ nacional…
-Claro, es el mismo criterio que sigue el documento nacional del PJ, leído bastante mal por Capitanich.
-Entonces, ¿no tiene nada que decir del Debilio Blanco Villegas?
-Sí. Me siento orgulloso de que se haya podido concretar una obra tan importante en la ciudad que me vio nacer. Porque a mí me vio nacer, a muchos de los que ahora hablan, no sé. Siento un profundo reconocimiento por aquellos benefactores que lo hicieron, como el señor Blanco Villegas y muchos otros que hicieron donaciones, de una manera u otra. Porque las grandes obras de Tandil nunca se hicieron gracias a la caja ligera de la política, sino merced a los hombres y mujeres que de alguna manera se debían a esta sociedad, y que muchos se convirtieron en paradigmas, llámense los Santamarina cuando donaron el Hospital, la iglesia Santa Ana, los que donaron todo para la entrada del Parque Independencia, el Calvario, por eso ha crecido Tandil, porque ha habido emprendedores.
-Pero, doctor, en su gran mayoría fueron conservadores, y eso es puntualmente lo que rechaza ideológicamente el documento.
-Sí, sí, es cierto, puede ser que hayan sido conservadores, pero eso no es una mácula, eso es una formación ideológica que yo respeto. Ni vale la pena entrar a analizar las críticas que se le pueden haber hecho al benefactor, un hombre nacido en Tandil, que ha concretado esta obra espectacular. Me llena de orgullo y me hace sentir como un privilegiado de haber nacido en esta ciudad que tanto quiero. Un reconocimiento especial al señor Blanco Villegas, y al Intendente. Los felicito, lo mismo que a todos aquellos que impulsaron esta creación. Por supuesto que para la foto hay muchos, pero ahora debemos trabajar para ver cómo lo podemos consolidar.

 

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