Pinceladas modernas sobre un clásico estilo inglés

Los renders que materializan las ideas del decorador Carlos Figueroa sobre una casa estilo inglés ubicada en una ciudad del partido de Escobar coinciden casi a la perfección con las imágenes de la casa en pie. Se trata de una vivienda familiar de mil metros cuadrados cubiertos que dibujó hace dos años y que hoy, con su fachada de tres cuerpos articulada con zonas de piel de vidrio, su majestuosa altura, sus detalles sobrios, la calidad de sus materiales y su amplio jardín, es una realidad.

De estilo inglés con pinceladas modernas, esta casa cuenta con tres sectores bien diferenciados: la parte privada, el área de huéspedes y los espacios de uso común. Se trata de tres cuerpos que, en su exterior, se articulan con grandes paneles de vidrio que además de proponer un corte al estilo predominante de la obra brindan, en el interior, un interesante baño de luz natural. Una vez que se cruza la puerta de entrada, todo es distinción.

Sobria y elegante

“Se dibujaron todos los rincones, todos los balcones, todas las pérgolas”, cuenta Figueroa, y agrega que gran parte del mobiliario también fue diseñado junto a la casa. ¿Un ejemplo? Las dos arañas de casi dos metros de alto que engalanan el cuerpo central: living, comedor, hall de entrada y estar. Totalmente realizada en acero y opalina, es una de las piezas más llamativa que se realizaron para la casa. “Se trata de uno de los objetos que se hicieron en relación a la dimensión de la casa, que cuenta con diez metros de altura. Además de las arañas, los vitrales también son de un tamaño importante. El resto de los muebles tiene una relación de dimensión más humana”, aclara el decorador.

Si bien la casa no se encuentra en Tandil, Figueroa optó por trabajar con algunos artistas y profesionales de la ciudad. Los vitrales, en este caso, son obra de Guillermo Blanco, “un chico joven que estudió vitralismo en Europa e hizo aquí un trabajo realmente fantástico”, asegura Figueroa. “Esos vitrales están ubicados en la recepción, en la doble altura: sobre la doble escalera y en un lugar central”. Otro de los trabajos realizados en esta ciudad fue la carpeta de mármol que se luce en la entrada a la casa, hecha por Marmolería Jarque, mientras que el cuadro que decora el comedor es obra de Patricia Casanova. “Lindísima obra”, dice Carlos, y agrega: “Siempre trato de integrar a la gente de acá”.

En relación al living, el decorador resalta las arañas, el balconeo y el vitral, que se destacan en un espacio rodeado de enormes ventanales que abren y cierran de forma electrónica. “Al ser un country privado, no tiene ventanas de seguridad. La casa tiene alarma y sistema de vigilancia, pero las aberturas no tienen postigos, no tienen persianas. Son todos vidrios y tienen doble cortinado de blackout por un lado y de Screen para regular la luz por el otro. Eso está todo mecanizado y en un momento dado podes cerrar automáticamente todos los ventanales de la casa con apretar solamente un par de botones”, destaca Carlos. Con respecto a los muebles, Figueroa explica que los ambientes no están recargados, que son pocos pero elegantes, de excelentes materiales y muy sobrios.

 

Sector privado y exterior

Ubicado en el primer piso, el área de las habitaciones mantiene la distancia necesaria con el espacio de uso común. El cuarto principal, de generosas dimensiones y aún en etapa de equipamiento, cuenta con balcón sobre el parque y un espacio de estar. Entre otros detalles, se destaca el respaldar de cama de cuero y la chimenea, realizada en mármol de un negro absoluto “con un procedimiento que se llama Leather, cuero en ingles” y otro mármol todo desbastado. “Con una máquina le sacan al mármol los pedazos más blandos y dejan los más duros, y queda como rugosos”, explica Figueroa. A lo largo del extenso parque que se despliega detrás de la obra, se distingue la pileta y la pérgola, ubicada en uno de los rincones. “como para darle sombra al sector en donde está la pileta”. La piscina, con desbordes, es de mármol, revestida en travertino turco. “Dentro se encuentra el jacuzzi y una escultura  y la temperatura del jacuzzi es más alta que la temperatura del resto de la pileta”. En el exterior, conviven objetos antiguos con otros más modernos, un pabellón de hierro, figuras de otra época y espacios de relax.

De la idea a la realidad

A Figueroa todavía le sorprende la semejanza que existe entre lo que plasmó en las imágenes antes de que se realizara la obra y los resultados. En diálogo con El Eco de Tandil habló de las características más importantes de su trabajo en la casa y sus sensaciones profesionales.

-¿Cómo llegaste a realizar el diseño de esta propiedad?

-A los propietarios de esta casa les hice una reforma bastante importante en Punta del Este. Cuando estábamos allí, les llamó mucho la atención otra casa, ubicada arriba de unas colinas, con una apariencia de casa inglesa. Lo que más la distinguía era que estaba como articulada por una parte vidriada que separaba los distintos cuerpos. Esa idea es la que está plasmada en esta nueva casa: un sector vidriado que separa el cuerpo de los huéspedes, a la izquierda, la parte de recepción en el centro y el sector privado, a la derecha. La casa tiene, en el sector central, piel de vidrio de un lado y del otro: esto rompe totalmente el estilo de la casa, es absolutamente moderno.

-¿Cuál es el estilo predominante?

-El estilo inglés. Se ve una estilización con un poco de neoclásico. Este es un tipo de casa que yo he hecho en varias ocasiones.

-Se trata de una construcción nueva.

-Sí. Cuando me la pidieron empecé a dibujarla con un grupo de arquitectos que trabaja conmigo, pero después hubo un lapso de dos años y medio en el que se interrumpió toda comunicación con el cliente. Un día, hace poco, el cliente me llama y me dice “quiero mostrarle algo”. Me llevó al Country y ahí estaba: la casa levantada con todos los planos que habíamos hecho nosotros.

-¿Qué te pasó en ese momento?

-Cuando me encontré la casa levantada me pareció una cosa mágica. Es algo que vos tenés en el pensamiento, que lo dibujás… ¡y que luego se concrete! Además, si mirás los renders y las fotos de lo que está hecho, te vas a dar cuenta que es de una coincidencia total: todas las ideas están plasmadas en la casa.

-¿Cómo elegiste los muebles?

-Normalmente busco muebles cómodos, cosas sobrias para decorar con poco. Se ha depurado bastante toda la ornamentación de otras épocas. Esta todo mucho más sencillo, pero a su vez cuando querés hacer un trabajo de calidad, por más sencillas que sean las líneas, los materiales tienen que ser muy buenos y la proporción la adecuada al tamaño del cuarto. Los sofás, por ejemplo, están hechos en Dubé, que es la pluma de ganso, carísima. Y los tapizados en general son géneros importados.

-¿Y los pisos de qué materiales son?

-Se consiguió una partida muy importante de roble, por lo que todos los pisos de la casa están hechos en esa madera, lo mismo que las escaleras y las barandas. Es decir, es un roble impecable que se consiguió, diría yo, por una casualidad.

-¿Qué desafíos implica trabajar en un lugar tan amplio?

-Creo que la palabra exacta es imbuirte. Vos te imbuís de lo que estás haciendo, dejás de lado muchas cosas y realizás como si fuera un sueño, una cosa fantástica. Yo he tenido la suerte de hacer muchas cosas muy importantes en mi vida. Cosas importantes desde el punto de vista estético. Para otra consideración de valores no tiene mucha importancia lo que hago, pero cuando vos te imbuís del espíritu de la casa, digamos, de como la visualizas, como que ves que vaya a ser, es como que las cosas salen a tu encuentro: las ideas, incluso los mismos materiales, los operarios que la hagan. Todo es como una coincidencia. Va fluyendo. Yo no tengo la cabeza en otro planeta. Tengo los pies bien sobre la tierra. Pero muchas veces a las casas las sueño con todo, y tengo la suerte muchas veces de tener el cliente que me acompaña en esos sueños. Es fundamental tener un mecenas.

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