Podría haber nuevas detenciones en la causa por el cuádruple homicidio de Campana

Los investigadores podrían ordenar nuevas detenciones de personas por el “encubrimiento” del hecho, no así por estar ligadas a la autoría material del cuádruple homicidio. Ayer, uno de los detenidos, Damián “El Sordo” Vera, tuvo un careo con otro de los imputados, Cristian Fernández, en donde “cada uno se mantuvo en sus dichos”, según revelaron fuentes judiciales.
El trámite duró aproximadamente dos horas aunque no arrojó elementos importantes para la investigación que lleva adelante el fiscal Marcelo Pernici, según informaron las fuentes consultadas por Noticias Argentinas.
Vera había pedido previamente realizar un careo con los otros cuatro imputados en la causa, pero sólo se hizo con Cristian, pues el resto de las defensas se opuso a la medida solicitada. Mientras tanto, Vera, Angel Fernández, su hijo Cristian, y la esposa del primero de ellos, Stela Maris Cáceres, continúan detenidos acusados por el delito de “cuádruple homicidio agravado por alevosía”; al tiempo que Jesús Cáceres, aún continúa vinculado a la causa aunque permanece en libertad. El hecho se conoció cuando los cuerpos de Marcelo Mansilla, de 41 años, y de su esposa, Sandra Rabago, de 37, aparecieron sin vida a la vera de la ruta Panamericana, semitapados con mantas, a la altura de la localidad bonaerense de Campana.
A los pocos días, en un lugar cercano -debajo de un puente- la Policía encontró los cadáveres de los dos hijos del matrimonio (Agustín, de 11 años, y Milagros, de 8), quienes habían sido asesinados a golpes, aunque previamente los habían drogado. La familia vivía en el barrio Frino de José C. Paz, cuando el pasado 24 de julio habría sido secuestrada supuestamente por Angel Fernández, de 43 años, y otras personas. La principal línea de investigación está orientada a que el matrimonio fue asesinado por “venganza”, dado que años atrás habían declarado en una causa contra Fernández y éste tuvo que purgar una condena por violación y homicidio. La investigación también apuntó a un posible crimen pasional ya que la mujer -Rabago- había mantenido una relación sentimental extramatrimonial con Angel Fernández, de acuerdo con lo señalado por los pesquisas. Sin embargo, del expediente aún no surge el móvil concreto acerca de por qué habría sido cometido el crimen.
El caso abrió una polémica respecto a las excarcelaciones fijadas por los jueces, pues se descubrió que Angel Fernández frecuentemente violaba el beneficio de una prisión morigerada, controlado mediante pulsera electromagnética, que le había otorgado el juez de San Martín Nicolás Schiavo pese a que tenía antecedentes por violación.
A raíz de este hecho, el juez Schiavo fue duramente criticado y actualmente tiene un pedido de juicio político en marcha en el Consejo de la Magistratura de la provincia, por presunto “mal desempeño en sus funciones”.

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario