Por el aumento de insumos, suben el precio del kilo de pan a más de 30 pesos

La Cámara Panaderil de Tandil definió ayer por la tarde un aumento en el kilo de pan, medida que responde a los elevados incrementos que se registraron en los últimos meses en los servicios de energía eléctrica, gas, y materia prima que afectan directamente los costos de producción.

En una determinación que demoraron en tomar, finalmente los panaderos tendrán tiempo hasta el 1 de junio para aplicar el nuevo valor. En concreto el kilo de pan costará 30 pesos en los comercios de barrio y entre 34 y 36 pesos en la zona céntrica de la ciudad.

El “pequeño” ajuste les permitirá afrontar esta transición y aguardar hasta el segundo semestre, cuando se proyectan mejoras en la economía.

 

“Un pequeño aumento”

 

Finalizada la reunión, el presidente y vicepresidente de la Cámara Panaderil de Tandil, Víctor Barsola y José Acosta respectivamente, justificaron el aumento al referirse, con preocupación, al impacto de los costos que tiene la actividad.

“Hemos decidido que habrá un pequeño aumento en el pan porque han llegado con subas la harina, el gas, la luz y no sabemos de dónde sacar plata”, planteó Barsola quien lamentó la decisión.

Puntualizó que “en los barrios el valor será de 30 pesos y en el centro de entre 34 y 36 pesos el kilo”, y estimó que “no es mucho”. De todos modos justificó que será un paliativo para “seguir trabajando porque si no nos fundimos todos”.

Frente al complejo escenario advirtió que “tres panaderías ya cerraron” y que “hay dos o tres más que están por seguir el mismo camino”, en función del alto alquiler que abonan, que se suma a las boletas con aumentos de luz y gas que comenzaron a llegar y a los sueldos y cargas sociales de los empleados. “No tenemos de dónde sacar la plata”, insistió Barsola.

Para ejemplificar tomó el caso de su comercio, ubicado en una zona estratégica y de alto tránsito, en la avenida Avellaneda al 600, donde debió afrontar la última factura de energía eléctrica de 7.900 pesos, cuando solía pagar 4.500 pesos, mientras que en el local de 11 de Septiembre y Uriburu la boleta de gas ascendió de 350 pesos a 4 mil. “Y todo eso lo tenemos que sacar de la harina”, resaltó el dirigente.

Además citó que sobre finales del año pasado la bolsa de harina costaba 130 pesos y ahora 340 pesos.

 

Una suba que “no alcanza”

 

En la misma línea se pronunció Acosta, que si bien reconoció que la suba aplicada “no alcanza”, servirá para afrontar los próximos meses “para mantenernos”.

Contó que los comerciantes del rubro que representan “nos pedían que aumentáramos porque hay gente que está rematando pan por los valores, y se terminan fundiendo”.

Defendió que el pan es “lo último que faltaba aumentar” y que el tarifazo en el servicio eléctrico y el gas “fue la gota que derramó el vaso”, y marcó que seguramente habrá comerciantes que “lo venderán al kilo de pan tres o cuatro pesos más barato pero eso quedará en cada uno. Nosotros damos este parámetro”.

En esa línea Barsola explicó que “siempre tratamos de aumentar a lo último porque cuando andamos en la calle vemos que la gente no puede comprar, que no hay trabajo, las obras están todas paradas”. Entonces, como última instancia, “aumentamos estos pesos para seguir unos meses más y ver qué es lo que pasa”.

Sobre la aplicación del precio sugerido, Barsola aclaró que la Cámara Panaderil “no obliga a nadie a poner el valor”, sino que lo define la Federación Industrial Panaderil de la Provincia de Buenos Aires, cuya comisión directiva integra, y resaltó que si bien algún comerciante puede aplicar otro precio “no habrá pan a menos de 32 pesos en el centro”.

Al respecto, ambos dirigentes señalaron que la entidad en diciembre del año pasado había sugerido un precio de entre 30 y 35 pesos el kilo en Tandil y sin embargo la decisión se dilató hasta ayer.

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