Por la sequía, una ciudad cordobesa ya anunció cortes programados de agua

El intendente de Río Ceballos, a 36 kilómetros al noroeste de Córdoba, Gaspar Lemos, justificó los cortes ante la emergencia por la extensa sequía, reflejada en la bajante de más de 11 metros de su capacidad de embalse al dique La Quebrada.
Los habitantes de esa ciudad serrana tomaban hoy las precauciones necesarias para que los tanques se completaran y poder superar la jornada de mañana, cuando el corte del suministro será total.
En Villa Allende, población contigua a Mendiolaza, “los cortes se vienen aplicando de manera rotativa desde hace un mes”, dijo Maximiliano Posetti, de la Cooperativa de Agua, quien señaló que la medida se sostendrá hasta tanto no se recuperen los niveles de la planta potabilizadora de La Calera, que se nutre del disminuido Dique San Roque.
En la ciudad de Villa Carlos Paz, que mantiene en vigencia la emergencia hídrica por la reducción a una mínima expresión del río San Antonio, la Cooperativa Coopi, distribuyó 60 camiones de 6.000 litros de agua a las casas de los barrios altos, donde la presión es también mínima.
Los cortes aún no llegan a la ciudad de Córdoba, que se provee de agua del Dique San Roque, aunque las autoridades de Aguas Cordobesas, de la Municipalidad y de la Subsecretaria de Recursos Hídricos de la provincia realizan efectúan un seguimiento permanente del consumo e incrementan las inspecciones para sancionar a quienes derrochan el agua.
Las anunciadas precipitaciones siguen sin concretarse y en la tarde de ayer la situación empeoró porque sólo hubo fuertes vientos, que provocaron tormentas de polvo y tierra que por algunas horas obligaron a la Policía Caminera a cortar rutas por la falta de visibilidad.
Hoy el cielo está parcialmente nublado con una temperatura de 22 grados y el pronóstico extendido en capital y zonas serranas ya no prevé lluvias por lo que la situación hídrica podría complicarse.
Mientras tanto, se difunden campañas de concientización para que la población restrinja el consumo de agua y se informe acerca de cuánto se desperdicia.
Entre los ejemplos, se menciona que cuando las personas se lavan los dientes con la canilla abierta dos minutos se gastan 13,5 litros de agua, mientras que con el pico cerrado sólo son 0,5 litros.
Una canilla que gotea pierde 96 litros diarios, mientras que un caño agujereado desperdicia 3.200 litros de agua diarios, según se difunde por los medios de comunicación locales.

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario