Pronto a elevarse la causa a juicio, le endilgan hasta aquí cinco asaltos al joven que robaba en sus ratos libres

Las particularidades del caso también están dadas por las características del “personaje” imputado, quien llevaba una especie de doble vida. Un trabajo estable en una reconocida firma, una familia constituida y, en sus ratos libres, salía a cometer los atracos en soledad.

Una vez, dos veces, hasta que comenzó a “gustarle” la forma rápida de hacerse de dinero extra para salvar deudas varias que había contraído.

Los actores judiciales aclararon que a su entender, por la experiencia de los últimos años, es cada vez más común este tipo de “delincuentes”. En apariencia una vida normal, alejados de la marginalidad, hasta que, apremiados por la situación económica, salen a robar.

Este parece ser el caso de Hugo Alejandro Lambrecht, de 31 años de edad, quien meses atrás fue detenido por la policía y ahora aguarda encarcelado su suerte procesal, rumbo a un juicio oral y público.

Al momento de su detención, la policía dijo que se aprestaba a cometer un robo en un comercio de avícola denominado Plumitas, de  Avellaneda y 4 de Abril. En un primer momento se resistió a la identificación y se estableció que intentaba ingresar a un vehículo Renault 11, dominio UCX-143, estacionado a escasos metros de la citada esquina.

En la requisa se detectó que tenía dos celulares, además de una bolsa de tela de características similares a la apreciada en filmaciones obtenidas durante recientes asaltos.

Asimismo, fue hallada una réplica de arma de fuego (pistola) con cargador y corredera de color plateado con mecanismo de desplace, similar al accionado en varios hechos, además de dinero en efectivo y un cuello de tela color rojo y negro (coincidente al mencionado en distintos hechos).

La causa quedó caratulada como “Robos calificados reiterados por el uso de arma, resistencia a la autoridad y desobediencia”.

Lambrecht se hizo conocido porque repetía sus atracos en los mismos lugares, conducta que llamaba la atención por cómo desafiaba a todo el sistema, confiaron oportunamente desde la policía.

 

Los hechos endilgados

 

Este Diario tuvo acceso al expediente en el que constan los hechos que se le endilgan al acusado. El primero de ellos ocurrió aproximadamente a las 21.45 del 27 de mayo de 2014, cuando el sindicado ingresó al local donde funciona una de las sucursales de la cadena de heladerías con el nombre de fantasía Grido, de calle Quintana 385.

Una vez allí, el imputado se dirigió hacia el sector donde se encontraba la caja registradora del comercio, y esgrimiendo un arma de fuego -que resultó ser de utilería-, con la cual apuntó hacia una de las empleadas del comercio,  intimidándola, le exigió la entrega del dinero existente manifestándole: “Dame la plata, dame la plata…”, portando este individuo en otra de sus manos una bolsa tipo de papel color marrón, dentro de la cual le hizo colocar el dinero que se encontraba en la caja registradora.

Inmediatamente después el ladrón con el dinero en su poder (unos 1950 pesos) se dio a la fuga del lugar a pie por calle Quintana en dirección a las escaleras de calle Vigil.

El segundo suceso ocurrió a las 23 del 30 de mayo, cuando ingresó al local de Grido de avenida Avellaneda 1632. Una vez allí, bajo el mismo modus operandi les exigió a las empleadas la entrega del dinero al grito de su misma muletilla: “Dénme la plata, dénme la plata…”, mientras les apuntaba con la réplica del arma de fuego que portaba. Allí, Lambrecht se alzó con unos mil pesos que se llevó en aquella bolsa marrón, tras lo cual se alejó del lugar caminando en dirección a calle Moreno.

El tercer hecho remite a las 23 del 6 de junio, cuando ingresó nuevamente al local de Grido de  Avellaneda 1632, apuntó con el arma plateada de utilería a la empleada y se alzó con unos 986 pesos.

El último asalto hasta aquí probado para la fiscalía, se remonta al 21 de julio, aproximadamente a las 21,  cuando el sospechado ingresó a la panadería Del Sol, de avenida Alvear 210 y tras amenazar con el arma a la empleada que se encontraba al frente del comercio, le manifestó: “Poné todo ahí…”, en referencia a la bolsa de tela color gris que llevaba consigo.

En esta escena el diálogo se extendió un poco más entre víctima y victimario por la cantidad de dinero entregado por la empleada. “¿No tenés más?”, preguntó quejoso, hasta que se fugó resignado con el botín, consistente en unos 2.000 pesos.

 

Las pruebas en su contra

A la hora de señalar las pruebas en su contra, que motivaron su prisión preventiva, se detalla sobre lo oportunamente secuestrado al momento de la detención con las características que describieron en su momento las víctimas, en cuanto a su fisonomía, su físico, ropas, el arma plateada y la bolsa donde llevaba el botín.

De su vestuario, se detalló sobre el pantalón tipo jogging color oscuro, buzo con capucha, la gorra con visera color gris que llevaba colocada y sobre ésta la capucha del buzo. Su rostro tapado con un cuello color gris, y portando en la otra mano una bolsa de tela color gris o blanco.

También su atuendo, como el arma y la bolsa que portaba, había sido capturado por el registro de imágenes de los comercios asaltados. 

 

Seguir en prisión

Cabe consignar que oportunamente la defensa del acusado pretendió morigerar la prisión preventiva, lo que fue denegado por el juez de Garantías.

A la hora de argumentar, el magistrado tomó también en cuenta que Lambrecht además se encontraba imputado en ese momento por el delito de “Robo agravado por el empleo de arma de utilería” cometido el 3 de julio en el comercio de avícola denominado Plumitas, en la cual se había decretado su detención.

“De manera que a este momento, resultan cinco las imputaciones que pesan sobre Lambrecht, circunstancia que reafirma la presunción que la eventual pena que pudiera imponérsele por todas las ilicitudes que se le atribuyen va a ser de cumplimiento efectivo. Por tanto, la necesidad de asegurar la ligazón de Hugo Alejandro Lambrecht a este proceso, fundamentan -a este momento- al dictado de una coerción personal más gravosa, cuando además tampoco concurren circunstancias personales de excepcionalidad del encartado que logren desvirtuar dicha presunción de fuga”.

Así, se convirtió en prisión preventiva la detención de Hugo Alejandro Lambrecht, por considerarlo prima-facie autor penalmente responsable en la comisión del delito de “Robo agravado por el empleo de arma de utilería, cuatro hechos, en concurso real”, por los hechos cometidos en esta ciudad los días 27 de mayo, 30 de mayo, 6 de junio, y 21 de julio de 2014. 

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