¿Quién le gana a Floyd?

Los aficionados al boxeo esperaban con ansiedad la pelea entre Floyd Mayweather Jr. y Shane Mosley. Floyd es un boxeador que genera reacciones encontradas. Nadie le ha podido ganar pero no son pocos los periodistas de primer nivel que han dicho sin disimulo que era un boxeador que no les gustaba, que era aburrido. En este último encuentro, pueden seguir pensando lo mismo, pero con una variante: aceptan que es un boxeador imbatible, es más, ya algunos predicen que será quien le de la gran paliza a Manny Pacquio.
El sábado pasado en el MGM de Las Vegas, lo único que pudo hacer el campeón Shane Mosley fue conectar en el segundo round una tremenda derecha de manual, que Floyd absorbió y pudo capear un momento difícil.  A partir de allí, el pelado radicado en Las Vegas usó todo lo que él sabe, hasta los codos, y se llevó por delante a Mosley en todo lo que quedó de la pelea. Ganó por un campo, el perdedor lo entendió desde varios rounds antes de que terminara el combate y aguantó con resignación la humillante situación en que lo puso su adversario.
Además de la sabiduría boxística que posee Mayweather, ciertas actitudes fuera del ring demuestran que de estúpido tiene poco, mejor dicho, nada. Se rehusó a pelear por el título del mundo, el ?supertítulo? (invento de fulleros) que posee Mosley. Es que eso le hubiera significado un pago a la WBA del 3% de su bolsa, razón por la cual antes de pagar por cualquier devaluado cinturón, prefirió quedarse con los dólares. Una actitud que deberían imitar muchos boxeadores y de esta manera tratar de que las entidades tengan que dejar de lado tanto invento perjudicial y vuelvan a las raíces.
Ahora le queda Pacquiao, una pelea que prácticamente estuvo firmada, pero no se concretó al pedir el norteamericano que el filipino se hiciera controles antidoping antes de la pelea. La réplica del asiático fue inmediata y fue a los tribunales. Luego de este triunfo, Floyd sabe que es el único que le queda por vencer, pero ha vuelto a poner las mismas condiciones que irritaron a Pacquiao para que aceptara la pelea. El tiempo dirá si los dos más veloces welters quedarán frente a frente.

Tigre cazado

En el semifondo, el argentino Héctor ?El Tigre? Saldivia, con 32 peleas ganadas, 26 de ellas por nocaut enfrentó al marroquí Said Ouali por la eliminatoria mundialista de los welters versión WBA. Saldivia, que pega como una mula, derribó en los primeros segundos a Ouali con una derecha en la frente. El marroquí se levantó y allí Saldivia descargó una descontrolada artillería, tirando sin ton ni son (la técnica nacional, a falta de otra), pensando en tener los mismos efectos que cuando Leonard lo noqueó a Lalonde, pero Saldivia no es Lalonde ni Ouali es del montón. Tampoco sabe que el boxeador más peligroso no es el que está entero, sino el que está semidormido contra las sogas. Y tal como le pasó al ?Salvaje? hace 15 días, se comió una mano que lo mandó al piso. Algo sentido se reincorporó y su rival, sin apresuramientos, midiéndolo paso a paso lo llevó con la guardia armada y utilizando los jabs, hasta el encordado, donde lo ejecutó con una derecha a la cabeza. Es el tercer peleador argentino de este año que con chance mundialista pierde por nocaut en el primer round. Esto no es casualidad.

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