Quien quiera oír… que mire

Aunque pasó un tanto inadvertido, el pasado miércoles se celebró el Día Internacional de la Juventud. La fecha fue instituida en 1999 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, con la idea de proclamar los derechos de los jóvenes.
A través de actividades de información pública se busca, cada 12 de agosto, promover una mayor toma de conciencia en toda la ciudadanía en torno a los jóvenes como sujetos de derechos y deberes. Como protagonistas.
Por tal razón, desde la Dirección de Juventud local, que conduce Guillermina Cadona, se organizó una iniciativa que demandó casi dos meses de trabajo.
Integrantes del Tandil Foto Club ?a cargo de Ilario Presa- fueron los encargados de capacitar a pibes de distintos barrios sobre cuestiones técnicas vinculadas a la fotografía.
Contrariando el prejuicio que los acusa de que ?no les importa nada?, los chicos se prendieron a la digital y a buscar a través del lente aquello que les es propio. Previamente, tuvieron charlas y encuentros en la que reflexionaron sobre este tema de ser joven aquí y ahora.
A través de consignas que surgieron de esas charlas, salieron a la calle, al barrio, a buscar la imagen que reflejara sus pensamientos.
El miércoles las fotografías fueron expuestas en el Teatro de la Confraternidad, donde permanecerán por una semana. En septiembre, en el marco del mes de la juventud, la muestra será trasladada al foyer del Teatro del Fuerte.
Ese día, además, se puso en escena la obra teatral ?¡Adentro!?, de Rubén Maidana.

Ideas en imágenes

En diálogo con La Vidriera, Guillermina Cadona, explicó que la iniciativa comenzó en junio. Se trabajó con chicos ?de entre 15 y 19 años- de los barrios Movediza, Maggiori, Rodríguez Selvetti, Las Tunitas, Arco Iris y de la Zona 11 (donde está emplazada la Dirección, en 11 de Septiembre y Arana).
Cada grupo mantuvo encuentros con integrantes del Tandil Foto Club, quienes les dieron las herramientas básicas de capacitación para poder tomar fotografías.
Los pibes se engancharon en las clases, porque les mostraron cámaras antiguas, cómo funcionaban y cómo fueron evolucionando a través del tiempo.
?Previamente a salir a la calle, realizamos encuentros con cada grupo, donde hablamos sobre lo que significa ser joven?, explicó Cadona. ?En base a las palabras e ideas que iban surgiendo, ese mismo día salieron a sacar las fotos?.
Los propios pibes fueron los encargados de buscar los lugares, sus sitios de referencia.

Cuestión de pertenencia

 Durante las charlas surgieron razonamientos sobre sus deseos, esperanzas, los hobbies, los enfrentamientos, la pertenencia al grupo, la relación con la tecnología, la amistad, el noviazgo, el alcohol…
La cuestión de pertenencia apareció como un tema muy fuerte. Pertenencia que se manifiesta a través del lugar (el barrio), pero también en la ropa. Este no es un detalle menor. ?Determinada zapatilla, el buzo de una marca especial, el piercing son motivo de pertenencia con el grupo?, explica Cadona. Pertenencia y a su vez diferenciación con otros grupos o pibes de otros barrios y otra ?onda?. Carecer de determinado ?atuendo? es sinónimo de exclusión.
 A su vez, las charlas fueron oportunas para que los chicos pudieran hablar y discutir sobre sus derechos y sus deberes. ?Realmente les encanta enterarse de estos temas ?acota la funcionaria- porque muchos de ellos no conocen sus derechos, no los tienen internalizado. Por ejemplo, no sabían que existe un Día de la Juventud; un día para disfrutar, para realizar las actividades que les gusta?.
 La Vidriera seleccionó sólo algunas de esas fotografías captadas por los chicos. Ellas valen más que mil palabras…

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