Realizaron un simulacro de incendio en un edificio ubicado en Pinto 544

Ramón Eduardo García, el jefe de la seccional de Bomberos de Villa Italia, explicó que “es un ejercicio de simulación de incendio y evacuación como cierre de curso de seguridad e higiene que viene dando Suterh a sus afiliados, el cual duró cuatro meses y se dictó todos los martes en horario de tarde”.
Del simulacro participaron las 12 personas que cursaron este año y también los que realizaron el curso el año pasado ya que no habían tenido oportunidad de hacerlo anteriormente.
Además, García aseguró que participaron más personas de las que pensaban porque los integrantes del edificio se ofrecieron por voluntad propia a formar parte del ejercicio. Según detalló, los participantes directos como víctimas, bomberos y la propia encargada del edificio fueron 15.
Precisó que el objetivo es “que puedan evaluar efectivamente cuál es el procedimiento correcto a realizar en caso de un siniestro”.
En cuanto a la evaluación del ejercicio, indicó que “fue muy bueno porque se puso en práctica todo lo que se aprendió durante esos cuatro meses en cuanto a la rápida o temprana detección de un siniestro, el rápido aviso a todas las personas que habitan el lugar, y la evacuación que a veces se dificulta en base a que hay personas grandes que tienen dificultad para moverse. Incluso pueden ocurrir casos como pasó hace poco tiempo en Capital Federal, donde una persona sorda no pudo ser evacuada a tiempo, el edificio se derrumbó y falleció”.

Estar preparados
 
Asimismo, recalcó la importancia de la “realización de este tipo de simulacros, para que la gente tome conciencia y esté preparada. Eso es fundamental, en base a que muchas veces no se conocen entre sí, son propiedades particulares cada uno de los departamentos y no están coordinados. Así que lo que se buscó fue eso y principalmente que la encargada del edificio supiera cuál es su rol ante un siniestro que se pueda aplicar tanto en un principio de incendio, como a una evacuación por amenaza de bomba, un escape de gas, un colapso de estructura o un incendio de un vehículo”.
En consecuencia, “toda la gente que estuvo presenciando este ejercicio está preparada y sabe lo que tendría que hacer ante un caso como éste”.
 
El miedo, el peor enemigo
 
En ese sentido, afirmó que “es la única forma de poder sacar el miedo ante este tipo de eventos es mediante el ejercicio y la preparación porque ante la carencia de conocimiento en cuanto a lo que se debe hacer, el pánico es lo primero que reina y es el peor enemigo”.
Por otra parte, García manifestó que en los tres años que trabaja en Tandil, ésta es la primera vez que se concreta un simulacro en un edificio. Y recalcó la importancia de efectuarlo con mayor frecuencia.
 
El procedimiento
 
Según especificó García, el procedimiento de simulacro comienza con la toma de conocimiento del siniestro por parte de la encargada que evacúa a la gente del edificio y llama al 101, desde donde desplazan los medios correspondientes, en este caso bomberos y ambulancia.
Una vez realizada la comunicación, corta los suministros tanto de gas como de luz, y trata, en la medida de lo posible, y mientras no corra riesgo su integridad física, de sofocar el incendio.
Una vez que arriban los bomberos ella les da el panorama, los ubica geográficamente del lugar donde se encuentra el incendio para que puedan trabajar en forma correcta y les informa si evacuó a la totalidad de la gente o si quedó alguien atrapado  o que no haya podido salir por alguna discapacidad.
Por último, resaltó que “es fundamental que en todos los edificios haya personas que sepan cómo actuar ante un caso de emergencia, porque al ser unidades particulares muchas veces no se conocen entre los mismos vecinos, entonces ante el caso de un siniestro no saben qué hacer, ni cómo avisarse, ni cuáles son las medidas necesarias para salvaguardar la vida y la propiedad”.

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