Romano reclamó una solución al conflicto en Cinpal y advirtió que podrían intensificar las medidas

Tras el levantamiento piquete frente a las puertas del Parque Industrial a pedido de la UOM central, desde la seccional local del sindicato continúan las gestiones en busca de una salida al conflicto con los trabajadores a raíz del cierre de la fábrica Cinpal, ubicada en el Parque Industrial.

En ese marco el secretariado nacional envió 75 mil pesos que fueron repartidos entre los 24 obreros dependientes del gremio, que aún aguardan certezas sobre los haberes adeudados, el aguinaldo y la correspondiente indemnización.
El titular del gremio en Tandil, Carlos Romano, planteó un plazo de diez días en los que mantendrá la protesta, durante cuatro horas, a la vera de la ruta, mientras aguardan que se formalice una propuesta torno a un eventual comprador interesado en la fábrica.

“Vamos a ser pacientes lo primeros diez días”, dijo y advirtió que de no lograr respuestas podrían intensificar las acciones.

Respaldo de la
central de la UOM

En un nuevo avance, el miércoles el secretario general del sindicato, Carlos Romano, viajó a Capital Federal donde mantuvo una reunión con representantes de la casa central, encabezados por Antonio Caló, para evaluar la compleja situación.

En un encuentro que se extendió por más de una hora el dirigente nacional, con quien “tengo muy buen entendimiento”, ofreció “todo el respaldo posible”, independientemente de la orden de levantamiento de la medida que efectivizó el miércoles 10.

Superado aquel momento, que alteró los ánimos y que amenazó con intervención de la Justicia a pedido del Municipio, el secretario general de la seccional local consideró acertado el pedido y rechazó el recurso de amparo que presentó la comuna para liberar el acceso al Parque Industrial. “Estamos reclamando algo justo y la Justicia tendría que ver esto también”, sentenció.

De todos modos, y retomando la audiencia en Buenos Aires, Romano señaló que “Antonio Caló me dio dos cheques, uno de 50 mil y otro de 25 mil pesos”, montos que “fueron repartidos en partes iguales entre 24 compañeros, uno de ellos decidió darse por despedido, un total de 3.125 pesos para cada uno”.

Admitió que el monto final “no es mucho” pero valoró que “me brindó toda la ayuda posible y el respaldo del secretariado nacional” para atender el planteo.

Una propuesta formal

Mientras pasan los días aún continúan las gestiones tendientes a lograr certezas en torno al futuro de la firma metalmecánica de capitales brasileños. En ese sentido, el dirigente avanzó sobre la posible compra de la planta por parte de un interesado que días atrás fue anunciado por el propio intendente Miguel Lunghi.

“Sabemos que hay empresarios interesados en comprar la fábrica”, dijo pero reclamó “formalidad” frente a esas intenciones.

Ante este escenario “nos han pedido diez días de tranquilidad”, en una solicitud que fue sometida a la asamblea de trabajadores, que acordaron mantener presencia en la puerta del Parque Industrial durante cuatro horas diarias. “Las estrategias gremiales siguen”, enfatizó.

A la par de esas acciones Romano repasó el respaldo de la mesa intersindical, espacio que integran ocho gremios con sede en Tandil, la ayuda de distintas organizaciones sociales “y tenemos entendido que los compañeros de prácticamente todas las empresas del Parque Industrial, en caso de que lo pida, van a parar unos días”.

Sobre el renovado compromiso del jefe comunal de aportar ayuda, el secretario general sostuvo el reclamo ante la compleja situación y demandó que “necesitamos mucho más, no solo del Intendente sino también de Provincia y la Nación, que hacen oídos sordos a esto”.

Molesto frente a los dichos de “algunos empresarios inquietos que dicen que donde la UOM toca una empresa, se cierra”, respondió que “son los que no son serios”, y desafió que “estamos pidiendo una salida a todos esto y lo pueden hacer, si se juntan entre todos”.

“Y si no, en diez o quince días lamentablemente van a conocer verdaderamente lo que es la UOM”, lanzó Romano a modo de advertencia.

“Tiene que haber
una solución”

A propósito de las eventuales acciones a tomar, insistió que profundizarán “muchísimo” las medidas y si bien aseguró que “respeto mucho a Caló” y su pedido de levantar la protesta sostuvo que “también tienen que entender que no podemos estar así, tiene que haber una solución”

También reclamó por ayudas económicas que permitan atravesar el escenario actual. “No nos quieren dar el Repro (Programa de Recuperación Productiva) para estos casos. Nos deben dos meses, el aguinaldo, no nos pagan indemnización. Qué quieren que hagamos”, se quejó.

“Tiene que haber una solución para esto, el sindicato no lo busca, los compañeros tampoco. No somos conflictivos, cada reclamo que hemos hecho es porque un empresario nos ha llevado a esto y acá pasa lo mismo”, cerró.

Para finalizar, y en torno a la polémica por la frustrada reunión en Buenos Aires propiciada por la comuna con los empresarios, Romano aseguró que “no había ninguna formalidad” en la convocatoria.

Aclaró en forma insistente que “no tengo problema” en asistir a una audiencia con los representantes de la forma pero pidió recordar “que a este empresario (Joaquim Enrique Carvalho) el Ministerio de Trabajo lo citó a cuatro audiencias y no vino a ninguna”.

Una alternativa legal al problema

En medio de este escenario, el viernes último el secretario general de la UOM local se reunió con el tandilense Mauricio D’Alessandro, actualmente a cargo del directorio del Grupo Bapro.

Durante el encuentro, que calificó de “positivo”, se abordó la situación y se analizaron distintas alternativas en busca de una salida al conflicto.

Así, se planteó como posibilidad impulsar una denuncia penal en un intento por lograr que los responsables de la empresa resuelvan el esquema que se desencadenó tras el cierre de Cinpal y cancelen la deuda con los obreros.
“Buscamos que nos paguen los meses que corresponden, liberar las partes y que cada uno se vaya a su casa”, sostuvo Romano.

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