Rompieron la puerta y robaron dinero de un pelotero para niños

Ayer a la mañana, el pelotero infantil Piruetas, ubicado en Maipú 163, fue blanco de un robo cuando delincuentes rompieron el vidrio de la puerta y, una vez dentro del local, revolvieron todo y se alzaron con unos 200 pesos en efectivo que había en la caja registradora. Rápidamente sonó la alarma y los dueños fueron alertados de lo sucedido dando aviso a la policía, que concurrió al lugar.

En diálogo con El Eco de Tandil, la dueña del local, Ana María Genre, relató que alrededor de las 6.40 le avisaron de la compañía de alarma que se había disparado el sensor de la cocina. Inmediatamente, la propietaria dio aviso a la policía y se dirigió hacia su comercio, donde se encontró con que habían roto el vidrio de una de las puertas de ingreso y se habían alzado con el dinero que había dejado el día anterior en la caja registradora.

“Forzaron la puerta porque el local, al ser para criaturas, por seguridad tiene todos los vidrios laminados, así que tuvieron que romper la puerta para entrar. Adentro, revolvieron y se llevaron algo de cambio, muy poco, que había en la caja y el resto, más que desorden, otra cosa no había”, detalló.

Genre estimó que lo que buscaban los delincuentes “era plata, otra cosa acá no van a encontrar. El carrusel, la mesa de tejo, el fulbito, son cosas muy grandes para que se las lleven y no tienen tampoco un valor comercial, salvo que no sea para pelotero”.

En cuanto a la seguridad en el barrio, advirtió que “hace un par de meses también barretearon la puerta de un estudio jurídico que está enfrente y robaron”, aunque dijo desconocer si ocurrieron otros hechos.

“En mi caso lo raro fue la hora, creo yo que alguien los ha visto porque para poder romper este vidrio estuvieron trabajando un rato largo, 6.30 sonó la alarma y a esa hora ya hay gente por la calle”, aseguró la dueña de Piruetas.

Seguidamente contó que “nosotros tenemos cámaras de seguridad, pero en la parte de atrás, que se ve que no llegaron. Entraron a la cocina y ahí se disparó el sensor y se fueron. Ahora sí vamos a poner cámaras en la calle y en la parte de adelante”.

Consultada si sospecha de alguien, aclaró que “no” y calculó que “fueron directo a la cocina, suponiendo que iba a haber algo ahí. Por lo general, en todo local la caja está en la cocina o en el lugar donde está la agenda y demás, pero yo estimo que fueron chicos traviesos”.

Por último, Genre destacó que “la respuesta de la policía fue inmediata y vinieron también los de Segurplus. Cuando yo llegué al local ya estaban”.

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