Scioli pidió que “Dios ilumine” a Macri para que haya un “cambio superador en el país”

El candidato presidencial del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, reconoció anoche la derrota ante el postulante de Cambiemos, Mauricio Macri, y dijo que espera que “Dios lo ilumine” para que haya un “cambio superador en el país.
“Por la voluntad popular se ha elegido al próximo Presidente, al ingeniero Mauricio Macri, a quien acabo de saludar, deseándole éxitos”, señaló Scioli al hablar en el búnker oficialista en el hotel NH del centro porteño.
El gobernador de Buenos Aires subrayó: “Se optó por un cambio, Dios quiera, ilumine, al ingeniero Macri para que ese cambio sea superador para el país y para el pueblo”.
“Es justo reconocer todo lo que hemos avanzado y cuidarlo, esa será nuestra responsabilidad a partir de el 10 de diciembre, cuidar, buscar que las cosas vayan cada vez mejor”, subrayó el postulante kirchnerista.
El gobernador de Buenos Aires estuvo acompañado por su esposa, Karina Rabolini, su compañero de fórmula, Carlos Zannini, funcionarios nacionales y dirigentes del PJ.
“Hemos puesto todo nuestro esfuerzo para persuadir, para convencer, el pueblo, soy profundo demócrata y respetuoso de la voluntad popular, ha elegido una alternativa, que esperamos que Dios lo ilumine, por el bien de todos los argentinos”, agregó Scioli.

Gobernaciones
kirchneristas
El presidente electo, Mauricio Macri, tendrá que gobernar un país en el que la mitad de las provincias estarán bajo mandatos kirchneristas y sólo tendrá cinco gobernadores alineados a su espacio desde su asunción.
“Voy a convocar a los demás (ex) candidatos (presidenciales) y a todos los gobernadores”, anticipó la última semana el líder del PRO, cuando aún no se había convertido en el sucesor de la presidenta Cristina Kirchner.
La necesidad de entablar una buena relación desde el 10 de diciembre será vital para la gobernabilidad de Macri, ya que de los 24 gobernadores un total de 12 llegaron a sus respectivas casas de Gobierno de la mano del Frente para la Victoria.
Se trata de los mandatarios provinciales de Catamarca, Lucía Corpacci; de Chaco, Domingo Peppo; de Entre Ríos, Gustavo Bordet; de Formosa, Gildo Insfrán; de La Rioja, Sergio Casas; de Misiones, Hugo Passalacqua; de Salta, Juan Manuel Urtubey; de San Juan, Sergio Uñac; de Santa Cruz, Alicia Kirchner; de Santiago del Estero, Claudia Ledesma Abdala; de Tierra del Fuego, Rosana Bertone; y de Tucumán: Juan Manzur.
Dentro de esa docena de gobernadores hay perfiles distintos, ya que están aquellos más ligados al PJ, como Urtubey e Insfrán, como los del riñón del kirchnerismo, como Alicia Kirchner, pasando por los de origen radical que se sumaron al Frente para la Victoria, como Ledesma Abdala.
En el seno del peronismo se mencionó en reiteradas oportunidades a lo largo del año electoral la intención de reflotar la denominada “liga de los gobernadores”, grupo que funcionó durante la Presidencia de Néstor Kirchner y que quedó en desuso en tiempos de Cristina Kirchner.
Sin embargo, desde el comienzo de su mandato Macri contará con el respaldo y la afinidad ideológica con los mandatarios de la Provincia y de la Ciudad de Buenos Aires, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, respectivamente.
En esos dos distritos viven casi 20 millones de habitantes y, en el caso del territorio bonaerense, es históricamente el corazón del peronismo.
Asimismo, el líder del PRO ya sabe que no tendrá, en principio, inconvenientes con los gobernadores radicales de Corrientes, Ricardo Colombi; de Mendoza, Alfredo Cornejo; y de Jujuy, Gerardo Morales.
A la vez, el Presidente electo tendrá que convivir con cuatro mandatarios peronistas que estaban distanciados del armado oficialista del PJ: el cordobés Juan Schiaretti; el puntano Alberto Rodríguez Saá; el pampeano Carlos Verna; y el chubutense Mario Das Neves.
En el caso de Córdoba, un distrito que se inclinó masivamente por la candidatura de Macri tanto en las generales como en el balotaje, el vínculo entre ambos estados trae consigo el histórico reclamo de la Provincia respecto de una deuda que la Casa Rosada mantiene por la Caja de Jubilaciones y que se encuentra en el ámbito de la Corte Suprema de Justicia.
A pesar de que el gobernador entre 2015 y 2019 será Schiaretti, el vínculo entre Córdoba y la Casa Rosada estará en buena parte en manos del mandatario saliente, José Manuel De la Sota, pudo saber NA.
En tanto, en Río Negro seguirá cuatro años más Alberto Weretilneck al frente de la Gobernación, quien consiguió la reelección en junio pasado con su sello Juntos Somos Río Negro luego de una ruptura con el Frente para la Victoria.
Otro mandatario provinciales que ganó en las urnas de la mano un sello local fue el neuquino Omar Gutiérrez, quien logró estirar la supremacía del Movimiento Popular Neuquino (MPN) que gobierna ese distrito desde 1962 con excepción en los interrupciones militares.
Finalmente, el socialismo también continuará gobernando cuatro años más en Santa Fe de la mano de Miguel Lifschitz, luego de los mandatos de Hermes Binner (2007-2011) y Antonio Bonfatti (2011-2015).

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