?Se acabó la joda en la actividad de remiseros?

Luis Pablo Narvaja, el secretario general adjunto del sindicato, explicó que se trató de una charla que tuvo como objetivo “corregir muchos errores al sector empresario que por ahí no tienen contador o no lo tomaron en serio a esto y que tienen que firmar un acuerdo con el gremio donde se encuadran dentro de la actividad del Convenio Colectivo 338 y dentro de este sindicato”.
Representantes de alrededor de 20 empresas estuvieron presentes en la reunión informativa que brindó la organización gremial. Muchas de esas remiserías, indicó Narvaja “se notificaron el lunes de que han sido multadas por no haber cumplimentado lo que ha fijado el Ministerio de Trabajo de Nación, es decir, el encuadre de los trabajadores. Esta actividad lleva 21 años de trabajo y es el primer año en el que hay una orden presidencial de blanquear esta actividad de una vez por todas”.
“Tiene entender el sector empresario que debe correr el riesgo empresario, terminar con la competencia desleal, y dignificar al trabajador como corresponde”, recalcó en diálogo con El Eco de Tandil.
Y subrayó la importancia de registrar a los trabajadores “como corresponde, que tengan su obra social y sus aportes jubilatorios. Todos los trabajadores tienen que estar blanqueados para poder circular, no hay otra”.
Según informó, en este momento la provincia de Buenos Aires hay 390 mil trabajadores totalmente en negro, mientras que en el país hay casi un millón.
En Tandil, de unos mil trabajadores existentes, sólo 260 están registrados correctamente. La mayor parte de los que están encuadrados, señaló, pertenecen a las empresas más grandes, entre las que mencionó a Max, Tandil, Alas, 26 Mil y Los Amigos.
“Varias empresas comenzaron a encuadrar, algunas con errores, por ahí por desconocimiento de cómo era el encuadre pero se va corrigiendo”, manifestó.

Las multas
 
A través del Ministerio de Nación están multando a todas las empresas que han encuadrado incorrectamente, y las multas van de 14 mil a 80 mil pesos por empresa.
“Esto no significa que van a pagar la multa y van a dejar de cobrar los trabajadores. Van a tener que pagar la multa, tienen derecho a  apelarla pero para poder hacerlo tienen que pagar 60 mil pesos e ir a la Justicia ordinaria. La multa no evade que el trabajador esté registrado, que comience a tener sus derechos como corresponde”, resaltó. 
A su vez, sostuvo que “hemos venido varias veces a Tandil, hemos traído la documentación, les acercamos la obra social, pero es el cuento de nunca acabar, no pasa nada. Hoy está pasando porque el Ministerio de Trabajo de Nación está notificando a todas las empresas de las multas”.
Asimismo, indicó que de las 24 empresas existentes en Tandil, 21 están multadas. La mayoría porque “no se tomaron en serio que se iba a regular la actividad como corresponde”.
“El argentino está acostumbrado a esto de que ´no pasa nada´ y llegó el momento de que un plazo que se fue estirando y se terminó el primero de agosto”, recordó.
Y explicó que “según el sondeo que hemos hecho nosotros hay cerca de mil trabajadores de la actividad de remís en Tandil, algunos que muchas veces van a la cosecha y vienen un par de días para hacer changas pero trabajan igual, tienen que estar registrados”. 
“Sólo 260 están bien encuadrados como corresponde, a los demás los estamos corrigiendo de a poco y hemos trabajado todo el día de hoy con varios contadores, con las empresas para que corrijan los errores que hay”, aseguró.
 
“Se acabó”
 
Por otra parte, informó que el Ministerio de Trabajo les da derecho a que corrijan aquellos que cometieron algún pequeño error y se les aplica una pequeña multa de 300 pesos. Empero, no ocurre lo mismo con aquellos que lo han hecho “de forma profesa, que han encuadrado por 4 horas, han pagado mal las escalas de sueldos, o no han hechos los aportes sociales y jubilatorios como corresponde”.
En esos casos, y en esta primera etapa las multas llegan a los 80 mil pesos, pero más adelante además de aplicarles esa sanción, por cada trabajador en negro deberán pagar 5 mil pesos.
“Esto no significa que mañana cierran la puerta de la remisería, y se van porque no es más así. Al cambiar la Ley de Quiebra por más que usted cierre la empresa le tiene que pagar sí o sí a los empleados porque le embargan los bienes, el Estado cobra y los empleados también. Se acabó la joda en la actividad de remiseros a nivel nacional”, concluyó.

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