Se cumplió la primera mitad en un clima de mucha tristeza

Los rumores sobre la muerte del piloto belga, que iba a cumplir 51 años el martes 21 del corriente, padre de cinco hijos, comenzaron a trascender antes del mediodía, mientras los competidores disputaban la sexta etapa entre Tucumán y Salta, donde el Dakar tendrá hoy su día de descanso. Alrededor de las 13, un escueto comunicado de la organización del Dakar confirmaba la triste noticia: el cuerpo de Palante fue  encontrado a las 8.30 por el equipo del “camión escoba”, que un día después recorre el camino por el que pasaron los competidores. El parte añade que “tanto las causas como las circunstancias del fallecimiento” están siendo investigadas por la fiscal subrogante en feria, Analía Castro de Massucco, de Belén, y recalca que durante la tarde del jueves, el belga concurrió al punto de abastecimiento de agua. Por la tarde, el director del Dakar, Etienne Lavigne, afirmó que “toda la familia del Dakar está muy triste” y recalcó que el rally se está disputando “bajo condiciones meteorológicas muy excepcionales”. Una vez finalizada la carrera todo el equipo oficial Honda, pilotos, mecánicos y directivos, se acercaron hasta la sala de prensa para expresar su dolor por la muerte de Palante. En las próximas horas se realizará la autopsia para

determinar los motivos del fallecimiento, aunque no se descarta que haya sido por "causas naturales", sobre todo teniendo en cuenta el calor en la zona. De hecho, la dirección de la carrera suspendió el jueves último la segunda parte de la especial del día en Catamarca a raíz de las altas temperaturas en la zona, que llegaron a los 48 grados centígrados, y que provocaron que varios competidores se deshidrataran y tuvieran que ser asistidos por esa razón. La carrera que inicialmente iba a correrse en dos tramos, uno de 211 kilómetros y otro de 205, quedó solamente reducida a la primera parte. El cuatro veces ganador en motos, el francés Cyril Despres aseguró tras terminar la etapa de hoy que “este Dakar está resultando bastante extremo por las altas temperaturas”. La muerte de Palante, casado y padre de cinco hijos, recuerda a la del francés Thierry Pascal, quien en 2009, sufrió un paro cardiorrespiratorio junto a su moto, durante la segunda etapa entre La Pampa y Puerto Madryn. Su cuerpo fue hallado dos días después.

Sin embargo, la diferencia con lo que ocurrió con Pascal, es que el piloto belga no accionó el Iritrack, sistema de alarma vía satélite por el cual llega a París un pedido de ayuda y desde allí se comunican con el control general de la carrera, desde donde parten los helicópteros utilizados por la organización para rescatar a los pilotos. “Siempre es muy triste cuando un piloto muere, es difícil

pero hay que seguir adelante. No podemos quedarnos pensando en eso porque sino sería muy difícil continuar”, habían afirmado en Rosario el catalán Marc Coma y su compañero el portugués Rubén

Faria, al ser consultados sobre la muerte del estadounidense Kurt Caselli, durante una competencia en su país previa al Dakar 2014. El belga, quien iba a cumplir 51 años el próximo 21, estaba

corriendo su undécimo Dakar con una Honda de preparación propia y llevaba en su moto el número 122. Su mejor actuación fue el puesto 66to. Palante, un “apasionado de la motos”, tal como se presentaba en su perfil de la red social Facebook, representaba la verdadera pasión dakariana  y su máxima aspiración era, por sobre todas las cosas, terminar la carrera. Lavigne lo definió  como “un gran piloto amateur, que sabía perfectamente lo que era correr. Era muy simpático”. El año pasado, el francés Tomas Borgin murió durante un enlace en Chile, tras estrellar su moto contra una camioneta de carabineros cuando la competencia se dirigía a la frontera con Argentina. Con la muerte del belga, la lista de personas fallecidas en el marco del Rally Dakar durante sus 35 años de historia se eleva a 62, de los cuales 23 fueron pilotos o copilotos. (Télam) 

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