Son grandes, pero igual piden disculpas

 

Javier Pianta y Pepo Sanzano se han convertido en dos protagonistas insoslayables de la mañana radial tandilense. Desde los micrófonos de la 104.1 fueron ganándose un público, que hoy es incondicional, que comparte sus códigos y también forma parte del programa. La fórmula parece sencilla: un gran equipo de trabajo, información y humor. Pero nada es sencillo sin trabajo, esfuerzo, profesionalismo y creatividad.
“Disculpe las molestias” es un verdadero fenómeno y como tal, aquí trataremos de analizarlo.

Uno y otro

Uno es un ?animal de radio?. Se levanta y se acuesta escuchando radio. Y cuando no puede escuchar (porque también ?tiene una vida?),  graba los programas para hacerlo más tarde.
Es Javier Pianta, que a principios de los noventa comenzó a incursionar en la radiofonía tandilense. Radio Tandil, FM Galáctica, Radio Voz, Urbana, son algunas de las emisoras a las que llevó su palabra ágil, su comentario sin estridencias, su exquisito gusto musical. Y su gracia natural, innata e indisimulable.
El otro, Pepo Sanzano, reconoce que de chico no escuchaba radio. Su padre sí y de él heredó la pasión por la música. Entonces, puso el botón del receptor en FM y lo dejó ahí. En su paso por Buenos Aires se enganchó con Lalo Mir y Mario Pergolini.
Pero lo suyo, sabido es, pasa por el humor,
Ambos confluyen cada mañana, a partir de las nueve y media, en el ciclo ?Disculpe las molestias?, en Tandil FM.
No resultó sencillo hacerles una entrevista. Paradójicamente, el humorista es el más serio a la hora de hablar, en tanto que el periodista se tomó todas las licencias (interrumpir las respuestas del otro, robarle el grabador al periodista, sugerir títulos impublicables para esta nota, entre otras cosas). Pianta no puede con él mismo, con su espíritu inquieto y sus ganas de encontrar en todo un motivo para reírse.
Por eso mismo, es Pepo Sanzano quien primero arriesga una definición de ?Disculpe las molestias?.
?Es un programa que está montado sobre la información. Y sobre la información del  momento?, define.
Se suma Pianta a la definición: ?Es cierto. Jugamos mucho con el resumen de noticias, con los audios. Hemos descubierto que en esta segunda etapa sin Carola (Núñez, la periodista que participó del primer año del ciclo), a la cual extrañamos muchísimo, es dejar un poco la opinión de lado. En nuestro programa habla la gente, los entrevistados, los protagonistas. Y después el público saca las conclusiones propias?.
Sin embargo, el programa tiene una línea editorial muy marcada. Además, precisamente, se inicia cada mañana con un editorial, una columna de opinión, que lleva la firma de Javier Pianta.

No todo genera humor

?El espacio del humor también se nutre de la noticia ?puntualiza Javier- Y está bueno. Más allá de que haga hincapié en el humor, Pepo es una persona muy informada?.
Sanzano pide permiso para hablar y decir que esto es nuevo para él. Y reconoce que no le es tan fácil: ?me cuesta mucho montarme sobre la noticia. De verdad. La noticia me aleja del humor; es más, me pone de malhumor, me amarga. Entonces, tener que salir todo el tiempo para el otro lado (para el lado de lo gracioso), es un verdadero trabajo. Por eso es que muchas veces es que las noticias son intratables del lado del humor, que son incomprensibles, y entonces directamente no se puede?.
En una coyuntura complicada en distintos aspectos, tratar de hacer reír con ciertas noticias es, definitivamente, imposible. El ejemplo vale: ?las noticias policiales, hay días en que no se pueden abordar, porque leés el diario y realmente es muy serio lo que pasa?.
Será por eso, que le gusta trabajar sobre la ironía en torno a las cuestiones políticas en general y a los políticos en particular. También sobre el deporte o noticias internacionales. En estos temas, hay mayores licencias para el humor
Por supuesto que la realidad local también genera sus personajes. Algo que en ?Disculpe las molestias? se aprovecha. Son códigos del programa. Por caso, Pablo Salvatti y sus famosos campanazos desde la Iglesia Matriz u Oscar Maggiori y aquel jingle con fondo de música religiosa que quedará para la historia: ?esta es la luz de Tito, yo la haré brillar…?
-Entre otras cosas han logrado que un funcionario con tendencia a la crispación, como es Maggiori, se ría con ustedes.
Pianta:- Sí. La identificación fue increíble y automática. No hubo que llamarlo ni decirle nada, se dio  naturalmente. Nos hemos encontrado con su señora en un supermercado y nos dice que no sólo él, sino toda la familia se ríe mucho.
Creo que también tiene que ver con la intención. No nos sale ser demasiado ácidos con el tema del humor. Tratamos de ir por el otro lado, por algo que nos identifica más, que es más naiff.

La repentización

Al momento de hacer humor, Pianta se siente cómodo en su rol de partenaire. Le encanta dar el pie para que Sanzano arremeta. Y se divierte mucho. Se ríe con ganas. Porque en la vida particular (fuera de la radio, si alguna vez lo está) le encanta hacerse el gracioso, colando chistes cuando la ocasión lo amerita (o a veces no tanto, como sucedió en varios tramos de esta entrevista).
Se ve, y sobre todo se escucha, que se divierten mientras hacen el programa. Pepo confiesa que ?muchos de los chistes son repentinos, porque se trabaja mucho con la repentización, No hay un acuerdo previo, del estilo `ahora voy a hablar de tal cosa…`. Es más, tratamos de no saber de qué se va a hablar en los espacios de humor. Sabemos desde dónde partimos, pero no tenemos ni idea de adónde vamos a llegar?.
?Eso es muy bueno por un lado, pero peligroso por otro ?acota Pianta-. Tenés días inspirados y otros que no lo estás tanto. Recurrimos al guion (desde el arranque hasta el fin, este programa está guionado) lo que no significa que no nos demos un espacio para salirnos de él si es que la actualidad lo amerita.

Un grupo que no es grupo

Buena parte del secreto del éxito está marcado por el trabajo en equipo. Además de Pepo y Javier, el rol de la productora Silvana Mazza y del operador Roberto ?Pigu? Marbán es fundamental.
Mazza es la encargada de llevar adelante la cuestión periodística, mientras el programa está en el aire. Lee todos los diarios locales y varios nacionales, trata de encontrar un anclaje local en las noticias que se generan a nivel país. Y busca a los protagonistas para cada tema.
Pigu Marbán, desde la operación, también impone su ritmo. Con una concentración envidiable arremete con el efecto indicado en el instante indicado. Y a su vez está atento a cada declaración de los entrevistados. Muchas veces es él quien alerta sobre un dicho que puede tener su ?rebote?.
Por eso, Pianta reconoce que ?el gran laburo está del otro lado del vidrio?.
Ello se pone de manifiesto en la rutina de cada mañana, pero también en las producciones periodísticas especiales, cuando una fecha o un acontecimiento lo ameritan.
Por ejemplo, el atentado a la AMIA, el aniversario del Golpe de Estado, un 9 de Julio… ?En estas ocasiones ?cuenta Pianta- nos manejamos de manera diferenciada. Hacemos informes con notas pregrabadas, con audios de archivo, con protagonistas en vivo?.
Este trabajo, por ejemplo, resultaría impracticable sin un verdadero trabajo en equipo.
?Pepo ?ejemplifica Javier-, tal vez en detrimento de su trabajo, deja de lado  uno de sus personajes para ceder el espacio a este tipo de producciones. Y eso habla de generosidad en el laburo?.
Jugando con las palabras sentencia que ?no es grupo esto del trabajo en grupo. No somos de hacer muchas reuniones de producción; cada uno tiene establecido qué es lo que tiene que hacer?. Y lo hacen.

De aquí y de allá…

Los primeros en llegar son Pepo y Javier. Pasadas las ocho de la mañana, cada uno está trabajando en su computadora. Mientras tanto, Pigu Marbán ya está haciendo operación de audio para el programa ?Tandil Despierta?.
Pepo completa las efemérides y ?El retumbe de Villa Alduncin?, un segmento especial del programa; una suerte de diario paralelo y disparatado.
Javier ya viene con cinco o seis programas escuchados. Llega con su pen drive cargado con las columnas de inicio de Magdalena Ruiz Guiñazú, Marcelo Longobardi, Gustavo Silvestre y Liliana López Foresi. ?Traigo los quince o veinte minutos de los arranques de esos programas de Capital. Me gusta ?confiesa-, disfruto el tema del archivo y trabajo mucho con ellos?.
La idea es que el oyente tandilense escuche cosas de su ciudad, pero tenga ?una pincelada? de lo que está pasando a nivel nacional e internacional. ?Entonces no se va de la radio a buscar un panorama informativo; se queda acá todo el día?.

Por amor a la música

Sanzano y Pianta tienen muchas coincidencias. Entre ellas, la admiración mutua. Cuando regresó a Tandil, Pepo lo escuchaba a Javier en la radio y confiesa que lo divertía muchísimo.
Javier, en tanto, era un admirador de Los Prepu. Más que un admirador, ?un fundamentalista? del grupo humorístico que nació entre cuatro estudiantes de la Unicén y llegó a trabajar con Tato Bores. “Si hacían siete funciones seguidas, los iba a ver a todas”, dice aún hoy, orgulloso.
Comparten, además, el gusto por la música. Por eso, en ?Disculpe las molestias? cada tema está pensando y repensado. Si sale un disco nuevo de Mercedes Sosa, el público ya podrá escuchar un par de temas al día siguiente.
Tienen, además, sus artistas y canciones ?cábalas?. Entre ellos: la citada Negra Sosa, Bersuit Vergarabat, Andrés Calamaro, Jorge Drexler, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Pedro Guerra…
?Y hasta hay un tema cábala de Julio Iglesias, que es La Carretera?, confiesa Pepo casi poniéndose colorado.
Lógicamente, cada vez que lo ponen se genera un ?enfrentamiento? con los oyentes que ?como es de imaginar- no comulgan demasiado con el repertorio del cantautor español.

El tercer integrante

Y así llegamos al otro integrante del programa: el público
?El oyente es la tercera persona que está acá adentro?, remarca Javier.
?Los que participan todos los días, son alrededor de 40 ?remarca Pepo-, lo cual es mucho, realmente. Porque además, hay mucha otra gente que no manda mensajes, que no participa de los juegos, que simplemente escucha de manera pasiva. Y lo que nos estamos dando cuenta ahora es que todos los días tenemos tres o cuatro solicitudes nuevas en la línea de chat?.
?No es camelo ?refrenda Javier-. Y esto, por un lado nos encanta, pero por otro nos asusta. Gran parte del tiempo fuera de aire, en los cortes o con la música, tenemos que repasar la línea de chat para saludar e interactuar con la gente?.
Esta suerte de confraternidad entre público y programa (a la que Pepo y Javier llaman ?La Cofradía?), se extiende a los oyentes entre sí.
?Una familia que habitualmente nos escucha, nos invitó a todo el equipo al cumpleaños de quince de la hija. Obviamente, fuimos. Pero lo sorprendente del caso es que muchos otros oyentes, que ni siquiera la conocían, nos preguntaban la dirección para mandar regalos y flores?.
?Nunca, pero nunca ?confiesa Pianta- me había pasado una cosa así en la radio. Eso es lo caliente del Multimedios: la participación de la gente?.

El fenómeno de la gente

A la hora de hacer un análisis de su público, Javier arriesga que ?si bien hay casos concretos de gente muy joven, de 18 años, por ejemplo, la mayoría comparte nuestra generación. Son personas de 25 ó 30 para arriba, que busca informarse, entretenerse, participar, jugar… Lo lúdico es muy importante en el programa. Y también lo generamos con los oyentes. Han surgido juegos a partir de ideas que ellos nos proponen?
Para reforzar la idea de este nivel de participación del oyente, Pepo cuenta que en el segmento de uno de sus personajes, el Doctor Amor (una suerte de gurú del sexo), se viene dando algo muy particular. ?Siempre vengo con un guion preparado, ¡pero no lo puedo hacer nunca! Porque las oyentes (`las chichis`)  comienzan a mandar mensajes de su amor incondicional al Doctor, mientras que los varones lo defenestran. Entonces nosotros nos limitamos a leer y ahora escuchar lo que pasa entre los oyentes. El segmento prácticamente lo hacen ellos?.
Otro fenómeno es el del contestador, implementado hace poco tiempo. ?Estamos recibiendo entre 40 y 50 llamados diarios, que hay que filtrar porque no podemos pasarlos a  todos. Y cuando llegás los lunes, te encontrás con un montón de mensajes opinando, pidiendo personajes, denunciando?.

Sin restricciones

-¿Se les han enojado mucho, los políticos por ejemplo?
Pianta: -Yo sé que ha habido enojos. Pero jamás nos han dicho nada ni desde la Dirección del Multimedios ni desde ningún otro lado.
Sucede que si bien hay opinión no nos `enojamos`. Aunque a veces discutimos con los entrevistados, con los políticos, trato de no modificar su realidad ni la mía. Y una cosa que es fundamental en esto del periodismo es que todo lo que tenés que decir cuando estás con un entrevistado con el cual no coincidís debés decirlo mientras él te está escuchando, mientras está en el aire, .
La toma de posición se da con el editorial con el que abrimos el programa. Eso es algo que me pidió Pepo que hiciera. Confieso que a veces tengo el síndrome de la hoja en blanco. Hay veces que no me sale y otros días me inspiro. Las ideas me surgen de acontecimientos cotidianos. Eso me moviliza. La línea editorial del programa va por ese lado. Está muy claro qué nos gusta y qué no nos gusta.
A nosotros jamás en dos años, nadie pero nadie, nos vino a decir de esto no se habla, a éste no se lo nombra, a éste no se lo entrevista o aflojen con esto… Hay una línea editorial muy general y después todo lo que sea de interés para la gente está bien que se difunda,
Lo único que tenemos es la restricción de la mala palabra. De alguna manera Rogelio (Rotonda) nos ha dado una venia que es decirlo sin decirlo?.
?Utilizamos subterfugios ?ejemplifica Pepo-: pelotinazo, coli coli, cachuflete… La gente ya tiene esos códigos totalmente incorporados?.
En algún sentido, Pianta es el que más padece esta cuestión, porque se asume como ?un muy mal hablado en la vida cotidiana. Y como en el estudio se habla como se habla en cualquier otro lado (no hay lenguaje especial ni impostación de ningún tipo), a veces se me escapa.  Por eso recurrimos a bajar el micrófono o alejarlo?.

El Multimedios

-¿Qué significa hacer un programa dentro de una estructura de un multimedios?
Pianta: -Fundamentalmente para mí, el paraguas que nos generó el Multimedios es la popularidad que en otras épocas uno no tenía. Hay mucha gente que me descubrió ahora. Que me paren en el supermercado o a la salida del colegio y que me digan `el editorial estuvo genial`, es la primera vez que me pasa.
Pero la tranquilidad y el esquema del laburo es el mismo que cuando laburaba en la FM comunitaria más modesta. Y otra cosa fundamental es el anclaje con los demás medios. Nosotros nos nutrimos del diario, desde la cocina de la Redacción, y desde la tele. Eso está muy bueno, porque si bien cada uno quiere tener la primicia y la mejor nota, no hay egoísmos en ninguno de los lugares. Hay una retroalimentación muy grande. A eso tendemos a ir; si bien somos medios separados, cada uno con su identidad, el manejo de la información requiere de todos. Me parece que el sitio de confluencia adonde vamos es el portal. El Eco Digital se va a transformar en algo aglutinador de todo?.
Pepo Sanzano tiene experiencia en esto de formar parte de un multimedios. Opina que ?como riesgo tiene esta cuestión de `lo grande`, que unifica una imagen en un lugar chico. Hay un prejuicio que dice `ustedes son todos iguales`. Y trabajando dentro del Mutlmedios me di cuenta que no. Que hay individualidades. Y por ahí de afuera se ve eso de `los de El Eco son todos iguales..`. Y a eso es lo que se apunta en otros lados.  En el holding más grande que trabajé es Canal 13, donde había una imagen a la que responder y la marcaban. No se podía ir a tal canal o a tal radio. Y cuanto más arriba estabas, menos cosas podías hacer. Tenías que identificarte con la familia del 13?.

 

Llegó para quedarse

Son las 9 y 20. Pepo y Javier se preparan para empezar el programa. Tienen todo listo. O casi, porque Pianta se olvidó el pen drive en la casa, con audios y la columna editorial. Profesional de la palabra, la pronuncia casi de memoria, sin leerla. Con sus puntos y sus comas en los correctos. Ya viene la música, los audios, los protagonistas de cada mañana. Llegan Juan Carlos Trucho, siempre al borde de la ilegalidad; el Doctor Amor y sus consejos. Llegan los verdaderos protagonistas: la gente y sus pequeñas grandes historias cotidianas.
Es “Disculpe las molestias”. Un fenómeno que llegó una mañana. Para quedarse.

 

 


 

 

Juan Carlos Trucho y otros grandes…

Una galería de personajes desfila a diario por ?Disculpe las molestias?. Llegan de la mano de Pepo Sanzano y su versatilidad para transformarse desde un organizador de eventos de dudosa moral, hasta en una ama de casa típica del Tandil de los setenta.
Aquí, algunos de ellos.
Juan Carlos Picture es el encargado de elaborar las efemérides diarias. Basadas en fechas y datos reales, este personaje les imprime cierto estilo propio hasta llevarla a lugares imposibles
Pepo se siente muy satisfecho con este personaje porque le permite trabajar con ?el archivo auditivo. Tratamos de relacionar qué pasó un día como hoy con un tema musical?.
Reconoce como ?riesgoso?, elaborar el Santoral del día. Porque a partir de datos verdaderos de cada santo se le inventa alguna historia de vida un tanto particular.
Una suerte de alter ego de Picture, es Juan Carlos Taitel. Es el ?editor responsable? de ?El retumbe de Villa Alduncin?, un diario paralelo a El Eco de Tandil, elaborado casi en su totalidad con las noticias del matutino. ?Tomamos noticias reales y las deformamos hacia un chiste. Es una catarata de chistes medio pedorrongos hasta llegar a uno que está bueno y es la última noticia. Me gusta mucho trabajar en eso con las noticias policiales, en especial con los estupefacientes. Es una situación que te permite trabajar con imágenes visuales?.
Chela Baigorri es la clásica ama de casa tandilense. Representante, quizás, de una generación que ya pasó. Pepo explica que ?nació espontáneamente el primer día del programa. En un momento les dije a Carola y a Javier, `quiero salir como una vieja por teléfono`. Así lo hice y en ese momento los chicos me preguntaron cómo te llamás. Por decir algo le puse `Chela Baigorri, de acá del centro`. A partir de allí fue cobrando vida:  una ama de casa, con una cantidad de cuestiones que le pasaban a ella con respeto a lo local. Es un personaje muy local y muy ama de casa. Y lo increíble es que fue pedida por la gente Carrefour para que pase las ofertas. A partir de entonces da recetas y consejos de cocina. Todo mezclado con cuestiones familiares. Por ejemplo, tiene un hijo de 24 años -el Rulo- que va al segundo de la secundaria?.
Horacio Tragaldabar es un organizador de eventos un tanto particular. ?Demasiado prolijo?, como define Pepo. Brinda consejos para hacer fiestas de todo tipo y es un amante del jet set y la farándula.
Juan Carlos Trucho. Un tipo de una vida muy dudosa. El clásico emprendedor de iniciativas para zafar, lindantes con la estafa. Vendió piedras movedizas de cartón y con unas barbies que se le habían estropeado por el sol, inventó muñecos de Helena Berestain. ?Se entregaban con un cassette de una señora que hablaba mucho?.
En la pasada campaña electoral se dedicó a componer jingles para los candidatos y actualmente hace la ?publitruch?. Está destinada a negocios que quieran este tipo de publicidad. ?Se les hace una nota y se les pasa el jingle. Lo único que tienen que hacer es regalar algo que se sorteará entre los oyentes?.
El impacto de esta singular promoción ha sido importante. Pepo reconoce que en más de un comercio a los que va, le piden ?una nota?.
El Doctor Amor es amado y odiado por partes iguales. Son las mujeres las que mueren por él, en tanto que los hombres lo quieren matar. Es un personaje extraño, una suerte de gurú del sexo, que da consejos para relaciones entre hombres y mujeres, mujeres y mujeres, hombres con hombres. ?No tiene problemas, le viene lo mismo cualquier cosa?, confiesa Pepo.
A pesar de haberse ganado el odio masculino, tiene dos o tres oyentes varones que le son incondicionales. Uno de ellos es Marcelo Abdala. Y tiene su explicación: ?un día, mientras hacía el Doctor Amor ?que entre otras cosas también se dedicó a la numerología- llamó Marcelo y le dijo, `vos que sabés tanto de números, decime cuál va a salir esta noche en la quiniela`. Por tirar algo le dije el 7, pero eso sí, `si ganás algo, el lunes traés una docena de sánguches de miga`. Y al lunes siguiente vino con los sanguches… ¡Había ganado! Desde ese entonces, es incondicional.
Hay un personaje que aparece cada vez menos. Es Juan Chorrito, un malandrín de poca monta, que hasta tiene una ?escuelita de afanancios y pungas?.
?La mano se ha puesto muy pesada con esto de la inseguridad y realmente, hacer ese personaje en determinados casos no causa gracia?, asegura Pepo.
-¿Cómo te das cuenta de esos límites. Un olfato especial?
-Es como un ruidito interno que te dice `no podés decir esto`. Me pasa con el humor negro, que me encanta, pero hay un momento que me da esa cosita. Lo uso en el teatro en algún espectáculo mío, porque es otra historia: la gente paga entrada para verte. Hay un código; si no le gusta, a la próxima no viene más. Pero acá en la radio lo tirás para todo el mundo. Por eso me limito mucho.
Pepo se mantiene fiel a una vieja premisa de Los Prepu: ?La gente se ríe de Los Prepu,  pero Los Prepu no se ríen de la gente?.
-¿Toda una concepción del humor?
-Totalmente. Por eso no comulgo para nada con programas como los de Tinelli. Tampoco coincido con el humor típico tandilense, que es muy `gastador`. Muy del tipo `¿esa ropa viene para hombres?…`A mí no me va”.
Pepo rescata ?el pie? que le da Javier. “Realmente, nos divertimos mucho.  Y el día que más me río y más disfruto es cuando no tenemos ni idea adónde vamos. Estamos al borde de irnos al diablo, siempre”.

 


La Cofradía
Son ?los oyentes incondicionales?. Día a día se prenden a la radio y mandan mensajes, llaman al contestador, escriben mails y se enganchan al chat. Ya no son público, sino que forman parte del programa.
A riesgo de olvidarse de alguno y asumir las consecuencias de semejante pecado, Javier Pianta los cita: la familia Díaz: Crispin, Alberto, Florencia, Paloma y Maru. Lorena Ferreyra, Rubí, el Turco, Cinthia Guzmán, el Pato Ruiz, Lucho, Mary, Paco Masson, Juan Ruda, Tito Maggiori, Rodoldo de La Pastora, Teresa, Silvia, Marcelo, Claudia Fernández, Fer, Petete, Mauricio Jerez, Richard Castejón, Martín, Gastón, Silvia Helena, Anita, Marcelina, Miguel, Poli, otro Miguel. Y sigue la lista,
También ?Disculpe las molestias? se escucha más allá de Tandil, a través de la web. Y tiene sus fanáticos, como Marcelo Nogar, un tandilense radicado en  Colorado, EE.UU.

 

 


 

Silvana Mazza, productora todo terreno

Sobre sus hombros recae prácticamente todo el peso periodístico del programa mientras está en el aire. Ella contacta los entrevistados, los pone en tema, los convence si están reticentes o los calma si están muy ofuscados. Además, marca los tiempos del programa para que confluyan armónicamente las entrevistas, los juegos, el móvil, la música, los sorteos y las tandas.
Es Silvana Mazza, la productora.
?Mi función es ver los temas que se van a tratar en la mañana, por dónde pasa la realidad. Después de eso, tengo que encontrar a los protagonistas?.
Su tarea, si es que tiene un principio y un fin, comienza ni bien abre los ojos. ?Antes me despertaba con Claudio (Andiarena), ahora me despierto con Mauro Viale. Y antes, me despertaba con (Mauricio) Bico(ndoa) y después con Tenembaum?.
Lee todos los diarios locales y dos o tres nacionales. Todos los días, Porque hay información que ?si bien sucede en Capital pueden encontrar su reflejo en Tandil?.
Respeta a rajatabla lo de escuchar ?todas las voces?.
?Siempre tengo en cuenta a las dos partes de un conflicto. Se trata de escuchar a todas las voces. A veces no quieren. Entonces les doy tiempo hasta que se dispongan a salir y si insisten en no hacerlo, bueno, los dejo?.
-Hay que ser insistidora…
-Y tener mucha paciencia. A muchos les genera nervios, no se animan a salir al aire. Si es la primera vez, trato de comentarles cómo es, qué es lo que le van a preguntar, a qué apunta la nota, cuál es el objetivo…En caso de funcionarios, los pongo en tema. Ellos ya están acostumbrados.
-Todo esto en un tiempo relativamente escaso porque el programa continúa.
-Sí. El programa tiene muchos segmentos. El humor, los oyentes, el contestador, los juegos, las entradas que se regalan o algún otro premio, el adivina adivinador, el acorazado del saber… Todo eso, junto con las tandas, la música y el  móvil reducen los tiempos. Entonces, primero se trata de acortar los discursos, que no se vayan del límite. Y también está el móvil; la calle tiene otros tiempos, que a veces no coinciden con los de aire.
Hay que tratar de `mechar` todo.
-¿Cómo es trabajar con Pepo y Javier?
-Realmente, muy lindo. Y también incluyamos a Pigu. Somos un equipo de trabajo compacto. Cada uno sabe el rol que desarrolla dentro del programa. A medida que van pasando el tiempo y los programas, más se afianza el grupo. Se van estableciendo relaciones que trasciende lo estrictamente laboral.
En este trabajo he logrado divertirme. Si bien soy una obsesiva de la información, del ritmo, del vértigo, me permito divertirme con el humor de los chicos. Por suerte cuento con el Pigu que es rapidísimo cortando audios y editándolos
Si no me pudiera divertir, si no lo hiciera como a mí me gusta y el resultado no fuera bueno, no podría hacer este trabajo. No me bancaría la rutina.
-Y acá no cabe la rutina.
-No. Hay cosas que salen a último momento, y por más que tengas todo programado, tienen que estar en el aire. Un accidente, un robo, una declaración de último momento… No todo se puede programar. Además, los temas varían constantemente. Puede haber resoluciones de conflicto durante una mañana o pueden prolongarse por semanas.
-Requiere un ciento por ciento de concentración
-Sí. Tenés que estar escuchando permanentemente el aire. Porque de ahí salen los informativos u otras notas. A su vez, hablar con quien será el próximo entrevistado.
-Con una oreja en lo local y otra en lo nacional.
-También. Hay que estar atento a que suceda algo a nivel nacional o internacional. Ya sea para tomar el aire o para hacer un extracto, para comentar o para el info. Hay que estar en un montón de cosas.
-¿La gente tomó como referencia al programa como medio para lograr una solución de sus problemas?
-Sí. Sobre todo se nota en los reclamos del tránsito, de asfalto, de necesidades barriales y la inseguridad. Son temas sobre los que nos toman como referentes de resolución de problemas. No en otros casos, como por ejemplo la violencia de género, que parece quedar reservados para ámbitos más privados.
-Llegado el fin de la jornada laboral, “se acabó la productora” o si ves algo por la calle seguís produciendo.
-Y es así…Me suele pasar. Por ejemplo, con el tema del aumento del gas: cómo podemos hacer, cómo tratarlo, desde dónde abordarlo, con ejemplos claros, apuntar el contestador hacia ese lado. Estaba viendo muchos camioncitos de venta de garrafas y me dije, acá pasa algo especial. Hay que averiguar.
-La información suele surgir de los lugares menos esperados…
-Es un mecanismo inconciente. Uno mira un noticiero y ve si eso lo puede traer a Tandil. La droga, la pobreza, circunstancias que parece que sólo se dan en el Conurbano, pero pueden tener su correlato aquí.
-Hay funcionarios reticentes a la entrevista.
-No. Los más difíciles son los empresarios.
-Por tímidos o por malhumorados.
-La mayoría de las empresas no está acostumbrada a que la llamen para ver cómo es su realidad, si cayeron o no las ventas.
-¿Lunghi es reticente?
-No, siempre está predispuesto. Tal vez me resulte un tanto aburrido. Tiene el mismo cassette puesto; te responde la pregunta puntual pero deriva el tema hacia el Hospital y otros aspectos de los que a él le gusta hablar.
Hay gente que puede variar su discurso. Por ejemplo, un Martínez Lastra, según el grado de enojo que tenga ese día.
-¿Te gustaría estar del otro lado del vidrio?
-La experiencia de las elecciones me pareció muy buena (Silvana hizo móvil para la radio y Eco TV el pasado 28 de junio). Le tengo mucho respeto al micrófono. Cuando uno abre la boca para decir algo, tiene que tener algo para decir, y tener cierta coherencia, cierta responsabilidad. Me enoja la impunidad de la palabra. Hay muchos personajes, no sólo en lo local, que desde el lugar que ocupan creen que pueden decir cualquier verdura.
Cuando hice lo de las elecciones me di cuenta que está bueno poder transmitir cosas. Pero por ahora, desde este lugar, me siento más cómoda.

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