Susana Copponi confirmó que hasta el venidero jueves no habrá clases en Normal

Luego de una semana por demás agitada vivida en la escuela Normal, que determinó la suspensión de clases desde el mediodía del pasado martes, en la jornada de ayer hubo novedades.

Las clases seguirán sin dictarse en el establecimiento ubicado en avenida Santamarina 851, en principio hasta el venidero jueves inclusive. El motivo principal es que recién el miércoles arribarán a Tandil los mecheros que se colocarán en las viejas calderas.

La directora del establecimiento, Susana Copponi, indicó a El Eco de Tandil que “se evaluaron los trabajos realizados hasta el momento, está todo en marcha, sistema eléctrico casi finalizado, el fin de semana se hará yeso, cobertura de techo y pintura. El miércoles estarían los quemadores acá así que si para el jueves están funcionando se habilitarían las actividades para el  viernes. Pasando en limpio, hasta el jueves nivel primario y secundario no tienen clases, en tanto que en el nivel superior como somos adultos iremos acordando distintas necesidades para satisfacer a todos”.

En el interior del centenario establecimiento la temperatura no era como la del pasado martes cuando se determinó el cese de las clases. La directora mencionó  que “se puso un sistema de calefacción a través de cañones que han cambiado el clima interno, pero no son condiciones como para que los chicos vengan porque es de riesgo. De todas formas fue una semana agitada como para contrarrestar el frío”.

 

Respuestas

 

En cuanto a la respuesta que la escuela obtuvo ante el inconveniente que se presentó, Copponi señaló que “hace tres meses que estamos trabajando con este tema, la respuesta siempre fue buena. No es una situación de resolución fácil porque son elementos no son de uso habituales y tenemos también el condicionamiento de las exigencias que pone Camuzzi”. Profundizando lo que desde Camuzzi Gas exigen la docente expresó que “se nos habló de la necesidad de intervención de un matriculado en combustión, que está en el orden de las normativas de Enargas y que en realidad son 30 personas en todo el país los que hicieron esa capacitación, habiendo ocho en la provincia de Buenos Aires y ninguno en Tandil. Ahora siendo solo los quemadores a modificar, que están dentro de las calorías permitidas y con todas las certificaciones de seguridad, Camuzzi no tendrá nada que objetar así que esperemos que todo marche correctamente”.

Luego añadió que “las calderas tienen 35 años pero todavía tienen una vida útil apropiada, por eso se da esta solución. Evaluaremos, seguiremos trabajando y veremos el funcionamiento para ver si amerita realizar el cambio”.

 

Aprendizajes

 

Fue una semana en donde principalmente la directora estuvo siendo una de las apuntadas por la carencia de calefacción en Normal. Sobre lo que le dejó este ajetreado último tiempo habló de “aprendizajes, en decisiones o cosas que uno tiene que hacer en forma personal. Aprendizaje en determinar si las alternativas en el cambio de las calderas digitales eran posibles para este sistema y si se podía hacer esta reposición de los quemadores. Cuando se presentan los problemas hay que hacer una evaluación y pensar en alternativas con el asesoramiento de los que saben”.

 

Politizado

 

“Si este tema de las calderas se politizó, serán responsables los que usan las situaciones. De todas formas el tema es político, porque todos lo somos. Si me decís que se usa para intereses partidarios y creo que todos en este tiempo de elecciones tratan de sacar algún rédito. No me afecta en lo personal, sé de mi trayectoria y que quiero lo mejor para la escuela. Si me he equivocado lo asumo pero en ningún momento tuve mala intención, ni una intención política”, aseveró Copponi.

 

No hay grietas, sí charlas pendientes

 

Una de las diferencias que se dieron esta semana en la escuela fue cuando la directora le propuso a los maestros primero que los chicos ingresaran a las aulas y luego que los llevaran al gimnasio. Ninguna de las dos opciones fue aceptada, porque en ese instante significaba ceder en la lucha por tener una respuesta confiable sobre las calderas.

Pasado los días, Copponi reflexionó al respecto al decir que “cada día los adultos tenemos que seguir aprendiendo a ser adultos. Hay cosas que se tienen que dirimir o debatir entre adultos. No hay que hacer uso de los alumnos para manifestar un pensamiento de grandes. Somos un equipo directivo donde hay apertura y diálogo. Hay cosas que requieren más madurez y particularmente me dolieron algunas actitudes que hubo esta semana”.

Luego señaló que “somos sujetos de paso y estamos en función de los alumnos. Hay maneras de pensar en el bienestar de los chicos en forma racional, pensada y educada no con enfrentamientos”.

Por último al ser consultada si lo ocurrido dejaba algún tipo de grietas entre directivos y docentes, Copponi dijo que “grietas no, quedan charlas pendientes para analizar lo sucedido, porque acá no hay que buscar culpables.  Por supuesto que había inquietud, pero no fueron muchos los que vinieron a decirnos en estas condiciones no podemos seguir. Nadie tiene un control absoluto de sus emociones y por otro lado creo que cada uno actúa y reacciona desde su situación o como siempre digo “desde donde le duele el estómago”. Esta todo bien, hubiésemos querido no llegar a tener que suspender las clases como ocurrió”.

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