Tensión en el desalojo de una mujer y sus hijas en el barrio La Movediza

Luego de forcejeos con los vecinos del barrio y con dos aprehendidos, la policía pudo realizar el desalojo definitivo y trasladar a la familia a una casa muy precaria cedida por el Municipio.

En diálogo con El Eco de Tandil, María Cristina Balmaceda, la mujer que estaba ocupando la vivienda de La Movediza, explicó que tiene 4 hijos de los cuales dos viven con su abuela y las dos adolescentes vivían con ella en ese domicilio. “Yo salí porque tuve que hacer una diligencia y cuando llegué las chicas me avisaron que habían venido a desalojar y estaban sacando las cosas afuera. Yo no sé qué es lo que pasó pero esta situación es feísima y yo no sabía que esto iba a hacer así porque por lo menos hubieran esperado que yo llegara ya que estaban mis hijas menores solas”, describió Balmaceda.

Personal de la DDI se acercó ayer por la mañana a la vivienda usurpada quienes manifestaron tener una orden de desalojo del fiscal Marcelo Fernández y con el aval del Juzgado de Garantías. Sin embargo, la familia no sólo advirtió que nunca tuvieron acceso a la orden sino que además comenzaron con el desalojo cuando en la casa sólo se encontraban las menores.

Momentos de tensión

Durante el desalojo, el referente barrial Gustavo Bravo y otros vecinos se presentaron para impedirlo y tratar de ayudar a la familia a que permanezca en la casa tal como ocurrió con el terreno de al lado, por el cual habrían llegado a un acuerdo para que paguen una cuota mensual por la tierra a precio fiscal.

Ante la insistencia de Bravo por permanecer en el terreno sobre todo impidiendo que personal de la DDI cargue los muebles en las camionetas que habían traído para tal fin, los efectivos lo aprehendieron luego de forcejeos y de que el referente barrial se acostara en el piso frente a la camioneta.

“La justificación es que este terreno está destinado a una familia con muchos hijos pero le sacan la casa a una familia para meter a otra, es una vergüenza porque esto es un terreno fiscal. Además esta construcción la había iniciado Félix Paredes el dueño de Puente Azul, entonces tengo que pensar que el Municipio tiene un negocio con él porque se han ensañado con este terreno”, advirtió Bravo.

Por otra parte, el dirigente barrial especificó que era una orden de desalojo de fiscalía por una denuncia del Municipio por usurpación; “por lo que la denuncia está firmada por Rubén Diéguez y el que actúo en esto fue Diego Araujo quien supuestamente era defensor de los derechos humanos pero aparentemente no es así”.

Traslado

El domicilio provisorio está ubicado en Argerich 1115, sería un lugar provisorio pero está en situaciones muy precarias a tal punto que ni siquiera el inodoro está conectado a la mochila del baño.

Balmaceda sostuvo que “estaban escribiendo un acta y me dijeron que nos trasladaban a Argerich al 1100 por un tiempo hasta que yo me pueda acomodar y pueda alquilar otra vivienda. Pero yo ya estuve buscando por todos lados una casa y nadie me quiere alquilar por Bienestar Social y por acá cerca me alquilaban una casa 4×4 y no me entraban las cosas y además teníamos baño compartido, pero yo no la quise alquilar porque tengo dos hijas adolescentes. Así fue que hace tres meses nos vinimos acá porque nos enteramos que estaba desocupada y nos metimos”.

 

Diéguez aclaró el rol del Municipio

 

Desde la comuna, en tanto, Diéguez explicó que el proceso de desalojo viene desde el año 2010 ya que esa vivienda era del Plan Familia Propietaria afectado a la concesión del Plan Federal y “en ese momento nosotros nos encontramos con una construcción toda cercada”.

“Como nunca pudimos dar con la persona que la había construido –siguió-, se hizo una exposición en fiscalía hasta que se determinó el desalojo y, cuando esto sucede, supimos que eran unas personas que tenían unos puestos en Puente Azul. El Municipio se hace cargo del terreno, pusimos un portón alto con candado y al otro día nos encontramos con que habían roto el candado y se había metido una persona; por lo que se reitera la situación de la ocupación hasta que esa persona hace tres meses se retira del lugar y le da paso a la familia que estaba actualmente”.

Agregó el funcionario que este escenario “se dio de un día para otro. La semana pasada incluso la trabajadora social de La Movediza se acercó a la persona informándole que la iban a desalojar y le ofrecieron un departamento que había en el barrio pero la persona se negó a ir”.

Asimismo, contó que “la familia que estaba ocupando había sido desalojada en julio de este año de otra vivienda no municipal y luego se metió en esta vivienda. Siempre se le ofreció otra cosa pero nunca quiso aceptar lo que se pagaba de alquiler”.

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