?Todo lo que hemos hecho ha sido con recursos de Tandil?

El servicio, que nació por una iniciativa propia del mismo equipo médico del Hospital y cuenta con el apoyo del resto de las especialidades y del Municipio, ya tiene en su historial tres embarazos que terminaron en nacimiento y 311 consultas.

“El servicio surge de la inquietud en forma espontanea de los médicos del servicio en general y en particular de dos personas: las doctoras Mercedes Richter y Rosana Fullone. En ellas se delegó el armado y el funcionamiento de este consultorio. Y esto debe quedar claro porque si bien todos colaboramos con ellas, las que están en actividad en el consultorio de fertilidad y esterilidad son estas dos profesionales”, explicó el doctor Fernando Fernández, especialista a cargo del servicio local de fertilización, a El Eco de Tandil.

“A partir de la ley provincial se planteó si podíamos realizar algo en la ciudad de Tandil. Hablamos entre todos y nos pareció que podíamos empezar a hacer estudios y demás”, agregó Fullone. Richter, por su parte, explicó que para poner en funcionamiento el proyecto, debieron capacitarse en el tema.

Los recursos humanos, el factor central

Para Fernández, el aporte de los profesionales jóvenes con iniciativa y empuje que llegaron -o volvieron- a Tandil fue fundamental para lograr mejorar día a día el servicio al paciente. Y en ese marco se inscribe el Centro de Fertilidad, entre otros tantos proyectos. “Yo creo realmente la base de esto es que hubo un ingreso de gente joven muy bien formada. Acá tenemos gente del Hospital de Clínicas, del Hospital Alemán, de la Maternidad Sardá, del San Roque de Gonnet, del Houssay de Vicente López, del Churruca. Son lugares de formación médica de un nivel muy bueno”, contó Fernández. A eso, explicó, se le agrega la capacitación constante que llevan adelante los profesionales y el aporte científico que llega de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Tandil. Si ese potencial, según Fernández, es percibido y apoyado por la clase política, no tiene límites al momento de pensar en brindar un servicio de excelencia.

Además de contar con los recursos humanos, para poder llevar adelante el consultorio se necesitó de la colaboración del resto de los profesionales del hospital y del apoyo de las autoridades. Es que además de los integrantes del servicio que se ocupan de estudios como las laparoscopías y las histeroscopías, también intervienen en el proceso otras áreas como el laboratorio, el servicio de cirugía, clínica médica, urología y radiología.

“Es una tarea interdisciplinaria. No se puede atribuir su funcionamiento sólo al servicio de ginecología. Todo el hospital se sumo al proyecto. Y obviamente estos proyectos necesitan tener el apoyo de la dirección. Y ese apoyo lo tuvimos en el sentido en que nos atribuyeron horas médicas, recursos humanos, nos dieron el espacio físico y nos apoyaron en todo lo que pudieron respecto a lo que podía ser medicación e insumos”, repasó Fernández.

Los servicios que

brinda el consultorio

En el Departamento de Obstetricia y Ginecología trabajan, entre personal de planta y concurrentes, diez médicos y siete obstétricas. El consultorio de fertilización camina a la par del servicio y convive con el resto de las tareas que cumple el área. Aunque la intención, siempre, es seguir creciendo. Además de atender consultas, se realizan diferentes tipos de estudios y tratamientos de baja complejidad. Y si bien a priori puede sonar a poco, el aporte es enorme.

“Muchas veces en la consulta, charlando con la pareja, con estudios no muy costosos y ordenando el interrogatorio uno logra que se encaminen hacia el embarazo sin mayor problemas, porque hay eventos que no son enfermedades sino que a veces están referidos a como se practica la búsqueda del bebé”, explicó Fernández. “Luego tenemos, dentro de la baja complejidad, cosas que son bastante complejas como pueden ser estudios laparoscópicos, que requieren que el paciente debe ser anestesiado, utilizar una aparatología muy costosa y un entrenamiento médico de nivel para poderlos realizar”, agregó. Fernández explicó que esos recursos se están y se estuvieron trabajando durante estos dos años y que, además, se realizan estudios junto con el servicio de radiodiagnóstico como ser las histerosalpingografias. “Quiere decir que dentro de la baja complejidad se hacen muchísimas cosas”, señaló.

Entre las enfermedades más comunes que presentan las mujeres en consultorio están la endometriosis, los trastornos hormonales y la falta de ovulación. “Nosotros recibimos a la pareja, hacemos el interrogatorio y vamos estudiando que es lo que le pasa, porqué no logra un embarazo. Algunas cosas se pueden atender acá y otras no, necesitamos mayor complejidad”, explicó Richter.

Por su parte, Fernández agregó que muchas veces los casos se resuelven con una interconsulta: un paciente con hipotiroidismo es derivado a un médico clínico y ese paciente luego puede convertirse en fértil. “Es un trabajo que se hace en grupo”, aclaró Fernández.

Con respecto a los tratamientos quirúrgicos, Fernández detalló que dentro de la baja complejidad también se realizan operaciones para liberar una trompa que está atascada o con alguna adherencia o se hacen inseminaciones, es decir, se prepara el semen del marido en laboratorio y, en un momento de fertilidad provocado por el médico con una inducción a la ovulación, se coloca dentro del útero. “Todo eso está dentro de la baja complejidad y todo eso es muy importante de hacer dentro de la ciudad de Tandil”, agregó Fernández.

En relación a los tratamientos de alta complejidad, que implican trabajar con las gametas fuera del organismo, Fernández explicó que no son procedimientos que se realicen en Tandil.

-¿Existe la idea de ampliar el servicio?

Rosana Fullone: -En este momento queremos optimizar la baja complejidad.

Fernando Fernández:- Queremos ir por pasos. Lograr algo concreto y bien. No nos parece que estemos desarrollando el potencial que tenemos. Nos parece que tenemos la aparatología, un recurso humano muy bueno, un equipo interdisciplinario que nos apoya y que nos vienen muy bien pero nos estaría faltando determinados elementos para optimizar la prestación que todavía no hemos recibido y que estamos a la expectativa de tenerla. Tenemos mucho por delante por hacer.

Expectativas por el apoyo provincial

Que el Hospital Santamarina haya sido nombrado como el noveno Centro de Fertilidad de la provincia puede significar un crecimiento importante para el servicio si las promesas del Gobierno de Buenos Aires se concretan. “Si bien nosotros hace dos años estamos trabajando con los recursos locales del Municipio y del Hospital, entendemos que si se suman esfuerzos -de la provincia y del municipio-, eso tiene que redundar en una mejor atención para el paciente”, explicó Fernández.

“Hasta ahora los apoyos concretos que hemos tenido han sido municipales. Todo lo que hemos hecho hasta el día de la fecha ha sido con recursos de Tandil. Tenemos la expectativa porque nos han prometido un apoyo importante de provincia. Todavía no se ha plasmado en forma concreta pero pensamos que las cosas se van a ir dando”, agregó Fernández.

Dentro de lo que necesita el servicio para crecer, el especialista habló de “disponer de determinados elementos para optimizar la prestación”. “Medicación, insumos, realmente algunas prácticas de laboratorio que requieren unas aparatología que todavía no hemos recibido. Tenemos mucho por delante por hacer”, puntualizó, y aclaró que todo este esfuerzo se hace a la par del funcionamiento del servicio de obstetricia y ginecología. “El mismo equipo atiende los partos, a las chicas que quieren realizarse la lisis tubaria, a las que tienen problemas de incontinencia urinaria, las personas que tienen un cáncer ginecológico, trastornos mamarios. El servicio no está solamente para este tema”.

Pese a lo que todavía falta, Fullone, por su parte, rescató los esfuerzos que hace el equipo para seguir ampliando y mejorando la atención de los pacientes. “Desde el servicio se han logrado muchas cosas. Nunca vamos a lograr todo lo que queremos porque somos ambiciosos, pero estamos orgullosos de lo que hacemos”. 

Por una ley más inclusiva

La Ley 26.862 de Acceso Integral a los Procedimientos y Técnicas Médico Asistenciales de Reproducción Médicamente Asistida que se aprobó en el Congreso Nacional en julio hace hincapié en los derechos de la mujer a ser madre. Por eso, no limita la edad ni el estado civil de quienes precisen de un tratamiento. La provincia de Buenos Aires tuvo, desde 2010 hasta la semana pasada, una ley de fertilización más restrictiva pero el Senado aprobó por unanimidad modificación de la Ley 14.208. Cuando se implemente, se ampliará el nivel de cobertura a todas las edades sin importar el estado civil o la orientación sexual del paciente. En el Hospital Ramón Santamarina se trabaja bajo esta ley.

-¿Hay algún requisito de admisión para las pacientes que buscan realizar el tratamiento?

R.F.: -En realidad, por la ley sería para parejas con mujeres de 30 a 40 años inclusive. Nosotros pedimos que venga la pareja, que sea derivada por un profesional, que ya haya sido evaluada por un médico generalista o un tocoginecólogo que la derive.

-¿Qué sucede cuando llegan a la consulta?

R.F.: -Ahí empezamos a hacer todo el interrogatorio. Tenemos unas fichas en el consultorio donde hacemos preguntas tanto a la mujer como al varón. Estudiamos a la pareja, se le hacen estudios, y a partir de eso vemos que le podemos ofrecer de tratamientos y posibilidades. Igual, a pesar de lo que dice la ley provincial, nosotros de todas maneras estudiamos a parejas de menor edad.

-¿Y qué pasa con los pacientes con obras sociales?

R.F.: -Al consultorio en realidad vienen las parejas sin obra social, son las que podemos atender nosotros. Igual vienen con obra social porque en las obras sociales no consiguen respuestas, pero nosotros tampoco le damos las respuestas que esperan.

-Según la ley, la obra social está obligada a hacerse cargo.

M.R.: -Tendría que hacerse cargo su obra social porque la ley las excluye del hospital.

F.F.: -A veces el profesional en algún momento puede llegar a sentirse angustiado y sobrepasado porque no es grato estar frente a un paciente y de pronto decirle “todavía no te podemos hacer el tratamiento porque no nos llego la medicación”. Lo que quiero destacar es que si la Provincia quiere apoyarnos y apoyar al noveno centro, bienvenido sea, porque va a ser necesario. Y ojalá se unan Nación, Provincia y Municipio para que el paciente, que es en definitiva el que va a recibir esta atención, se vaya conforme. 

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