Tras el compromiso del pago de los sueldos, buscan recuperar a los terapistas que renunciaron

Luego de que se diera a conocer la renuncia de cinco médicos de la terapia del Hospital de Niños “Doctor Debilio Blanco Villegas” y con ello el riesgo en la continuidad del funcionamiento del servicio, ayer en horas de la mañana la ministra de Salud de la Provincia Zulma Ortiz se comunicó en forma telefónica con el intendente Miguel Lunghi y se comprometió a pagar a la brevedad los sueldos adeudados a los profesionales.

El intendente Miguel Lunghi expresó que “la ministra se ocupó inmediatamente del tema y hoy (por ayer) me confirmó que saldrán los pagos adeudados, ya que de ningún modo la Provincia va a dejar caer el servicio tan importante en nuestro Hospital”.

El Intendente adelantó además que “la ministra estará el próximo 14 de julio en Tandil y va a presentar un nuevo sistema de pago para los profesionales y distintos aspectos a mejorar, para evitar estos inconvenientes”.

Un calvario

Una vez que el Municipio tuvo esa noticia, Lunghi junto a la directora del Hospital de Niños Marta Brea y el presidente del Sistema Integrado de Salud Vito Mezzina se reunieron con el jefe del servicio de terapia Alberto Manolio para comunicarle las novedades.

El profesional deseó que lo prometido se concrete, pero advirtió que la compleja situación que atraviesan viene desde los inicios de la terapia y que se ha agravado en el último tiempo.

En diálogo con El Eco de Tandil, explicó que “la situación estaba mal desde hace mucho tiempo. Tenemos un atraso importante en el cobro de nuestros honorarios, de cuatro meses, con el problema de que no tenemos un interlocutor, alguien con quien hablar y que nos diga cuándo vamos a cobrar, de qué manera, cómo”.

“Cuando esto se creó en 2013, con mucho esfuerzo de la gente de la asociación de madres que creyeron que era necesario que esta terapia funcionara, a pesar de que no había mucho consenso, hoy con el paso del tiempo se ha demostrado que es sumamente necesaria”, sostuvo.

Recordó que a partir de un convenio entre el Ministerio de Salud de la Provincia y la Municipalidad, quedó establecido desde el inicio que el Ministerio iba a pagar los honorarios médicos e iba a proveer los insumos de la terapia.

No obstante, Manolio admitió que “así como ustedes acá tienen una avenida donde mirás para arriba y ves la cruz del Calvario, para nosotros fue desde hace tres años un calvario cobrar”.

En ese sentido, indicó que nunca sabían con precisión cuándo iban a recibir sus haberes y que “teníamos que hablar con el director del hospital del materno infantil de Mar del Plata que se movía y hablaba con todo el mundo, porque él había hecho el convenio con el ministerio para traer los profesionales a Tandil con la idea de descomprimir al hospital de Mar del Plata, porque no da abasto”.

“Desde el punto de vista sanitario pensamos que la idea podía funcionar”, admitió, pero aseguró que “no somos muchos los terapistas, pero logramos hacer un equipo como para venir una vez por semana cada uno, con una enfermera especializada en terapia desde Mar del Plata”.

Un esfuerzo
sobrehumano

A la ardua tarea de los especialistas que viajaban una vez por semana cerca de 200 kilómetros para cumplir con la guardia de 24 horas, se sumó rápidamente la dificultad de cobro.

“Fuimos trabajando con un esfuerzo sobrehumano. Yo tengo 140 mil kilómetros en la Ruta 226 hechos desde hace tres años, con mis enfermeras a cuestas en el auto, de noche, de día, bajo la lluvia. Hubo mucho esfuerzo personal”, remarcó.

Y planteó que “hay días, y eso es lo que los directivos no entienden, hay semanas, en que no hay trabajo, pero eso no quiere decir que yo no esté acá adentro”.

“La Navidad pasada no teníamos trabajo, y el médico de guardia estaba abajo por cenar con los compañeros y entró una madre con un bebé que se había ahogado. Nunca más lo fueron a ver, ni siquiera le guardaron la comida. Eso es la terapia, y a la semana ese chico se fue perfecto a su casa”, graficó.

En ese marco, destacó que “yo puedo estar una semana sin hacer nada, pero cuando me necesitan nadie se acuerda de mí, nadie me viene a preguntar qué necesito acá adentro”.

La odisea
de cobrar

Desde el inicio, el mecanismo de cobro fue sumamente engorroso.

El dinero proviene del SAMO (Sistema de Atención Médica Organizada) de la Provincia. “Desde el hospital la administradora lleva un papel que yo le doy con los nombres de los médicos que hacen guardia y el importe total. Se genera un expediente que empieza un camino que lo podemos seguir por internet, pero no camina nunca”, señaló.
Ese expediente puede estar días trabado en el primer eslabón de la cadena y tiene que caminar seis más, por lo cual el director del centro asistencial de Mar del Plata, del que dependen los médicos terapistas que vienen a Tandil, permanentemente hacía llamados para que “se moviera el cheque”.

“El problema es exclusivamente acá. Yo cobro mi sueldo en el hospital de Mar del Plata en tiempo y forma, el problema es cómo se organizó la administración de esto”, manifestó.

Y explicó que “una vez que el cheque cumple los seis pasos, el administrador o la doctora Brea tenían que ir con su auto particular 400 kilómetros a La Plata a retirar el cheque, que llega a la Municipalidad y queda depositado otros 10 o 15 días más, hasta que se acredita ese dinero y el administrador del hospital hace los cheques individuales para cada uno”.

“En total pasan alrededor de 60 días. Es un trastorno muy grande. Con respecto a los viáticos los pagan con cuentagotas, pero no alcanzan, yo cobro el mismo viático de hace tres años. Cuando empecé a venir gastaba 400 pesos y hoy gasto mil”, argumentó.

En tanto “el pasaje sale 225 y el viático es de 200, las enfermeras que vienen por su cuenta ponen los 25 y el taxi lo deben tomar porque el colectivo se les va”.

“El viático se quedó corto, el honorario de la guardia también, porque con toda la inflación que hubo hace un año que está igual. No tuvimos a quién pedirle un aumento”, afirmó.

Mensaje
tranquilizador

El jefe de la terapia aseguró que venían planteando la problemática al Ministerio de Salud desde hace tiempo, pero sin respuestas.

El mensaje, a partir de hoy, es “tranquilizador” ya que “se han movido todos, el doctor Cassarsa (el director del hospital de Mar del Plata) principalmente que habló directamente con el director de Hospitales, le explicó cuál era la situación, que nosotros no podíamos seguir aguantando esta situación porque ya cinco médicos se habían ido”.
“Hace dos meses que dejamos los papeles de la renuncia de los médicos y nunca tuvimos una respuesta a esa carta. Como saben que el médico está acá por vocación, estiran hasta que llega un momento en que dice basta. Yo estoy grande y no tengo problemas de ir sábado y domingo, pero hace tres años que no juego con mi nieto a la pelota”, expresó.

Y continuó explicando que “el doctor Cassarsa planteó ayer al ministerio que en este momento hay en Tandil dos chicos muy graves. Yo no quería que trascendiera para que las familias de esos chicos no se angustiaran, pero ya saben que de acá no nos vamos a mover hasta que esos chicos estén bien, ni siquiera se nos va a pasar por la cabeza trasladarlos a otro lado”. “De acá no nos mueve nada, no a mí ni al doctor Siri, que somos los dos que quedamos”, sostuvo.

Situación
insostenible

Reconoció que la situación era “insostenible”. A partir de la comunicación de que les pagarían lo adeudado, están llamando a los médicos que renunciaron uno por uno para ver si estarían dispuestos a regresar.

Hasta ahora solo tienen la confirmación de una médica de Azul que va a retornar a las tareas.

“La ministra le prometió al Intendente y a la doctora Brea que el martes llevará la factura de marzo y abril y que lo va a sacar por la vía del expediente de los seis pasitos. No va a ser rápido y el Intendente se comprometió, primero va a pagar sueldos y aguinaldo, y si puede nos va a adelantar mayo, es la palabra que nos dio hoy y después se arreglará con el ministerio cuando llegue el cheque”, explicó.

En tanto, recordó que “más de una vez lo han hecho, porque era tanta nuestra insistencia que la Municipalidad más de una vez nos adelantó dinero”.

“El compromiso de la ministra es venir a Tandil el 14 de julio con todo el equipo de salud y reunirse con nosotros. Esperemos que para ese entonces hayamos cobrado porque si no, no vendremos ni a la reunión”, advirtió.

Asimismo, adelantó que “si eventualmente no vuelven todos los médicos no sé qué pasará, porque así nos pagaran una fortuna, hacen falta mínimo tres médicos más para que esto funcione”.

Y contó que a pesar de haber presentado la renuncia hace dos meses, los terapistas siguieron trabajando hasta el viernes “siempre calladitos, hasta que ayer (por el viernes) me dijeron: ´Alberto, no vamos más´. Siguieron viniendo por cuidar a los pibes, el médico es así y más el pediatra”.

Las enfermeras

“Las enfermeras hacen un esfuerzo temible también, porque terminan de trabajar su turno en Mar del Plata, se suben a un colectivo a las 6 de la mañana y están 24 horas. No hacen un turno de 6 horas y duermen en sus casas como en Mar del Plata, se quedan las 24 horas y nos turnamos con ellas para descansar. Vuelven al otro día a las 11 y llegan a las 14. Y tienen que hacer un arreglo con sus compañeros de allá para que cubran las dos horas que están en el micro, porque debería entrar a las 12 allá”, explicó.

Pero destacó que se están capacitando enfermeras terapistas en Tandil.

“No logramos que se capaciten médicos, pero sí logramos tres enfermeras que están trabajando muy bien, son tres chicas de Juárez que una ya se queda sola. Eso nos llena de orgullo porque se han capacitado acá”, subrayó.

Una promesa

“Ahora me quedo hasta el lunes, cuando viene Siri, y el martes me llamó la doctora de Azul que va a venir y miércoles y jueves vengo yo”, adelantó.

En tanto, sostuvo que “la promesa de pago es una promesa. Quiero creer que se va a dar, pero no solamente va a terminar con el pago, necesita que se ordene esto, que cobremos de alguna manera del 1 al 10, en una fecha determinada, algo normal”.

Asimismo, consideró necesario que “alguien nos ayude a promocionar esto para que haya médicos que quieran venir a copar esta parada”.

“Había una posibilidad muy interesante, que lo charlamos con el Intendente y quedó en rever la situación, una terapista muy prestigiosa que es coordinadora del hospital de alta complejidad de El Cruce, es de acá su familia y se ofreció a venir”, contó.

Y agregó que “el doctor Cassarsa le conseguía su pase de La Plata a Mar del Plata, pero necesitaba otro ingreso más y el presupuesto municipal no daba para contratarla. Fue una pena porque siendo de acá esa persona puede estar toda la semana, y yo puedo hasta hacer guardias de 12 horas”.

“La demanda ha aumentado”, dijo Manolio

Por otra parte, Alberto Manolio aprovechó la reunión con el Intendente para mostrarle las estadísticas que prueban que “paulatinamente ha ido aumentando la demanda, y ha empezado a llegar gente que no es de Tandil”.

“El médico que está en una localidad que no tiene terapia se desespera porque no tiene nada. El chico que vino de Pehuajó en estado gravísimo fue reanimado por un anestesista, por teléfono se le daban las indicaciones de acá, porque no había quién lo trajera”, afirmó.

En cuanto a las estadísticas puntualizó que “hay un promedio de uno o uno y medio pacientes por día y, en este último tiempo, ha habido desde que empezó el invierno, 10 pacientes en asistencia respiratoria, entre uno y dos por día. Se adelantó el pico de la bronquiolitis”.

“La vida de un chico no vale los cien mil pesos que deben juntar para pagarnos a nosotros”, lanzó

Con un dejo de tristeza, Manolio expresó que “no pudimos capacitar médicos acá y lo digo con dolor porque hace muy poco hicimos un curso muy caro para traer a los especialistas de la terapia intensiva del Gutiérrez. Las enfermeras vinieron, los médicos, no. La inscripción estaba paga. No sabíamos dónde poner la cara”.

En ese aspecto, expuso que cada vez hay menos profesionales que eligen esta sacrificada profesión, que además se paga un 40 por ciento menos que otras especialidades de la medicina.

Y contó además que sostener la terapia es “extremadamente caro” y por eso la mayor parte de las clínicas privadas no cuenta con ese servicio.

“A este bebé de Pehuajó le estamos pasando un medicamento que sale 10 mil pesos cada vez que se lo aplicamos. La tecnología es muy cara, un día de terapia sale muchísimo dinero, una clínica privada no lo puede sostener, por eso el hospital está saturado”, aseguró.

Un compromiso
muy grande

El terapista planteó que “el compromiso que requiere esto es muy grande, es un problema de la terapia intensiva, pero tampoco hay neonatólogos, ni obstetras por el riesgo y el compromiso que requiere. Especialidades extremadamente arriesgadas por litigios, entonces ningún chico joven quiere comprometerse”.

“La terapia intensiva de la cual soy uno de los más viejos era una especialidad de varones, hoy en día todas son mujeres, la terapistas y pediatras”, indicó.

En tanto, sostuvo que “nuestro compromiso ahora son estos dos chicos que están acá y esperaremos el pago, y charlar el 14 para empezar algo nuevo, no solo relacionado con el cobro. El Intendente habló de una regionalización, lo cual significaría más recursos”.

“Mi concepto es que la vida de un chico no vale los cien mil pesos que tienen que juntar para pagarnos a nosotros. Ha pasado de chicos que han salvado sus vidas porque estábamos acá”, resaltó.

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