Tras nueve años de gestiones, Frolik y su equipo llevan destrabadas 1.600 escrituras

En ese encuentro funcionarios provinciales firmaron un convenio con el Colegio de Agrimensores para realizar los planos de la manzana de La Esperanza, ya que hasta hace un tiempo estaba inscripta en el Registro de la Propiedad como plaza (ver nota secundaria).
Frolik consideró que en su trabajo vinculado a la situación de la tierra, los barrios y la regularización dominial, La Esperanza ha sido uno de los problemas más complicados de solucionar, aunque resultan más complejos los proyectos de las asociaciones civiles –como Docentes por una Vivienda o Tandil Sin Pet- que adquieren grandes parcelas para dividirlas a través del Plan Familia Propietaria y alcanzar su casa.
“Las soluciones son distintas. Lo de Tandilia SRL que son los terrenos de Villa Cordobita, lo de Massaro en Villa Aguirre, lo de Estein y Metilli en Las Tunitas, cada grupo de terrenos tiene soluciones distintas y ésta era la más complicada porque era una plaza”, precisó.

Reservorio de tierras
 
Por otra parte, el funcionario explicó que de acuerdo a la Ley de Uso del Suelo, para desafectar una plaza es necesario conseguir un terreno de similares características: para el caso de La Esperanza, otra manzana.
“Desde hace dos años no tengo más ese problema, porque todo el Parque del Bicentenario no es espacio verde en los papeles. Entonces pedí que no lo afecten a plaza y lo dejen como territorio privado y ahora cada vez que me aparece una construcción arriba de una plaza que necesito desafectarla, tengo un reservorio de hectáreas para afectar”.
Frolik estimó que irán apareciendo más casos de construcciones sobre espacios verdes. Incluso, esta semana recibió a diez familias de la zona de General Belgrano, que están en un barrio de autoconstrucción que concretó Julio Zanatelli durante la dictadura militar, en 1982, y no tienen sus escrituras.
En ese lugar, treinta viviendas se levantaron sobre terrenos municipales pero otras diez estarían en lotes del Ferrocarril, lo que implicará gestionar ante la Onabe (Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado), ya que las obras las financió el Municipio y construyeron los vecinos aunque en terrenos que son del Estado nacional.
Tras 9 años de trabajar en estas problemáticas, el funcionario les advirtió que va a empezar a estudiar la situación pero que deberán tener paciencia porque el trámite puede llegar a demorarse varios años.
Hasta el momento, teniendo en cuenta sólo los barrios –Procasa I, Procasa IV, los Atepam, Amesya, 17 de Agosto, La Tandilera- ya se regularizaron unas 1.600 escrituras.
 
Sierras Sud, otro tema
 
En los últimos días, vecinos de Sierra Sud, barrio ubicado cerca de Arco Iris, también plantearon que han visto demorado el trámite para regularizar sus viviendas.
En cuanto a este caso, el abogado manifestó que “se está haciendo. Lo que pasa es que son treinta escrituras que hay que hacer, de las cuales había veinte parcelas apoyadas sobre terrenos privados. Hubo que hacer primero la usucapión. Ya se hizo el censo, se hicieron los planos, no había nada hecho. Ahí se avanzó”. u
 
Un impulso a la ley
 
Juan Pablo Frolik insistió de 2004 a 2010 ante el Instituto Provincial de la Vivienda para escriturar las 1.600 casas de Tandil. En 2010 llegó al organismo el arquitecto Rubén Jorge Opel, a quien Frolik ya conocía de la Subsecretaría Social de Tierras, y el funcionario logra que el gobernador Daniel Scioli firme un decreto para regularizar todos los barrios bonaerenses.
“Ahí pudimos entrar los de Tandil, pero me llevó de 2004 a 2010 para que me prestaran atención porque no había normativa para regularizarlo. Opel prepara el proyecto, termina aprobándose por decreto en abril o mayo de 2010 y Tandil fue la primera ciudad que empezó con el relevamiento por el territorio y la confección de los planos en junio de 2010, dos meses después de publicado el decreto”, resaltó.
 
Atención en los barrios
 
Por otra parte, explicó que hace 9 años asiste a los barrios Villa Aguirre, Selvetti y San Cayetano cada quince días para colaborar con cualquier tipo de cuestión legal.
“El tema de tierras lo empecé a hacer cuando estaba en la Secretaría Legal y Técnica y lo seguí con Zulma Ferreira. Vamos una vez por mes a Vela, a Gardey, sábado por medio a Las Tunitas, San Cayetano, Selvetti y Villa Aguirre”, puntualizó.
Además, la Secretaría Legal y Técnica a través de la doctora Marcela Vairo y de Zulma Ferreira se desplazan a todo el resto de los centros comunitarios. “No sé si quedará alguno que no se cubra, pero cada 15 días o cada un mes se va a los distintos barrios”, afirmó. u

La Esperanza, el caso más complicado

Durante la visita del gobernador Daniel Scioli en ocasión del regreso del tren “El tandilero”, el Gobierno provincial firmó un convenio con el Colegio de Agrimensores de la Provincia, al que le encomendó las tareas de agrimensura en el barrio La Esperanza para luego avanzar con la escrituración de las viviendas.
Tras los reclamos de los vecinos de esa zona, Frolik sostuvo que “tenían promesas de que vamos avanzando” y recordó que la manzana del barrio era una plaza, por lo cual debió iniciar un abultado expediente para lograr desafectarla y afectar otro predio –previo usucapión- como espacio verde.
Además, afirmó que inició el trámite “porque yo quise”, al tiempo que explicó que hace décadas, cuando se ocuparon las casas, la manzana “se dividió artificialmente” y trabajadoras sociales de la Unicén  “armaron un expediente que venía dando vueltas hacía 20 años. Yo me di cuenta de que ese expediente no conducía a nada, porque lo único que hacía era designar nuevos adjudicatarios en reemplazo de otros anteriores. No era la solución porque nunca iban a tener la escritura porque eso era una plaza”.
Así, el funcionario optó por desestimar ese expediente y “empecé a hacer los trámites para obtener la escritura. Primero desafectar la plaza. Conseguir otro lugar que era un terreno privado, que tuve que hacer la usucapión, porque ya era una plaza pero en los papeles era título de propiedad privada. Después afecté ese terreno como plaza (frente a la parroquia de San Cayetano), desafecté el barrio La Esperanza como plaza y una vez que tuve todo eso, inicié los trámites por la Subsecretaría de Tierras de la Provincia de Buenos Aires para afectar eso a un plano por Ley Pierri, que es un plano especial que no respeta las medidas mínimas de la Ley de Uso de Suelo”.
Es que los lotes son más pequeños que los que permite la ley, pero además hay una calle totalmente irregular en el centro de la manzana. Por este motivo, requiere planos de agrimensura donde habrá que incorporar el pasaje y las parcelas de acuerdo a la construcción que existe en cada una de ellas.
“Lo que prometí y se hizo es que el día que llegó el tren, es que como la Subsecretaría Provincial de Tierras no tiene agrimensores para mandar a Tandil, firmaba un convenio con el Colegio de Agrimensores de la Provincia de Buenos Aires para la designación de dos agrimensores para que hagan esos planos”.
Agregó que “lo llevé a Blas García hace dos meses a la casa de una de las mujeres que vive en ese barrio para contactarlo y para que ellos se pongan a trabajar y hacer el plano”.
Una vez que estén los estudios, los profesionales los presentarán ante la Provincia. Cumplido ese paso, hay que inscribir los lotes en el Registro de la Propiedad, ya que ahora figura como una manzana entera. Una vez que se inscriba el plano van a figurar las 60 parcelas que hay en la realidad.
“El día que los reuní a todos en la Jefatura de Gabinete y con las trabajadoras sociales que están ahí, les expliqué claramente que iba a ser un trámite que iba a durar por lo menos tres años”, sostuvo y manifestó que se los reiteró en varias oportunidades.

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