Tras un nuevo robo, vecinos de La Movediza volvieron a reunirse con autoridades por la seguridad

Vecinos de La Movediza volvieron a reunirse con autoridades municipales con el fin de seguir buscando alternativas que permitan erradicar el delito y que puedan volver a vivir con la tranquilidad que les robaron hace tiempo.
Si bien el encuentro no surgió a raíz del último robo sucedido ayer en Azucena al 1100, los frentistas aprovecharon para plantear que a pesar de la cantidad de policía que hay actualmente en la barriada, los hechos delictivos no cesan.

Del encuentro participaron el director de Protección Ciudadana Martín Romano; el coordinador de políticas de prevención social y comunitaria Rubén Diéguez y el director de Defensa Civil y Asistencia a la Víctima Pablo Esquivel, y un grupo de vecinos de La Movediza.

Durante el encuentro, los frentistas plantearon problemáticas como la venta de droga en determinados puntos del barrio, la venta de alcohol después de las 21, casas que funcionan como “aguantaderos” y la sucesión de robos.
“La mayor parte de las cosas que pasan en La Movediza no sale a la luz”, deslizó una de las frentistas, mientras que otra afirmó que “nos tapó el agua, ya no podemos ni salir a la calle después de las 19”.

También hubo cuestionamientos al accionar de la Policía Local, que consideraron “no está a la altura de las circunstancias” para los hechos delictivos que suceden en la zona.

“No doy más. A las 2 de la mañana estoy sentada en la cama por miedo”, confió una vecina y admitió que tiene temor de que “nos empecemos a matar entre nosotros, que muera algún inocente”.

Si bien con el amplio despliegue policial que hay en el barrio desde los incidentes sucedidos el domingo de la semana pasada hubo menos delitos, aseguraron que siguen con miedo y, de hecho, los robos continúan.

Poder dormir

La presidenta de la recientemente conformada comisión vecinal, Mariana Picot, contó que la reunión se extendió por dos horas aproximadamente y se trataron diversas problemáticas que hacen a la inseguridad del barrio.

“La reunión se pidió hace una semana, nos solicitaron que fueran grupos chicos de vecinos, seis la semana pasada y seis ahora. Hablamos de los robos, de las casas que hacen de aguantadero, de la venta de alcohol después de las 21 que siguen vendiendo y a menores de edad, pero uno de los temas principales fueron los robos ocurridos en los últimos días y los disturbios”, explicó.

Además, contó que están esperando “la orden para cambiar el destacamento de lugar que se pidió y suponemos que para principio de año que viene ya va a estar todo solucionado ese tema. La gente pidió que se cambie o a la entrada de La Movediza o por donde está el Envión, porque ese sector es más conflictivo”.

“Hace unos días podemos dormir a la noche por la mayor presencia policial, ya que antes se escuchaban muchos tiros. Mejoró bastante, pero hay un horario de una o dos horas a la mañana que cambian la guardia de policía y hubo robos, casi siempre en la misma manzana”, indicó.

Robaron en una vivienda y allanamiento

Sobre uno de los sucesos delictivos ventilados, cabe consignar que ayer en horas de la mañana una vivienda situada en Azucena 1139 fue el blanco de un robo y minutos después la Policía logró recuperar la totalidad de los elementos sustraídos en un allanamiento consentido realizado en el pasaje Los Rosales 2035, a unos 80 metros en línea recta de donde ocurrió el robo.

Sara Echeverría, la damnificada, contó que no es la primera vez que es víctima de un robo.

“El 28 de septiembre fue la primera vez que me forzaron la reja del fondo y entraron, se llevaron un televisor y un montón de cosas chicas. Al otro día, estando yo en casa me quisieron abrir la ventana, pero cuando escucharon ruido se fueron”, recordó.

El fin de semana del Día de la Madre en horas de la medianoche los vecinos le avisaron que le sonaba la alarma y cuando llegó se encontró con que le habían forzado una ventana y le había roto el vidrio de la otra, aunque no llegaron a ingresar.

Días atrás “no estaba el auto, pensaron que no había nadie y escuchamos como que se agarraban de la ventana y saltaron como para entrar, pero yo me levanté, golpeé la ventana y se fueron”.

Ayer a las 10 una vecina le avisó que estaba sonando la alarma y cuando llegó su suegra a la casa, ya estaba la Policía y se habían robado varios elementos de la casa.

“Se llevaron un televisor, un equipo de música, una valija con toallas, cadenas, ropa, zapatillas y dejaron otra valija arriba de un sillón con una máquina de coser preparada para llevársela, y lo peor es que los delincuentes viven a media cuadra de mi casa”, sostuvo.

Si bien la Policía recuperó lo sustraído, gracias a los vecinos que vieron a los delincuentes ingresar a una vivienda con lo robado, la vecina manifestó su preocupación porque “nos vigilan todo el día, uno sale a trabajar y te roban. Tengo todo enrejado pero arrancaron la reja, es impresionante, ya no sabemos qué hacer, tengo la moto atada dentro de mi casa, es una impotencia total”.

“Mi hija tiene ganas de irse del barrio pero está pagando el Procrear y si nos vamos tenemos que pagar un alquiler. No es justo”, aseguró.

El allanamiento

En cuanto al allanamiento, que se realizó en Rosales 2035, se secuestró un televisor, un equipo de música sin parlantes, una campera de dama color crudo, un masajeador de cuello, un tensiómetro, una luz de emergencia, un celular Samsung color rosa, un celular LG color negro, una cámara de fotos y una mochila azul. También un par de parlantes de PC, un vibrador de cintura, un toallón azul y celeste, otro rosa, celeste y blanco, una valija azul, un par de zapatillas de dama, una depiladora, un par de aros de oro y plata, relojes y demás alhajas.

Además, se encontraron elementos que podrían haber sido utilizados en los disturbios del 30 de octubre: dos machetes de mano, un machete ancho, una cuchilla con mango de madera, un bate de béisbol, un palo de escoba con un cuchillo atado en la punta.

En la casa reside un menor de edad con frondoso prontuario delictivo.

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