La mayoría de los incendios de 2015 ocurrió en viviendas del macrocentro

El jefe del Cuartel Central de Bomberos, Ramón García, compartió con El Eco de Tandil los datos más sobresalientes del trabajo realizado durante 2015 y subrayó que, a diferencia de lo que sucede generalmente en otras ciudades, en Tandil la mayor cantidad de incendios registrados fueron “estructurales”, es decir, en viviendas.
En principio, informó que durante el año tuvieron “una tarea importante” relacionada con los incendios estructurales, registrados en el centro, específicamente en casas, que advirtió “son los más riesgosos para la población”.
En este sentido, remarcó que en Tandil se da una característica “atípica”, que hace varios años ocurre y es que esos incendios se producen principalmente dentro de “las cuatro avenidas o en el macrocentro”, mientras que en otras localidades esos siniestros “se dan en general en las zonas más vulnerables o villas de emergencia, por la precariedad con la que se establecen, ya sea por los materiales de construcción, instalaciones. Incluso la gente no tiene el poder adquisitivo para poder comprar un extintor, un detector de humo o un disyuntor, térmica; todo lo que tiene que ver con la seguridad estructural de la casa”.
Insistió con que en Tandil “la mayor cantidad de incendios no se da en la periferia, sino en las zonas -podríamos decir- de mayor nivel adquisitivo”. Frente a ello, García sostuvo que “hay una vulnerabilidad”, en este caso “no económica, sino en cuanto a la conducta de las personas o al conocimiento del riesgo al cual están expuestas, que es grave, como también pueden estar expuestos los vecinos de estas personas que sufren un incendio”.
En general, el jefe del Cuartel Central de Bomberos detalló que este tipo de siniestros se origina a causa de “problemas eléctricos, recarga de enchufes, algún lavarropas que hay bastantes que se incendian. Las personas tienen la costumbre de dejarlo andando y se van a trabajar o hacer las compras y luego tenemos un incendio en el lavadero, que generalmente se traslada al interior de la vivienda”.
Si bien no precisó la cantidad de siniestros ocurridos en 2015, dijo que es mayor a 2014. “Todavía no terminamos de cerrar el año porque nosotros hacemos el balance todos los años los primeros días de enero, así que hasta entonces no tendré las cifras finales”, aclaró.

En la zona
periférica

Más allá del dato sobresaliente, también se refirió a los incendios registrados en las zonas periféricas de la ciudad. “Hay focos ígneos que ocurren por conductas que son riesgosas. Algo que se da todos los 7 de cada mes y tenemos incendios típicos, lamentablemente -si bien ha descendido bastante- es cuando la gente prende una vela a San Cayetano. Es algo que siempre trae aparejado algún incendio de vivienda porque se prende la vela en algún lugar inadecuado, sobre un ropero, en el armario, la mesa de luz, sin las precauciones del caso y lamentablemente luego nos encontramos con que se desarrolla un incendio”.
Durante el invierno señaló que también acuden a sofocar siniestros en casas “en donde la gente no tiene un patio en donde colgar la ropa y la deja cerca del calefactor. La ropa tiene un peso cuando está seca y otro cuando está mojada, entonces, a veces no le ponen broches para sostenerla y cuando empieza a secarse, empieza a moverse y ese movimiento puede traer aparejado que la ropa se caiga sobre el calefactor. Esto ocurre más seguido de lo que uno puede imaginarse”.

Los incendios
forestales

Por otro lado, habló sobre los incendios forestales y detalló que las zonas de riesgo “no han cambiado mucho, podemos ver un mapa de riesgo de 2009 y el de 2015, y los indicadores nos llevan siempre a los mismos lugares, lamentablemente”.
Indicó que “el personal tanto del Cuartel Central como de Bomberos de Villa Italia ya sabe cuáles son las zonas que van a verse afectadas. Tal vez tarda un poco más o un poco menos, de acuerdo a la humedad ambiente, la temperatura, la deshidratación de los vegetales, pero esas zonas se van a ver afectadas siempre. Tenemos sectores de Villa del Lago, el Parque Independencia, el Calvario, la zona de las canteras, lugares que se adoptaron como paseos o recreación”.
Describió que “en Villa del Lago hay zonas, senderos para las motos, bicicletas, sectores que están carentes de seguridad, no sólo para incendio forestal porque hay gente caminando y no se le puede dar aviso y se acerca para observar el desarrollo del fuego como una curiosidad o sacarse fotos y queda expuesta”.

Los rescates

También contó que les ha ocurrido “casos de gente que sufre una caída o un golpe, que es lógico de la actividad que hace y realmente el rescate se vuelve bastante traumático. Nos ha pasado en la zona de La Cascada donde tuvimos tres rescates. El de una persona que llegó hasta cierto lugar, tuvo vértigo y tuvo que ser rescatada; otra persona que se resbaló y se cayó y se golpeó la cabeza; otra que tuvo una quebradura; y un bombero nuestro que tuvo quebradura de tibia y peroné por hacer ese tipo de rescates”.
Por lo tanto, trazó que “son lugares muy peligrosos, que a veces no se tienen en cuenta y también es dificultosa la comunicación. Hay personas que lo hacen de a una o de a dos y después se pierden. Hay una conjunción de cosas que hay que tratar de solucionarlas para evitar sumar riesgos a los que ya hay. No sólo para incendios sino para la flora y la fauna”. u
“El riesgo más habitual
es la electricidad”

Por otro lado, el jefe del Cuartel Central de Bomberos Ramón García brindó algunos consejos útiles sobre cómo actuar frente a un incendio y qué recaudos hay que tomar para evitarlos.
En ese sentido, remarcó en principio que “hay cuestiones básicas, como por ejemplo, una propiedad debe tener la conexión adecuada para la electricidad, es decir, lo más peligroso o el riesgo más habitual al que estamos rodeados y que hoy sería imposible vivir sin él es la electricidad. Muchas veces asociamos riesgos que no son tanto, por una cuestión de que no son tan habituales, pero la electricidad hoy está en todos lados y es altamente riesgoso, pero teniendo los elementos de seguridad adecuados, se puede manejar tranquilamente”.
Reparó en que “seguimos observando que hay casas en las que no hay disyuntor, el cable a tierra, la llave térmica. Siguen con los fusibles que son de antaño o cables de tela, y eso es muy riesgoso porque una vivienda hace 20 años atrás no estaba preparada para la aparatología que hoy tenemos en una casa y seguimos poniéndole zapatillas, adaptadores y en algún momento la resistencia que tienen esos conductores se va a ver sobrepasada, va a tomar temperatura y se va a prender fuego, tarde o temprano, entonces eso es fundamental”.

Los elementos
de alerta

Y en segundo lugar, planteó “la importancia de disponer de los elementos de alerta, que no son caros, un detector de humo puede estar a 500 pesos y nos salva la vida y la de nuestros seres queridos. Un detector de monóxido de carbono, lamentablemente tenemos muchos casos de ellos, este año no fue tanto, pero tuvimos tragedias importantes y un detector de ese tipo puede estar a 1.500 pesos, que puede comprarse con tarjeta. Un extintor, que es un elemento básico para poder trabajar en cualquier principio de incendio que podamos tener en nuestro domicilio o el auto, que generalmente no está y si uno lo tiene no sabe para qué está ni para qué tipo de fuego y distintos agentes extintores”.
Explicó que es por ello que “el matafuegos, si uno lo ve, dice ABC o triclase porque hay cuatro o cinco clases de fuego. Los más habituales son tres: sólidos combustibles; líquidos combustibles; y elementos eléctricos que se puedan encender. El elemento universal extintor es el agua, pero se puede trabajar con agua a un sólido combustible, por ejemplo, una silla, papeles, una cubierta, madera, pero si ya tenemos un elemento sumergido en la electricidad, no podemos arrojarle agua, entonces, necesitamos otro tipo de extintor. Si tenemos un líquido combustible tampoco podemos arrojarle agua porque va a salpicar y nos puede afectar a nosotros o propagar aún más el fuego. Entonces, simplemente sólo con esos tres elementos, tenemos tres clases de fuegos independientes: el A, el B, y el C, entonces, con un matafuegos clase ABC tenemos la seguridad de que vamos a poder trabajar en cualquier tipo de incendio habitual en una vivienda, tranquilamente, sin necesidad de que la persona que lo vaya a apagar sea un bombero”. u
Mayor compromiso y toma
de conciencia de los riesgos

“Hay una desinformación importante. En Tandil hay una particularidad, por ahí estamos hablando de que tenemos los incendios estructurales en donde generalmente no ocurren y tenemos los incendios rurales o forestales en zonas donde ocurren todos los años. Y todos los años se hacen las campañas de prevención, se dice que hay que podar, limpiar y, sin embargo, concurrimos y nos encontramos que el pasto está hasta las ventanas en las zonas serranas”, dijo Ramón García.
El jefe de Bomberos señaló que “evidentemente, hay una falta de compromiso para su propia seguridad porque nosotros vamos y hay una tardanza lógica. Nos ha ocurrido ir un domingo a Villa del Lago y para llegar hasta allá necesitamos un tiempo importante. Esquivar a la gente que está allí disfrutando, que anda en moto, a los ciclistas, poder trepar por los caminos que no son los más óptimos de la ciudad, es decir, hay una conjunción de cosas que hace que la gente a veces se exponga demasiado”.
Por lo tanto, sostuvo que “todas las personas debemos hacernos cargo, evaluar la realidad y hacernos cargo de esa realidad; no taparla, porque si la seguimos tapando, podría decir que está todo muy lindo y que Tandil está en un margen de seguridad óptimo y eso no nos sirve de nada. Tenemos que seguir intentando convencer a la gente, que tome conciencia de que hay riesgos, y el riesgo de incendio sigue siendo el mismo de hace 10 años, pero a eso lo tenemos que hacer entre todos; sino de poco sirve”.
“Que los bomberos sigamos reparando vehículos, armando vehículos, sumando gente, eso significa que la cantidad de incendios es mayor, es decir, vamos detrás”, advirtió el jefe del Cuartel Central de Bomberos. Por lo tanto, pidió a la comunidad “mayor responsabilidad” para evitar posibles incendios. u
A la espera del
avión hidrante

Por otro lado, Ramón García contó que “estábamos esperando la llegada del avión hidrante, pero con el cambio de gobierno no sabemos bien quiénes son las nuevas autoridades del plan nacional y las decisiones que se van a tomar al respecto. Eso pasa más al sector político, no depende de mí, obviamente que es un deseo importante y sería interesante que sea base Tandil”.
Específicamente, describió que se trata de “un avión hidrante, con una capacidad de 2400 litros de agua, está articulado con el personal de Vialidad en la provisión de agua para esa unidad. Es un complemento importante el avión. Ahora, no sabemos el destino”.
Actualmente, en cuanto a la realidad de los bomberos en Tandil, informó que el año pasado sumaron “a seis bomberos, eso es importante porque estábamos muy limitados. Son efectivos que han venido de otras dependencias, el jefe departamental tuvo la gentileza y la visión también de poder reasignar cierto personal y enviarlo al cuartel. Hoy se están capacitando, formando personal joven y eso es importante también porque la media que teníamos acá es de 45 años, eso hace que la mayoría del personal de bomberos ya esté operado mínimo de una rodilla, es lógico, por nuestro trabajo que es muy riesgoso, entonces los accidentes están a la orden del día, más allá de que uno los trata de evitar”.
En cuanto a la logística, contó que “la llegada del camión procedente del Plan Nacional de Manejo del Fuego, que destinó como base Tandil, a nosotros nos ha dado un respiro para poder trabajar en conjunto con la Asociación Civil Llamas, que es un aporte invaluable, obviamente con el aporte de todos los vecinos, y se ha logrado prácticamente llevar a cero a varios camiones que teníamos ya en un estado bastante precario y que se los ha hecho a nuevos prácticamente”.
Precisó que “hoy tenemos cinco camiones en el Cuartel Central y uno en Villa Italia porque hay que tener en cuenta que hace dos años se nos quemó un camión de Villa Italia en un rastrojo. Tenemos seis o siete personas de guardia por día en el Cuartel Central y cuatro en Villa Italia, y un refuerzo de cuatro personas del Operativo Sol que vinieron de otros cuarteles”. u
La labor conjunta
con el Municipio

De cara al verano, Ramón García informó que ya mantuvo diálogo con el secretario de Protección Ciudadana Atilio Della Maggiora y el subsecretario José Denisio, para trabajar en forma conjunta con la Policía de Prevención Local.
“Le pedimos que al divisar alguna columna de humo se acerquen rápidamente y constaten de qué se está tratando y avisen de forma inmediata. Por nuestra parte, vamos a tratar también en la medida de lo posible de hacer patrullajes para detectarlos y también concurrir antes de que nos llame la gente”, señaló.
Por último, agradeció el reconocimiento de la población hacia el trabajo que realizan todos los bomberos de la ciudad. u

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