Un automovilista atropelló y abandonó a un periodista en colectora Pugliese y Espora

Un periodista fue atropellado ayer en horas de la madrugada en colectora Pugliese y Espora, y el automovilista se dio a la fuga sin auxiliarlo. Afortunadamente, las lesiones fueron leves pero la víctima expresó su indignación por el hecho de que lo dejaran “tirado como un animal” y su preocupación porque el día de mañana podría “matar a alguien”.
La víctima fue el periodista deportivo José Borelli, quien trabaja en Radio Líder. Según explicó en diálogo con El Eco de Tandil, ayer alrededor de la 1 salía de la estación de servicio Petrobras y se disponía a cruzar la colectora Pugliese cuando fue atropellado por un automóvil que lo dejó tirado y se fue.
“Yo estaba sobre el costado de la estación de servicio por cruzar Pugliese cuando vi que por Espora venían una camioneta y un auto a bastante velocidad. De repente, el auto dobló por colectora, se cerró y se me vino encima. Alcancé a dar un paso para atrás, me golpeó las piernas, volé para atrás y caí en el césped, si hubiera caído en la calle me mataba. El tipo en vez de parar, apuró la marcha”, relató.
Y recalcó que “yo no crucé, estaba esperando que él pasara y se cerró en un borde donde no hay cordón cuneta y vino derecho a mí. No sé qué le pasó, pero cuando levanté la vista lo tenía encima. Después siguió por Pugliese derecho para Falucho”.

“No fue capaz
de auxiliarme”

Borelli admitió que en el momento pensó que le había quebrado una pierna, por el dolor que sentía, pero afortunadamente, una vez que fue asistido en el Hospital Ramón Santamarina, le hicieron dos radiografías que revelaron que sólo había sido un golpe.
“El médico me dijo que fue un milagro, que semejante golpe me tendría que haber quebrado la pierna y que gracias a Dios caí en el césped porque si caía en el asfalto hoy no la contaba. La verdad que fue de cobarde atropellar y dejar abandonada una persona herida, porque no sabía lo que me había pasado”, sostuvo.
En tanto, aseguró que su preocupación no es tanto por la herida, sino “por el gesto”.
“Si uno atropella a una persona, debe parar. Pero él aceleró y desapareció. No fue capaz de auxiliarme. Yo vi un coche gris, me pareció que era un Volkswagen y no vi más porque cuando estaba tirado en el suelo levanté la vista e iba ligerísimo, ya estaba como a cien metros”, manifestó.
Además, enfatizó que “a mí me dolió que me dejara tirado como si hubiera atropellado a un animal. El no sabía lo que me había pasado porque hice un ruido bárbaro cuando caí, me podría haber golpeado la cabeza, pero por suerte caí en el pasto”.
Finalmente, el trabajador de prensa llamó a esa persona a la reflexión y expresó que tal vez al hacerlo público “sirva para que el día de mañana recapacite y maneje con más cuidado porque la verdad que la pasé muy mal y la próxima puede matar a alguien además de dejar destrozada a una familia”. u

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