Un Central de recambio igualó de local con Quilmes

En un estadio que le trae hermosos recuerdos por haber conseguido allí su único título en la división superior en 1978 y luego de fracasar en su intento de romper la racha de no triunfar en el mismo desde hace 34 años, Quilmes debió conformarse ayer con empatar 1 a 1 ante un Rosario Central alternativo, que piensa en la Copa Libertadores.

En un aceptable encuentro, Federico Andrada inauguró el marcador para el visitante a los 40 minutos del primer tiempo mientras que Mauro Cetto estableció la paridad definitiva a los 40 del complemento.

Las escasas motivaciones de ambas formaciones quedaron en exposición de entrada.

El local, con la mente en la revancha ante Nacional de Medellín, colocó un equipo muleto ante un Quilmes con innumerables inconvenientes económicos.

Con este escenario pergeñaron un primer período de vuelo bajo y con escasos ribetes dignos de destacar. El local intentó hacerse del control del trámite pero su dominio fue más visual que real porque se circunscribía a una mera preminencia territorial que no le ocasionaba demasiados contratiempos a Dulcich.

Cuando la visita comenzó a perderle el respeto a su rival equilibró, encontrando en una corrida imparable y posterior definición de Andrada la lógica consecuencia de su mayor compromiso con el espectáculo, en desmedro de un anfitrión que evidenció una notoria falta de motivación en ese lapso, extrañando en demasía a sus titulares.

Una defensa “canalla” con González como improvisado marcador central desnudó una absoluta falta de cohesión favoreciendo a un “cervecero” que, de atacar con más efectivos, hubiera sacado rédito de tal falencia.

El inicio del complemento potenció la inexpresividad del dueño de casa al mismo momento que Coudet decidía hacer debutar algunos juveniles.

Suponiendo que ante su problema coyuntural la fatiga no tardaría en aparecer en su rival, Central intentó revertir la tendencia apuntada ante un Quilmes que comenzaba a dar síntomas inequívocos de conformismo.

La clarísima oportunidad despilfarrada por Mansilla debajo del arco a los 22 minutos, que virtualmente hubiera definido el cotejo, pareció renovar a un Central a esta altura más entero y con el ánimo retemplado.

Una providencial salvada de Imperiale con su espalda después de un remate cruzado del ingresado Lovera, a los 34 minutos, resultó el anuncio de lo que estaba por venir.

Grelak sacrificó a su único delantero para agregar efectivos a una resistencia que terminó por ceder cuando Cetto, libre de marcas, cabeceó al gol un centro de Aguirre.

Con dos tiempos bien diferenciados, el empate se ajusta a lo acontecido en el campo de juego aunque la merma física que

evidenció el conjunto visitante sobre el final podría haberle costado la derrota.

 

 

SINTESIS       

ROSARIO CENTRAL        1

Manuel García; Paulo Ferrari, Maximiliano González, Cetto y Villagra; Gil Romero, Colman, Da Campo, Joaquín Pereyra, Jonás Aguirre; y Protti. DT: Eduardo Coudet.

QUILMES     1

Dulcich; Emanuel Morales, Uglessich, Malrechauffe y Bontempo; Imperiale, Braña, Calello y Pérez Godoy; Andrada y Brian Mansilla. DT: Alfredo Grelak.

Cancha: Rosario Central. Arbitro: Pablo Lunati. Goles: PT: 40’ Andrada (Q). ST: 40’ Cetto (RC). Cambios: Ezequiel Rodríguez por Pereyra (RC), Lovera por Da Campo (RC), Banega por Villagra (RC), Colombini por Andrada (Q), Juan Celaya por Bontempo (Q) y Orihuela por Mansilla (Q). (NA).

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