Un escultor bahiense despliega su arte en el Museo

Hay un silencio necesario para todo creador, un silencio sin interferencias que perturben, desde el cual, sea posible el surgimiento de las imágenes que brotan desde lo más íntimo de todo artista, sobre todo si éste es motivado por una realidad que lo conmueve, generando en él la necesidad de expresarla a través de un lenguaje que, en el caso de Rafael Martín, es el de la escultura, desde la que, igual que en la poesía, nos habla metafóricamente de todo aquello que con la palabra no puede decirse y que corresponde no sólo a su mundo interior sino a la realidad que compartimos todos, comenta Leo Vinci.
Este destacado artista inaugurará su muestra de Esculturas-Retrospectiva 1978-2008, el próximo 18 de octubre, a las 19.30, en las salas del Museo Municipal de Bellas Artes.
Dice además el destacado escultor Leo Vinci con respecto a la propuesta del artista: ?Hay un silencio cada vez más difícil de lograr, pero Rafael lo defiende refugiándose en su ciudad natal, Bahía Blanca, la que a pesar de su importancia aún conserva en los barrios, ese ámbito pueblerino en el que es posible aislarse para pensar y crear, un lugar donde la perspectiva que da la distancia permite observar con mayor objetividad la candente realidad que nos envuelve y condiciona.
Su obra está sostenida no sólo por el dominio de lo estrictamente técnico, sino más allá de eso, por una sensibilidad y una carga de contenido, que da testimonio de la problemática existencial del ser humano en la que estamos todos inmersos.
Como todo artista verdadero, Rafael Martín preserva su capacidad creadora de toda contaminación marketinera porque sabe que la creación sólo es posible desde las propias vivencias, del conocimiento, la reflexión y el esfuerzo, únicos caminos posibles para trascender por sobre las modas efímeras, las influencias internacionales, el éxito fácil y rápido que confunde y distrae del verdadero camino del arte.
La obra exhuma libertad, pero una libertad conquistada lentamente, con trabajo, perseverancia y convicción, lo que le permite dominar un lenguaje donde la imaginación, lo lúdico, lo irónico, nos hablan de un creador nato, insertado en su tiempo, un tiempo en el que algunos pseudos intelectuales del arte, y muchos inocentemente confundidos pretenden que la creación  artística partícipe de una impuesta globalización, olvidando que la cultura en cualquiera de sus manifestaciones es el mejor testimonio de la identidad de los pueblos que se hace universal a través de su singularidad…?.

Del artista

El escultor realizó sus estudios de Bellas Artes en The Pennsylvania State University, Estados Unidos, desde 1964 a 1966. Allí obtuvo una beca de perfeccionamiento de la OEA, y alternó sus actividades entre Suiza, Francia y España.
En 1975 viajó a Italia, Francia e Inglaterra y en 1981, regresó a USA, invitado como docente a la Universidad de Michigan y Massachussets. Su intensa labor lo llevó desde 1988 hasta 1994 ha instalarse en Ginebra y París. Durante este período exhibió en distintas muestras internacionales.
Cabe destacar que ha participado en cerca de 300 exposiciones, entre individuales y colectivas. Además en 1988 expuso sus trabajos en la Maison de Saint Gervais y en el Palais des Nations (ONU) en Ginebra (Suiza). Entre los años 1986 y 1988, participó de la exposición itinerante de Ceramistas Contemporáneos de América Latina en museos de Estados Unidos, México, Brasil y Argentina.
Su destacada trayectoria lo condujo en 1992, al Centre D´Art en L`lle y en Europa Art, Salón Internacional de Galeries D? Art Actuel (Ginebra-Suiza). En 1994, la Exposition Villa du Parc (Annemasse, Francia). Además intervino en AarteBA 94 y 95, y en el Centro  Cultural Recoleta en Buenos Aires (Argentina).
Ha obtenido importantes premios de Honor del Salón Nacional de Cerámico, Premio Konex, Diplome D` Honneur en Vallauris (Francia).
Además de su actividad artística ha ejercido la docencia en Capital Federal y en varias provincias de nuestro país, en diversas universidades de Argentina, Michigan, Boston (EE.UU.) y en la casa de la Cultura de Ginebra (Suiza), siendo director de la Escuela Superior de Artes Visuales de Bahía Blanca. Por otra parte, prestó su colaboración en la creación de diversos talleres para la enseñanza de la escultura y la técnica cerámica.
Sus obras se encuentran en museos y colecciones particulares de Argentina, Brasil, EE.UU., Alemania, España, Suiza, Francia, Israel, Turquía, Finlandia, Canadá y otros.
Actuó como director de obra de la Edición de Bronce de la Collection du Sphinx, trabajos inéditos de Max Ernst, en escultura, realizados en el sur de Francia entre 1938-1941.*

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