Un éxito más para la Expo Vinos Tandil

“El mejor vino no es necesariamente el más caro, sino el que se comparte”, señaló George Brassens. A partir de esta frase es comprensible el porqué del renovado éxito de la Expo Vinos Tandil, ya que además de la excelente organización por parte del sommelier Alejandro Martínez, director de 3 Bayas y fundador del club Bienbebidos, entra en juego la posibilidad del encuentro con conocidos o amigos donde la charla comienza a fluir distendida, haciendo muy placentero ir aprendiendo de los diferentes aromas y degustar la bebida.
 
Y ayer domingo, imposible un día más destemplado en plena primavera; así y todo, el Mumbat volvió a ser receptáculo de cientos de personas que no dejaron pasar la jornada de cierre del encuentro. Como señalábamos en nuestra edición de ayer, la feria se presentaba como superadora en cantidad de visitantes y con una cantidad superior de stands, muy bien emplazados en las distintas salas. Habíamos visto  que la DOT, que vino a sumarse al evento, preparó el día de la inauguración un salame de seis metros que fue degustado por la concurrencia y ayer encontramos otro de la misma medida dispuesto para ser  saboreado.
“La calidad más codiciada de un vino fino es el bouquet que habla del aroma y gusto del vino” -nos contaba un experto, representante de una de las tantas bodegas presentes mientras ceremoniosamente dejaba caer suavemente el líquido rojo dentro de la copa.
 
Por los stands
 
Y vimos todo, o al menos lo intentamos, desde la carpa emplazada en el patio posterior del Museo, donde servían exquisitas salchichas ahumadas o bondiolas rociadas con una gran variedad de salsas; también los stands donde se ofrecían diferentes tipos de quesos, otros de especies, aceitunas, conservas y también varios de delicatessen con productos exclusivos de gran calidad. Nos encontramos con productos regionales y casi 200 etiquetas de vinos y por primera vez un espacio para la cerveza con una gran línea de regalos con la que nos dejamos tentar. 
 
Y también buena lectura
 
Estuvimos en la presentación del libro “Degustando vino y canto” del riojano Carlos Paredes, sommelier y escritor. 
Esto nos decía el artista: “Soy sommelier y también me dedico a la música y la escritura, de modo que traté de fusionar estas dos pasiones que además son mi actividad. El libro es un análisis de la presencia y el simbolismo que tiene el vino dentro del cancionero popular”.
Cabe destacar que el texto fue presentado el día de la inauguración y editado en julio cuando se cumplía un año de que el Congreso declarara al vino como bebida nacional.
Nos contó Carlos que el libro había caído muy bien entre el público y también entre sus colegas sommeliers y cantores.
 
Hasta el año que viene
 
Cuando un evento de esta jerarquía que figura en el calendario cultural y turístico de la ciudad concluye, al día siguiente ya están sus organizadores planeando el del próximo año. Y así fue porque cuando anoche los últimos remisos a abandonar el Mumbat y su fiesta de vinos le preguntaron al sommelier Alejandro Martínez si en 2015 habría otra edición, él respondió “Hasta el año que viene”. Así será entonces seguramente. Algo que aplaudimos.

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