Un fiscal persiguió a los delincuentes que asaltaron la vivienda de un empresario

Un fiscal de Campana persiguió con su vehículo a varios delincuentes que escapaban tras asaltar a un empresario gastronómico y a su familia en una casa de esa ciudad bonaerense, a quienes les robaron dinero y armas pero, finalmente, los asaltantes lograron escapar.
Fuentes policiales y judiciales confirmaron a Télam que la casa asaltada, que pertenece al empresario, está ubicada al lado del edificio del Archivo Judicial y Juzgado de Ejecución de Campana, y aseguraron que el hombre, quien además es instructor de tiro, disparó “entre cinco y seis balazos” contra los delincuentes que escaparon corriendo.
El fiscal de Campana, Juan José Maraggi, aseguró ayer a Télam que el hecho ocurrió a las 21.30 del martes en una casa ubicada en la avenida Mitre, entre Tucumán y Santa María de Oro, en la zona céntrica de esa ciudad bonaerense.
Allí, se hallaba comiendo un asado el dueño, el empresario gastronómico Armando Atilio Cocilova (53), titular del restaurante “La Catedral” y dedicado a inversiones inmobiliarias, junto a su esposa, sus hijas y una sobrina de 9 años. 
En ese momento, dos delincuentes armados lograron acceder a la casa y amenazaron con armas a todos los presentes, a quienes obligaron a tirarse al piso y comenzaron a exigirles la entrega de dinero.
“Sorprendieron a la esposa de Cocilova en un momento de descuido cuando salió a la calle. Ahí, ingresaron a la casa y fueron hasta el quincho, donde estaba el dueño de casa con el resto de su familia”, contó a Télam el fiscal Maraggi.
Ante la situación, y al ver a los delincuentes armados, Cocilova les entregó lo que llevaba en los bolsillos, pero uno de los delincuentes le dijo: “A vos te entregaron. Vos vendiste un auto, dame la guita”.
El empresario les dijo que tenía un poco más de dinero en la planta superior de la casa, por lo que un asaltante se llevó a su esposa amenazada para que se lo entregara y otro se quedó con él y el resto de su familia.
Según las fuentes, los delincuentes actuaron a cara descubierta y con mucha tranquilidad, al punto de que le advirtieron al dueño de casa que calmara a una de sus hijas porque gritaba y lloraba mucho por miedo.
Finalmente los ladrones juntaron unos 2.200 pesos, una notebook, teléfonos celulares y dos armas de fuego, con lo que pensaban escapar.
Pero en ese momento, un policía de civil que custodiaba el edificio del Juzgado de Ejecución ubicado al lado de la casa de Cocilova y que escuchó gritos, se acercó y tocó timbre.
“Los delincuentes parece que aprovecharon la situación y salieron corriendo, tras empujar al policía, quien quedó tirado en el piso”, dijo Maraggi.
En tanto, el empresario extrajo un arma de fuego escondida en un cajón y salió a disparar contra los asaltantes que corrían, quienes de todas formas alcanzaron a subir a una camioneta y huyeron.
“Alcanzó a dispararles entre cinco y seis tiros, pero los delincuentes huyeron igual y escaparon en una camioneta”, dijo a Télam el fiscal.
La maniobra fue observada justamente por Maraggi que vive a pocos metros de allí, quien al ver la situación comenzó a perseguir con su vehículo a los delincuentes y alertó a la policía.
Sin embargo, el fiscal, que ahora casualmente está a cargo de la instrucción del expediente, siguió varias cuadras a los ladrones, aunque finalmente los perdió de vista.
Los investigadores intentan, ahora, encontrar la camioneta en la que huyeron los asaltantes y creen que los delincuentes contaron con el apoyo de otro auto, un Ford Escort, que también fue visto en el lugar y que salió a toda velocidad cuando comenzó la persecución.
La pesquisa está a cargo de efectivos de la comisaría primera de Campana y de la DDI de Zarate-Campana, quienes trabajan bajo las órdenes del fiscal Maraggi. (Télam)  

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