Un grupo de pacientes del Instituto de la Memoria le entregó rompecabezas a los niños del Hospital

Chicos internados en el Hospital de Niños recibieron una agradable sorpresa: rompecabezas y muchos juegos. Los confeccionó un grupo de pacientes del Instituto de la Memoria, entidad que comenzó a funcionar en 2003 y que cuenta con la asistencia de un grupo interdisciplinario integrado en su totalidad por reconocidos profesionales tandilenses.
A pocos minutos de realizar la entrega, muy entusiasmadas, Karina García y Aldana Grinstein, del equipo de profesionales del instituto, conversaron con este Diario. En primera instancia, García explicó que “venimos a hacer entrega de unos rompecabezas y juegos que hicieron las abuelas de la institución que son pacientes con deterioro intelectual, mal de Alzheimer y otras demencias”.
Seguidamente, expresó que “hoy es el día de darle forma a toda la actividad que venimos desarrollando durante un mes y medio, que fue de mucho trabajo de ellas, hay que resaltar la predisposición de los profesionales, de la institución, para que podamos hacerlo”.
Y manifestó: “Esto es otro pilar más del tratamiento, es necesario, hablamos de inserción social, que ellas se sientan activas. Ellas todas tienen vocación, muchas han sido docentes, otras no, pero la vocación del cuidado, la protección, están en todas. Así que es devolverle un poco su ser”.
En tanto, Grinstein afirmó que “el armado de juegos y rompecabezas surgió a partir de ellos y venir acá a traerlos ellos y estar en contacto con la institución hace que cierren de una manera activa y les devuelva esta cuestión de lo que hacían ellos antes, estar activos y estar nuevamente en contacto con otras personas”.
Ambas contaron que “la idea fue de la directora del Hospital, no sabíamos cuál iba a ser la respuesta de la institución de colaborar con ellos y fue muy gratificante para nosotros poder hacerlo” y reconocieron que “llevó mucho trabajo y nos da mucha satisfacción y ganas de seguir. En el Instituto de la Memoria hacemos esto, lo hemos hecho en otras instituciones pero hoy se suma una más y esperemos que podamos seguir haciéndolo”.
Por otro lado, agradecieron a Gamat que “le da el respaldo a la institución para que pueda funcionar y también a nosotros, los profesionales de arriesgarnos a hacer este tipo de actividades”.

Una gratificación
personal única
“Es gratificación, felicidad, es todo porque uno pone mucho trabajo y a veces es como yo siempre digo, los profesionales que trabajamos este tipo de patologías tenemos que acostumbrarnos a las metas mínimas, y esto es una muestra de que se puede, de que el tratamiento no farmacológico funciona”, expresó muy emocionada García.
A su lado, su colega Grinstein añadió que “es algo muy significativo, te emociona el poder darles a ellos esta oportunidad. Los ayuda a mantenerlos bien, felices y también a ayudar a otras personas como en este caso que nenes de acá van a recibir juegos”.
A pocos pasos, a punto de entregar los regalos, se encontraban los protagonistas de esta acción solidaria. Ya con las cajas repletas de rompecabezas y juegos en mano, se animaron a expresar que estaban muy felices por concretar esto. “Mucha emoción para los niños porque lo hicimos con mucho cariño porque ellos lo necesitan”, afirmó una de las pacientes.
A su lado, otra de las señoras contó: “Estuvimos varios días trabajando sobre lo mismo, todas avocadas a los rompecabezas, los juegos, las cajitas, todo artesanal y hecho por nosotros en el horario del instituto”, mientras su compañera cerró con un mensaje muy emotivo: “Queremos que los niños sean muy felices”.

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