Un kiosco fue el blanco de un asalto a plena luz del día, en la esquina de Pinto y 4 de Abril

Ayer por la tarde un kiosco situado en la esquina de Pinto y 4 de Abril fue el blanco de un asalto protagonizado por un solitario delincuente que amenazó a la dueña del comercio y se alzó con la recaudación del día, para luego darse a la fuga.

El hecho ocurrió alrededor de las 16.30, cuando se encontraba en el negocio la esposa del propietario y no había clientes en ese momento.

En diálogo con El Eco de Tandil, Elizabeth Rosas, la mujer del dueño del local, contó que “yo estaba sola en el negocio y entró un hombre que me amenazó con algo que tenía entre la ropa, que no llegué a ver bien si era o no un arma y me dijo: ´Si no me das toda la plata, te quemo´. No puedo asegurar que tenía una arma, capaz que no la tenía y yo con el susto pensé que sí”.
Entonces, el delincuente tomó todo el dinero que había en la caja registradora que él mismo abrió y se dio a la fuga, no sin antes amenazar nuevamente a la comerciante, a la que le advirtió: “Si hacés la denuncia, te mato”.
“También me pidió mi celular y yo justo no lo tenía ahí, así que le dije que no lo tenía. Entonces agarró la plata y se fue”, relató.

“Con los nervios no logré verlo bien”

Lo describió como una persona de entre 25 y 35 años, pero aclaró que “con los nervios y el susto que tenía no logré verlo bien. Tenía unos anteojos color negro”.
“Es la primera vez que me pasa a mí atendiendo el negocio y me asusté mucho, por eso no pude registrar bien cómo era”, indicó.
En tanto, aseguró que el malviviente actuó solo y que no estaba a bordo de ningún vehículo. Al finalizar el atraco, se dio a la fuga corriendo por el pasaje Primero de Mayo con el botín.
La policía detuvo a un joven momentos después y la damnificada fue trasladada a la comisaría Primera para hacer el reconocimiento, pero no se trataba de la misma persona que había cometido el ilícito, por lo cual fue liberado.
En cuanto a la suma de dinero que se llevó el ladrón, aseguró que era toda la recaudación del día y estimó que eran entre 2 mil y 3 mil pesos.
En el horario en el que ocurrió el robo había mucho movimiento en la zona pero justo en ese momento no había clientes en el interior del comercio. “Con el día hermoso que hizo había un montón de gente. Pero fue un segundo que aprovechó que no había nadie. Estaba yo sola y actuó muy rápido, fueron segundos”, señaló.

Otro asalto

No es la primera vez que el kiosco es blanco de un robo a mano armada. El 3 de mayo de 2013 dos hombres encapuchados y armados ingresaron al local, amenazaron al dueño, a su mujer y a un amigo y los obligaron a encerrarse en el baño con intenciones de robarles.
El dramático episodio tuvo lugar en horas de la noche, cuando circulaba poca gente por la zona debido a que era feriado.
La situación comenzó a ponerse más tensa cuando la mujer del propietario se asustó y se retiró al baño del local. Entonces, los delincuentes le pedían a los hombres que la trajeran.
Ante la negativa de los damnificados, los ladrones les exigían las llaves para cerrar el local, al tiempo que empujaban a las víctimas hacia el baño.
Asustado por la amenaza de que los encerrarían y lastimarían a su esposa, Martín Ostinelli, el dueño, comenzó a forcejear con el ladrón que tenía el arma y ambos cayeron contra las heladeras.
En ese momento, “Pancho”, un amigo y cliente, le partió una botella en la cabeza al delincuente. De ese modo, los damnificados lograron controlarlo y salieron en busca de ayuda. Fue la encargada de una vecina agencia de remís, que también estaba abierta, quien llamó al 101.
Simultáneamente, el otro asaltante escapó corriendo por Pinto en dirección a la Terminal de Omnibus. Se llevó unos 300 pesos de la caja del negocio, 150 pesos del cliente y el celular de la mujer. Uno de los autores fue aprehendido momentos más tarde.

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