Un paciente oncológico reclamó que Profe le cubra los medicamentos

Su historia es un caso testigo, ya que profesionales consultados remarcaron que hay varios casos de personas que padecen la falta de entrega de este tipo de drogas de parte de la obra social bonaerense.
Volviendo a Héctor, le descubrieron un tumor en el cerebro, fue operado cuando tenía 32 años y atravesó la quimioterapia y un tratamiento con rayos. Durante un largo tiempo, llevó una vida normal, se desempeñó como plomero y era monotributista. Era joven y quería trabajar, por eso no recibía ayuda del Estado.
Sin embargo, varios años después comenzó a sufrir convulsiones y debió suspender sus actividades comerciales. Tras otra intervención médica, en 2006 le otorgaron una pensión graciable con cobertura social de Profe Salud, pero nunca gozó de ese beneficio.
En 2009, un estudio determinó que algo reaparecía en su cerebro y posteriormente se le desencadenó una hemorragia producida por un ataque de epilepsia severo. En ese momento, Héctor quedó hemipléjico y tuvo que luchar arduamente para recuperarse. Tres años después, hoy camina y se mueve, pero tiene una dificultad para hablar.
Si bien el paciente -se atiende con el doctor Germán Poiman en el Hospital- realizó todos los trámites ante la obra social, no ha logrado que la Provincia lo empadrone y que le cubra los costosos medicamentos oncológicos que exige su tratamiento.
“Tengo que seguir tomando esa pastilla”, contó Héctor con gran esfuerzo debido a que su enfermedad le afectó el habla.

La única salida
 
Su esposa Marisa explicó que el Banco de Drogas del Ministerio de Salud de la Provincia le autorizó la droga para seis ciclos del tratamiento, pero Héctor necesita seguir tomándola.
“Es un paciente que fue operado en el ‘93 de un tumor cerebral. El no puede volver a ser operado, no puede recibir rayos porque ya los recibió al máximo, entonces el único tratamiento que le recetaron son las drogas”, señaló.
Por este motivo, necesita que la obra social le cubra el Temozolomida (fármaco de quimioterapia anticanceroso) de manera permanente, ya que es la única terapia que puede tolerar.
El problema radica en que Anses registra que Héctor Romero cuenta con cobertura social, por eso no logra conseguir otro medio para que le proporcionen la droga. De todos modos, la obra social no lo incorpora como afiliado.
Han llenado los formularios de Profe Salud en más de tres oportunidades, pero no reciben respuestas. Tampoco le dieron esperanzas en los organismos oficiales a los que se ha acercado.
Lo único que logró Marisa fue que la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires le consiguiera las drogas en el Banco de La Plata por un mes más. Ahora se le terminaron y Héctor vive con el peligro latente del cáncer.
Cada caja con cinco cápsulas de Temozolomida cuesta 4 mil pesos y Héctor toma cuatro por mes, lo que implica 20 mil pesos mensuales.
“Esa droga está ayudando a achicar el tumor, entonces el doctor le recomienda el tratamiento porque no hay otra cosa. El tumor está activo, porque ya lo determinó un estudio”, puntualizó Marisa Bagnoli.
Por este motivo, le piden encarecidamente a las autoridades provinciales que empadronen a Héctor Romero y que le garanticen el único tratamiento que le permitiría seguir adelante.

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