Una jauría atacó gravemente a una mujer en las inmediaciones de ex la fábrica Kaffka

Una jauría atacó a una mujer en las inmediaciones de la ex fábrica Kaffka, en el barrio de Villa Aguirre, y le produjo heridas de consideración, según contó a este Diario la protagonista del hecho.
Cabe recordar que el viernes ocurrió un suceso de similares características, cuando un grupo de perros mató a dos potrillos en la zona del ex ISER, lo que motivó a María Pereyra, de 74 años, a hacer pública su historia.
En primer término, la mujer no descartó que, por la proximidad entre los dos lugares, sea la misma jauría que la atacó la que terminó con la vida de los equinos, por lo que pidió que ?alguien haga algo urgente para que esto no pase más?. 
Según lo narrado por Pereyra, fueron siete los perros que la rodearon y lastimaron, pero aclaró que ?no son de la calle, todos tienen dueño, porque salían de sus casas?.
La cuestión de los animales sueltos está siempre entre los principales cuestionamientos de las distintas barriadas a la comuna, aunque estos dos sucesos encienden una luz de alerta.
Igualmente, cabe destacar que los animales que protagonizaron estos hechos tienen propietarios, lo que resalta la desidia en el control de los animales para la protección de la comunidad.
Una de las hijas de Pereyra, que presenció la entrevista, atribuyó la gran cantidad de animales en la barriada a que ?si no tenés perros buenos, acá te roban todo?.
?A mí me robaron un par de veces ?agregó?. La misma policía me dijo que me compre un perro bueno, por eso tengo dos Pittbull, pero encerrados en el fondo de casa, para que no puedan atacar a nadie?.

 

El relato
?Yo pude defenderme, más o menos, revoleando mi pulóver, pero igualmente uno alcanzó a morderme atrás de la pierna. No sé cómo no me tiraron al suelo. Yo quiero que se haga algo, porque realmente los perros no dejan pasar a la gente?, insistió la víctima de la agresión al comienzo.
?Estaba tan nerviosa que cuando llegué a la casa de mi hija casi me desmayo ?continuó?. La herida me ardía mucho. Fue un milagro que pude irme sola. Empecé a los gritos, pero los vecinos no pudieron ayudarme, porque no había nadie en la calle en ese momento?.
La mujer enfatizó que los perros tienen dueño y sabe a qué casa pertenece cada uno. ?Ahora uno lo ató?, comentó, pero esto no evitó su reflexión acerca de la problemática: ?En este caso fui yo, pero si hubiese sido una criatura, ¿qué pasaba? La podrían haber matado?, sostuvo y aventuró que estos ?pueden haber sido los mismos perros que mataron a los caballos?.
Pereyra fue asistida en la sala de atención primaria del barrio, donde ahora concurre permanentemente a controlarse sus heridas. ?Mi familia no quería que haga público esto, pero la noticia de los potrillos me hizo dar cuenta que es grave y que alguien tiene que hacer algo?, finalizó. *

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario