Uncas busca alternativas para salir del mal momento

 En contraste con el auge que viven por estos tiempos Los Cardos y Los 50, el tercer club de la ciudad, Uncas, busca generar los cambios necesarios para detener su mal momento. Con un plantel superior que estuvo lejos de alcanzar el objetivo de jugar el Reclasificatorio por el ascenso, y dos categorías del Bloque de juveniles que debieron retirarse del campeonato de la Unión de Mar del Plata por falta de jugadores, la única satisfacción para Uncas este año fue la M-19, una camada fuerte que se metió por primera vez en la Zona Campeonato.
Sergio Rumbo, uno de los entrenadores del plantel superior, y Pedro Marzocca, un referente que sigue en actividad a los 42 años, analizan el presente de Uncas y barajan alternativas para salir adelante.
SR: Sabemos que tenemos que hacer un diagnóstico de nuestra actualidad y ser sinceros. Si negás la realidad, nunca vas a encontrar soluciones. Nos estamos reuniendo, tratando de elaborar un plan estratégico para todo el rugby del club, a mediano y a largo plazo. Todos tenemos que poner el hombro. Durante muchos años la responsabilidad recayó sobre pocas personas, y llegó el momento de que se involucre más gente. Creo que de alguna manera tocamos fondo y tenemos que rearmarnos. Programar objetivos nuevos y solucionar los problemas que tiene el club.
-¿Cómo evalúan la actuación de la primera división?
SR: Estamos sufriendo un año de recambio, se nos fueron muchos chicos a estudiar afuera o varios que estando en otras ciudades hacían el esfuerzo de venir a jugar los fines de semana y ya no pueden viajar más, porque se agotaron tanto física como económicamente. Gente muy valiosa, que le aportaba mucho al equipo desde la parte técnica. Además están las lesiones. Jugadores de experiencia, líderes de grupo que se están recuperando de lesiones importantes, y cuando pasa eso el resto del plantel lo siente.
PM: El problema de fondo siempre es la cantidad de gente con la que contás. Porque estos problemas los tienen todos los clubes, pero lo solucionan de otra manera porque tienen recambio. Si empezás la temporada con un plantel escaso, a la larga lo sentís. Por eso apuntamos a fortalecer las juveniles para que le den aire y renovación cada año a la superior.
-¿Qué panorama les queda de aquí a fin de año?
SR: Estamos terminando de jugar el torneo Desarrollo, en el que venimos teniendo buenos resultados, pero después nos quedamos sin competencia. Los mejores tres meses del año para jugar y entrenar los vamos a tener libres. Si queremos jugar amistosos, los tenemos que generar nosotros. Pero bueno, tratamos de mantener el esfuerzo y la unidad del grupo.
PM: El año que viene el plantel superior va a tener un buen recambio con varios chicos de la Menores de 19 que están en condiciones de subir. Son chicos que clasificaron a la zona Campeonato por primera vez, y que vienen jugando juntos desde la M-15. Creemos que con esos seis o siete chicos que pueden subir, más lo que tiene el plantel actualmente, se puede aspirar a pelear el ascenso el año próximo, al menos no caer en este tipo de torneos estímulo que estamos jugando ahora.
-¿Qué otros factores perjudican el desarrollo del juego en el club?
PM: No nos ayuda la infraestructura. Tenemos un lugar hermoso, en el que se hacen todas las actividades, pero nos queda muy chico. Este año buscamos desarrollar las infantiles, pero nos dimos cuenta de que cuando había 50 o 60 chicos no nos daba la capacidad. No hay lugar para que jueguen. En la comisión directiva se está estudiando la forma de generar los recursos para tener un nuevo predio, un anexo que nos permita fundamentalmente tener más canchas. Hoy tenemos la principal y un terreno pequeño con una canchita improvisada. Eso nos limita. No podemos hacer encuentros infantiles y las veces que disputamos alguna final de Segunda nunca pudimos ser locales porque la Unión te exige tener dos canchas.
SR: Creo que el año próximo es clave para despegar. El club tiene que tomar medidas en cuanto al rugby porque si no, nos vamos a estancar cada vez más. En Tandil, con Los Cardos y Los 50 se está dando un crecimiento que es muy importante, y que supera al de casi todos los clubes de Mar del Plata. Y nosotros tenemos que sumarnos a eso.  Hay que hacer un plan estratégico, tanto humano como estructural. Si no, es siempre tapar agujeros y nunca crecer.
-¿Fue una decisión difícil dar de baja las dos categorías juveniles?
PM: Nos dolió, pero no quedaba otra alternativa. Es una pena por los chicos que se quedan sin jugar, porque aunque sean pocos tienen mucho entusiasmo. Ojalá que no los perdamos o que al menos sigan jugando al rugby. Porque tienen una identificación muy fuerte con el club, y cuando estén dadas las condiciones seguramente van a volver. Por el momento, trataremos de armar equipos mixtos de M-15 y M-17 para jugar algunos amistosos y, de cara al año que viene, intentar armar categorías juveniles reales, con la cantidad de jugadores adecuada. Ahora no nos queda otra alternativa que apuntar al desarrollo de los chicos de 12, 13 y 14 años, y pensar de acá a tres o cuatro años en tener todas las divisiones en competencia.
-¿Y cómo se soluciona ese déficit?
PM: La clave del crecimiento en juveniles es armar la M-15, que es obligatoria para participar normalmente de los campeonatos de la Unión, con un plantel de 35 a 40 chicos. Y que esa categoría vaya escalando con una base armada. Pero por ejemplo, a mí me tocó dirigir a la M-17 que desde principios de año tuvo 15 fichados. Ahora me doy cuenta de que el error fue presentarla, porque con esa cantidad de jugadores es imposible enfrentar un campeonato como este. La Unión exige presentar categorías, y si no cumplís no tenés derecho a salir campeón con la primera, por ejemplo. Pero eso tiene una lógica, porque de nada sirve tener una primera fuerte sin juveniles. El ejemplo de los últimos años fue Jockey, que se quedó sin recambio, y pasó de pelear arriba a no sumar ningún punto en primera este año.
SR: Ahora viene el Mundial, y tenemos que estar preparados, tener un plan de captación de chicos. Porque si Los Pumas andan bien, con la difusión que tienen, muchos chicos se van a interesar en el juego. En el 2007 no estábamos listos para el aluvión de nuevos jugadores que hubo. Pasó en todos los clubes. Los chicos pasaban por la calle al lado del club y entraban a preguntar como tenían que hacer para jugar. Por eso tenemos que estar preparados. Hoy en día no es sólo enseñar rugby, los chicos te demandan otras cosas, y hay que tener gente capacitada para darles lo mejor. 
 

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