fbpx Los jóvenes científicos de la Unicen advierten sobre la preocupante situación del sector – El Eco
¿Ya tenés una cuenta?
Inicia sesión
¿Aún no te registraste?
Registrate gratis

Los jóvenes científicos de la Unicen advierten sobre la preocupante situación del sector

Son investigadores de diferentes áreas del Conicet y la CIC que se formaron y desempeñan en Tandil. El recorte presupuestario también afecta a sus trabajos y pone en riesgo la producción de conocimiento, en un contexto nacional conflictivo para la educación pública y las universidades.

Lucas Bilbao, Natalia Vuksinic y Diego Velázquez, investigadores que se desempeñan en el ámbito público.

El Eco

Lucas Bilbao, Natalia Vuksinic y Diego Velázquez son jóvenes científicos becarios que desarrollan diferentes líneas de investigación dentro de las esferas de la Unicen, el Conicet y la CIC (Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires). Constituyen un bastión fundamental de la universidad pública, porque ahí se formaron y pretenden seguir contribuyendo con su trabajo. Lucas es historiador y tiene una beca post doctoral del Conicet. Natalia estudió Ciencias de la Educación y está doctorándose en la CIC. Diego es doctor en Física y se halla cursando el post doctorado en el ente nacional. Llevan más de 10 años formándose académicamente para poder brindarle lo mejor a la sociedad.

En la actualidad, forman parte de un colectivo denominado Jóvenes Científicos/as Unicen, desde el que abordan y enfrentan la conflictiva coyuntura que les toca atravesar. Hay 380 trabajadores del Conicet desempeñándose en la ciudad, de los cuales 183 son investigadores y 197 becarios, que producen conocimiento en el ámbito académico. El Eco de Tandil los reunió para conversar en el marco de las diversas actividades y movilizaciones que se están llevando a cabo tanto  en la Universidad Nacional del Centro como en el resto del país.

Es preciso destacar que el Conicet, fundado en 1958,  es el principal organismo dedicado a la promoción de la ciencia y la tecnología en la Argentina. Su actividad se desarrolla en cuatro grandes áreas: ciencias agrarias, ingeniería y de materiales, ciencias biológicas y de la salud, ciencias exactas y naturales, y ciencias sociales y humanidades. A mediados de agosto, 240 de los 266 directores de los institutos que lo conforman  difundieron una carta en la que advierten que “está al borde de la parálisis” por la falta de presupuesto. Afirmaron que reciben cuotas presupuestarias “a cuentagotas” y con una “reducción nominal significativa respecto a los montos recibidos en 2017”. El dinero que no les alcanza para pagar servicios públicos, limpiar y garantizar la seguridad de las instalaciones. Algo similar sucede en la Universidad Nacional del Centro con la partida presupuestaria asignada. Y desde la entidad, además, remarcaron que reciben  los salarios más bajos de toda la región y que no se financian nuevos proyectos de investigación. En mayo, el ministro de Ciencia y Técnica Lino Barañao le había asegurado a un medio de alcance nacional que el presupuesto era suficiente para cumplir con todos los compromisos asumidos y para garantizar todos los proyectos del Conicet.

La actualidad

-¿En qué situación los encuentra este momento crítico de la universidad pública?

Lucas: – Estas instancias de recortes nos han visto movilizados y organizados. Nos agrupamos en Jóvenes Científicos/as de la Unicen,  donde unimos investigadores  y becarios de distintos ámbitos e institutos. El eje es uno: de qué manera podemos garantizar medidas  de lucha, lo hemos hecho acá y se ha replicado en todo el país, no ha sido en vano porque logramos cosas, resolver cuestiones coyunturales y demostrar que no vamos a resignar nuestros salarios ni tampoco las investigaciones, creemos en la ciencia y en el aporte que hacemos a la sociedad y la ciencia. Muchas de nuestras investigaciones deseamos que estén en el ámbito público, nos debemos  a la sociedad, no quisiéramos irnos al ámbito privado.

Diego:-Acá se vendió durante la campaña electoral que la ciencia y la tecnología iban a ser políticas de estado, la permanencia del ministro Lino Barañao se presentaba como la garantía de eso. No se está respetando, pasamos de una promesa del 1,5 por ciento del PBI que era triplicar la inversión del gobierno anterior, a un recorte en ese  porcentaje medido con respecto al PBI y al presupuesto anterior. Entonces ahí hay claramente una contradicción entre el discurso y la acción. Las actividades de ciencia y tecnología tienen una vida media larga, equipamientos de laboratorio, formación de recursos humanos, cuando empezás una línea de investigación estamos hablando de 10, 15 años de trabajo.  Soy doctor pero me considero un investigador en formación y lo que tenemos es mucha incertidumbre.  Estamos dedicando muchos años de formación a especializarnos en un determinado tema y eso no está garantizado que continúe. Se están recortando ingresos a carreras del Conicet, el acceso a la planta permanente. Las becas, como las que tenemos ahora, no están vistas como un trabajo, no hay estabilidad, se termina la beca y nos vamos. Y  no está garantizado que podamos entrar como personal estable del Conicet, ahora ingresan la mitad de los que entraban en 2015.

Natalia:- Es parte de la misma lucha, el ataque a la ciencia y la tecnología corresponde al mismo ataque que se está llevando a la educación pública en general la producción científica se hace en el ámbito de las universidades públicas en su mayoría. En mi caso a mí me toca hablar de la Provincia, la comisión tiene una trayectoria diferente al Conicet pero el conflicto es similar. No solo afecta al desarrollo de proyectos y de la investigación en educación, es parte de la misma lucha, no es casual  que en investigaciones en las cuales trabajamos cómo el Estado tiene que garantizar el derecho a la educación haya un recorte aún mayor. En provincia  no se vio tanto la reducción en el ingreso a carreras sino en las becas. No alcanza para costear los viajes a La Plata, algo tan sencillo y básico que es lo que la beca financia, hasta en eso se ve, no se pueden cumplir determinados requisitos de cursada y demás porque no llegás a fin de mes. La lucha es por la educación pública, atacan a las propias instituciones educativas que llevan adelante los proyectos.

El trabajo

-¿De qué manera sus trabajos están siendo afectados?

Lucas:-De unos años a esta parte además del recorte, hubo una denostación a la producción científica, fundamentalmente a los temas que no tienen que ver con la salud, por ejemplo. Desde el sentido común nadie denostaría investigaciones que tienen que ver con una vacuna o algo vinculado a la salud. Pero para las humanidades hay un desprestigio enorme. Mi tema de investigación es la iglesia católica, dicho así es un tema que poca relevancia puede tener en el sentido común. Ahora se está dando el debate del estado laico, yo trabajo cómo se construyeron esas relaciones. Hay una denostación, gran parte de la sociedad lo ve como algo prescindible, en un contexto de ajuste tan grande por parte del Estado nuestras aéreas son las primera en recortarse, pero lo que hacemos es netamente imprescindible para el desarrollo de la ciencia en todas sus vertientes.

Diego:-No solo nuestro trabajo en particular, de los desarrollos que se vienen haciendo. El laboratorio en el que trabajo, el Ifimat (Instituto de Física de los Materiales de la Unicen), tiene una tradición de cooperación con la industria metalmecánica, de la construcción, es un laboratorio vinculado a la vida y la actividad de Tandil que se está poniendo en duda porque no hay plata si  se rompe un equipo para arreglarlo, no plata para comprar los insumos usar esos equipos para hacer estudios que tienen impacto en el  conocimiento básico y en cuestiones más aplicadas lo más importante de resaltar es la incertidumbre, somos personas formadas que tenemos otras alternativas, tenemos ciertas ventajas porque tengo herramientas para buscarme la vida por otros medios. Ante esta incertidumbre lo que va a pasar es una nueva fuga de cerebros. Irse al exterior es lo más tradicional, pero el ámbito privado es una mentira porque no hay empresas en Argentina que hagan investigación y desarrollo, muy pocas lo hacen y menos en contexto de reprimarización de la economía,  si exportas materias primas para qué vas a agregar valor.

Natalia:- En mi ámbito, por ejemplo, hicieron renunciar al presidente de la comisión, la CIC no ha tenido tanta participación, pero a partir de esto se está moviendo el grupo a nivel provincial porque generó incertidumbre acerca de qué va a pasar ante un hecho tan relevante, cómo se va a gestionar de ahora en adelante el organismo.

El incierto futuro 

-¿Cómo ven el futuro desde el lugar que ocupan?

Diego: -Yo creo que nuestro futuro no escapa al resto de la sociedad, todo vivimos un proceso de incertidumbre. Tenemos un país con muchas dificultades económicas, sociales y eso se usa para  argumentar que no sería una prioridad tener un sistema tecnológico y científico, cuando hay gente que se muere de hambre, por ejemplo. Y sin embargo, los que estudian el rol que cumple la ciencia y la tecnología en las sociedades tienen elementos de sobra para desmentirlo, cuanto más se invierte más en ciencia, más desarrollado está un país. Más allá de la incertidumbre personal y sectorial debería  ser una incertidumbre de toda la sociedad argentina qué va a pasar con el desarrollo soberano de ciencia

-¿Qué podría pasar con las universidades públicas si no son financiadas?

Lucas:-Es muy difícil, porque Argentina tiene un nivel de conciencia sobre la educación pública muy grande. Hay una intencionalidad política, es claro. La intencionalidad está puesta en una ciencia al servicio de las empresas de las multinacionales, en contra del desarrollo estatal.

Diego:-La educación superior es un negocio en la mayor parte del mundo y las universidades  son empresas que ganan plata porque saben que hay una necesidad intrínseca del ser humano de aprender y formarse, aspirar a mejores puestos de trabajo para nosotros  es un derecho, no un privilegio del que lo pueda pagar está en disputa eso. Lo que tenemos ahora está siendo disputado por sectores que tienen intención de ganar dinero con lo mismo que ahora garantiza el  Estado.

Natalia:-No fue fácil  concebir a la universidad pública como un derecho. Tenemos una historia universitaria antiquísima, es la institución educativa más antigua del país, y que sea concebida como un derecho es producto  de una lucha de mucho tiempo. En esa disputa va a haber sectores que pretendan concebirla como un bien de mercado que se compra y vende, como en Chile, Estados Unidos. El Estado puso su estructura en favor de determinados intereses que no son lo de los estudiantes, los trabajadores, de la educación pública.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

Deja un comentario