Apuntan a la gestión de residuos orgánicos desde los hogares y promueven la importancia de compostar

Se trata del proyecto “Compostar, fertilizar y alimentar” que espera generar beneficios contribuyendo a la disminución de los volúmenes destinados al relleno sanitario. Con tal motivo el sábado que viene realizarán actividades abiertas a la comunidad en la Casa del Bicentenario. Reducir los costos de gestión para los municipios es uno de los beneficios.

Victoria de Estrada, Luciano Villalba y Andrés Peroncini.

El Eco

En Tandil, la gestión de los residuos constituye una problemática que se encuentra en debate hace más de dos décadas, desde la apertura del relleno sanitario en 1997, que puso fin al basural a cielo abierto que lo precedió. En los últimos años, a raíz de iniciativas de reciclaje y recuperación de materiales iniciadas por actores sociales, que potenció el Municipio con la apertura de los Puntos Limpios, la discusión se instaló en la opinión pública.

Desde la organización del proyecto “Compostar, fertilizar y alimentar”, Luciano Villalba, del Centro de Investigaciones y Estudios Ambientales (Cinea); Victoria de Estrada del Ministerio de Agroindustria de la Nación, y Andrés Peroncini de la Asociación Civil Graduados Universitarios, contaron que los desechos alimenticios contienen una alta concentración de nutrientes. En consecuencia, una adecuada gestión de los residuos orgánicos domiciliarios posibilita recircular estos aportes al suelo.

“Se propone que en mayor medida este compost sea destinado a la fertilización de  huertas comunitarias, reduciendo los problemas asociados a la disposición final de residuos y la utilización de agroquímicos”, explicaron.

De esta manera, el proyecto se propone abordar dos problemáticas relacionadas. Por un lado, el aprovechamiento de biofertilizantes para la producción frutihortícola en las cinco huertas comunitarias del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), aglutinadas en la Asociación Civil Territorio Cultural, y por otro, la gestión sustentable de la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos del Barrio de Graduados.

“Una adecuada gestión de los residuos orgánicos domiciliarios mediante la producción de compost posibilita reducir los costos de gestión para los municipios, alargar la vida útil de los rellenos sanitarios y reducir así sus impactos y costos, comprimir los gastos y la dependencia asociados al uso de fertilizantes industriales, y proveer productores con biofertilizantes cerrando parcialmente el ciclo de los nutrientes”, detallaron.

Con este proyecto esperan generar beneficios derivados de la gestión de los residuos orgánicos, contribuyendo a la disminución de los volúmenes destinados al relleno sanitario. A su vez, apuntan a la obtención de indicadores de la cantidad de materia orgánica generada por día por persona, como de biofertilizantes necesarios para las huertas comunitarias. “Un análisis sistematizado de los datos obtenidos permitirá visualizar los beneficios, obstáculos y oportunidades de replicar la experiencia en otros barrios de la ciudad”, enfatizaron.

 

Destino sustentable

Los responsables contaron que al predio actual del relleno sanitario le restan como máximo cuatro años de vida útil, mientras que diversas encuestas confirman la voluntad de separación en origen por parte de la población local. “Alrededor del 90% de los ciudadanos”, indicaron.

En este marco, la Asociación Civil del Barrio de Graduados Universitarios comenzó una gestión de segregación de residuos secos con el apoyo de la Dirección de Ambiente del Municipio, en base a una recolección quincenal. Sin embargo, según advirtieron, aún resta resolver la gestión de la materia orgánica que actualmente se destina mayoritariamente al relleno sanitario y para la cual los integrantes de la Asociación buscan un destino sustentable.

En cuanto al contexto global de este sistema, sostuvieron que el flujo de nutrientes es uno de los principales desafíos de sustentabilidad que enfrenta el Sistema Tierra, advirtiendo que hay una sobreabundancia de estos sustentos y tienen efectos nocivos sobre todo para la vida acuática.

Victoria de Estrada informó que, mientras el uso de nutrientes industriales implica un uso intensivo de energía, altos costos, el agotamiento de reservas y un impacto ambiental a escala planetaria, los biofertilizantes disponibles en los desechos que generan las ciudades prácticamente no se utilizan. “Por el contrario, en general los mismos son un gran problema para los gobiernos municipales, ya que representan la mayor proporción de los residuos domiciliarios”.

 

Un lugar para aprender

“Compostar, fertilizar y alimentar” se desarrolla bajo la dirección de Ana María Fernández Equiza, del Instituto de Geografía, Historia y Ciencias Sociales, y la codirección de Luciano Villalba, del Centro de Investigaciones y Estudios Ambientales (Cinea). Además,  Victoria de Estrada, del Ministerio de Agroindustria de Nación a nivel local, e integrantes de la Asociación Civil Graduados Universitarios por la Promoción Social, del INTA y del  Movimiento de Trabajadores Excluidos son parte del equipo.

Ellos programaron para este sábado 4 de agosto un encuentro en la Casa del Bicentenario donde se realizará una feria de composteras, con la intención de mostrar los diferentes modelos posibles, que además son simples de efectuar en cualquier casa.

También habrá un espacio de intercambio de experiencias y, como la convocatoria apunta a toda la familia, habrá un espectáculo infantil. La importancia de que todos participen tiene que ver con educar desde la infancia en este recurso.

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

Deja tu comentario