Buscan un subsidio para afrontar el costo “imparable” de la harina, que logre frenar el aumento del pan

El Eco

Desde la Federación Industrial Panaderil de la provincia de Buenos Aires responsabilizan nuevamente al precio de la harina por el aumento del pan y pidió acceder a subsidios. Por tal motivo están manteniendo diálogos con el área de producción del Gobierno para intentar recurrir a una ayuda que permita mejorar la situación, sin embargo hasta el momento no han tenido como respuesta ninguna solución. Al respecto, Emilio Majori, vicepresidente de la entidad, aseguró que el sector atraviesa un momento de “incertidumbre generalizada debido a que la harina no tiene precio”.

La última cotización fue de 650 a 750 pesos la bolsa de 50 kilos, lo que refleja un incremento del 100 por ciento desde febrero, cuando apenas pasaba los 300 pesos. Desde el rubro se manifestaron muy preocupados, porque el producto que fabrican es muy sensible a la sociedad y a los que menos tienen.

En ese sentido, el dirigente contó que pretenden “que el pan no falte en ninguna mesa de los argentinos“, y pidió la intervención del Gobierno para acceder a una harina subsidiada.

En capital se habla de un precio por kilo de pan que alcanza en algunos lugares los 70 pesos. En Tandil los números no son los mismos, sin embargo también está en los planes el incremento a corto plazo. Actualmente oscila entre los 36 y los 48 pesos.

Sergio Vera de la panadería La Unión contó que junto a un grupo de colegas locales estiman subir sus precios la próxima semana, destacando que los que se ubican en la zona céntrica siempre manejaron valores un poco más alto que el resto de la ciudad.

“Sinceramente hoy no sé cuánto sale la bolsa de harina porque yo la compré hace un mes, pero siempre se la equiparó con el precio del quintal de trigo”, explicó, y agregó que “en diciembre valía menos de 300 pesos, sin embargo el pan también rondaba los 40 pesos”.

En busca de una ayuda

La harina no para de aumentar, está punto de alcanzar los 800 pesos la bolsa de acuerdo a la última cotización. Desde la Federación Panaderil aseguraron que tienen un montón de contras, de hecho hay panaderías que están cerrando y dejando gente afuera.

Majori destacó que hacía mucho tiempo que no andaba la gente del oficio ofreciendo sus servicios en las panaderías, y ahora está ocurriendo porque se han quedado sin trabajo.

“Somos conscientes de la sensibilidad que tienen nuestro producto en la mesa familiar, por lo tanto somos reacios a los aumentos, entonces encaramos gestiones a todo nivel para ver de qué manera podemos tratar de solucionarlo”, dijo el dirigente.

Enfatizó en la necesidad de que los costos no se les escapen de las manos ni dejar a sus obreros sin su fuente de ingreso. “Lo que queremos es harina subsidiada para el consumo interno, ya que los precios de nuestra materia prima están a un valor casi internacional”.

En este sentido responsabilizó al Gobierno, de tener que poner el hombro para subvencionar la harina destinada a la producción de pan, alegando que son ellos los que tienen en su mano la aplicación de las regulaciones. “Por ejemplo hay un montón de partes del mundo donde no se le cobra el IVA a este producto tan sensible”, planteó Majori.

Vera por su parte se mostró un tanto escéptico ante esta posibilidad. “El día que suceda charlamos, pero pueden pasar años”.

Desde la Federación Industrial Panaderil pretenden “que el pan no falte en ninguna mesa de los argentinos“, y pidieron la intervención del Gobierno para acceder a una harina subsidiada.

Los insumos y tarifas

En febrero nomás se pagaba la bolsa de 50 kilos de harina a poco más de 300 pesos, en marzo 400 y hoy ya está a punto de alcanzar los 800. Entonces cuando antes podían adquirir cien bolsas por unos 30 mil pesos, ahora necesitan más del doble por la misma cantidad. Cabe destacar que con una bolsa logra elaborar alrededor de 55 kilos de pan, a un promedio de 40 pesos el kilo ganan 2.200 pesos aproximados.

Por otro lado, el tarifazo también fue un impacto tremendo del cual el sector no estuvo exento. Perciben que hoy están recibiendo el acomodamiento a esas tarifas en los costos de la producción.

Asimismo hay que tener en cuenta que el resto de los insumos también han aumentado, al igual que la mano de obra calificada. Aunque, como aseguró Sergio Vera, artículos como la margarina o los huevos no están regulados y suben sin límites. De hecho los huevos han incrementado su valor en casi un 60 por ciento en el último tiempo.

“Antes el precio del pan estaba regido solamente por la harina, porque los servicios eran baratos y los impuestos no se pagaban”. Hoy por hoy, la mayoría de las panaderías están atrasadas en sus impuestos, porque es lo primero que se deja de pagar. Lo peor es que una vez que se endeuda con la AFIP, por ejemplo, la situación se vuelve aún más complicada porque les cobran un 19 por ciento de interés.

Vera detalló que ellos antes pagaban cuatro mil pesos de luz y ahora el monto es de 20 mil, 700 de gas y ahora diez mil, mientras que el agua que valía 200 ahora les cuesta dos mil pesos. “Todo se fue al diablo”, sostuvo, revelando que además a la gente no le alcanza la plata.

Para Emilio Majori, las que más sufren son las panaderías de muchos años, con trabajadores de más de dos décadas en planta, que son las que están cerrando, ya que no pueden pagar la antigüedad.

“Antes el precio del pan estaba regido solamente por la harina, porque los servicios eran baratos”, dijo Sergio Vera. Hoy la incidencia de las tarifas, los demás insumos y la mano de obra es muy grande.

Los molineros dicen que la harina
solo incide en un 15 por ciento

Para la Federación de la Industria Molinera en la estructura de costos del panadero, la harina es la menor dificultad. Ante la problemática del precio del pan remarcaron que el costo de la harina es de 12 pesos por kilo, aclarando que la incidencia en el valor final es del 15 por ciento, mientras que el trigo afecta en un 9 por ciento.

En este sentido, explicaron que desde diciembre a mayo esta materia prima subió solamente seis pesos. En el informe publicado el mes pasado por este rubro, cuando el precio del pan en Capital Federal rondaba los 38,4 por kilo, la implicancia del trigo era de un 9,3 por ciento, o sea casi cuatro pesos, en tanto el molino afectaba en un 3,3 por ciento con 1,27 pesos, mientras que los impuestos el 22,9 por ciento con 8,76 pesos.

Por otro lado los fletes de toda la cadena representan el 2,62 por ciento del precio al consumidor y la mano de obra el 48,5.

“Todo esto demuestra que el precio se multiplica por 8,93 desde que el trigo sale del campo hasta que se transforma en pan y se vende al público”, aseguraron de la Federación.

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  • ElEcodeTandil

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