El área de Salud confirmó la muerte de un camionero de 51 años a causa de hantavirus

Autoridades del Sistema Integrado de Salud Pública confirmaron en la víspera que el último martes falleció un paciente que había contraído hantavirus. El hombre de 51 años, que trabajaba como camionero en una planta de silos y en la zona rural, estuvo internado durante unos quince días en el área de Terapia Intensiva del Hospital Santamarina. En tanto, desde la Dirección de Bromatología visitaron la vivienda y los lugares donde desarrollaba sus actividades en contacto con cereales para evaluar el contexto y recomendar acciones tenientes a evitar la proliferación de nuevos casos.

La médica Florencia Bruggesser, integrante del Servicio de Infectología del Hospital Santamarina, informó que “es un paciente que nosotros internamos hace aproximadamente quince días o un poco más, con factores de riesgo epidemiológico para hantavirus y leptospirosis. Inicialmente se internó en terapia intensiva con una complicación importante y más tarde, efectivamente se confirmó que fue un hantavirus y falleció este martes”.

En diálogo con “Buenas y Santas” (104.1 Tandil FM de El Eco Multimedios), la infectóloga indicó que notificaron el caso a las áreas sanitarias que corresponde. Además, desde el servicio se contactaron con el director de Bromatología y avanzaron con el protocolo para evaluar el riesgo, inspeccionaron los lugares y a las personas que trabajaban con el paciente que se dedicaba al transporte de cereales.

La profesional describió que la víctima “ingresó con una hipotensión muy severa, con un cuadro respiratorio quizás no tan importante que después evolucionó, con un cuadro muy importante a nivel de fallo renal, fallo hematológico y fallo cardiopulmonar”.

El paciente estaba en contacto con silos ubicados en el área rural, lugares donde pudo contraer el virus. “Se pudo evaluar los lugares y los silos que, incluso, en algunos había roedores y pastizales, y se tomaron las medidas correspondientes desde Bromatología como para evitar la posibilidad de nuevos casos”, adelantó la doctora Bruggesser.

Por otra parte, aclaró que “en esta enfermedad el contagio interhumano es muy raro”. Si bien se confirmaron casos de ese tipo en la zona de El Bolsón, la infectóloga dijo que “es muy raro”. En tanto, aclaró que toman precauciones ante los síntomas de los familiares que estuvieron en contacto, durante los primeros días del cuadro, con el paciente que la contrajo.

Además, informó que fue el único caso diagnosticado en 2017 en Tandil y tampoco hay cuadros sospechosos. También refirió que en la ciudad se suele registrar uno por año, por lo cual “estamos dentro de lo esperado, no es para decir que estemos en un brote”.

La prevención

“Es una enfermedad viral que, en realidad, no tiene un tratamiento ni una prevención específica porque no tiene vacuna, y habitualmente uno hace tratamiento sintomático y de sostén. Es promovida por el virus hanta y es una enfermedad muy grave. Puede haber desde casos leves a graves, con una mortalidad mayor al 10 por ciento”, explicó la doctora Bruggesser y refirió que el ratón colilargo es el transmisor más común en esta zona, aunque pidió precaución con todos los roedores que pueden transmitir el virus y leptospirosis.

Por ese motivo, indicó que “lo que hay que tener en cuenta, antes que nada, son las medidas de prevención de las personas que pueden estar en contacto con roedores. Aquellas que trabajan en el campo, en pastos naturales, en contacto con animales, o las que cerca de sus viviendas tengan pastizales o basurales en los que puede haber roedores”.

Las ratas eliminan el virus por la orina, la materia fecal y la saliva. “Eso se puede aerosolizar y si una persona está en contacto con esos aerosoles, se puede contagiar; lo mismo si tiene contacto a través de las mucosas o las manos y heridas con los roedores o la materia fecal o con cosas que pueden estar contaminadas”, enumeró.

Como el virus se mantiene en el aire, cualquier trabajador que ingrese a un galpón cerrado donde haya habido roedores, más aún cuando hay acopio de cereales o fardos, se puede contagiar a través de la respiración.

“A veces en esos lugares donde puede haber movimiento o cuando se cortan pastizales o incluso, al entrar a un galpón o cabaña que hace mucho tiempo que están cerrados y que probablemente puedan tener roedores, lo ideal es ventilar, no hacer limpieza en seco sino tratar de humidificar y usar medidas de protección, guantes, barbijos, protección ocular. Eso es lo más importante, y obviamente, tratar que los lugares cercanos a las viviendas no tengan pastizales altos, que no haya basura, que las huertas estén un poco más alejadas”, refirió la infectóloga.

Sumado a eso, indicó que “siempre que encuentren roedores, tratar de no manipularlos con las manos. Si hay viento, que no sea en contra porque puede aerosolizar el virus y entrar en contacto, y si los roedores están vivos, tratar de no manipularlos, usar guantes, rocearlos con agua con lavandina, eventualmente enterrarlos o quemarlos”.

Los síntomas

Florencia Bruggesser explicó que los síntomas del hantavirus “a veces son inespecíficos, lo más importante es que puede haber fiebre alta, escalofríos, dolores musculares, mucha cefalea; en algunos casos también síntomas gastrointestinales como náuseas y vómitos o diarrea”.

La infectóloga recomendó que si alguien está en riesgo o tiene una ocupación de riesgo y presenta alguno de los síntomas, “lo ideal es consultar lo antes posible al Hospital o a algún centro de salud para ser evaluado”.
Explicó que “no es un virus que tenga una alta tasa de contagio, pero si alguien estuvo en contacto está en riesgo y los síntomas no empiezan en forma inmediata”. Aclaró que pueden pasar de una hasta tres semanas hasta que aparezcan las señales, aunque cuando se instala la enfermedad, los síntomas respiratorios suelen ser los más importantes.

En ese aspecto, describió que el paciente con un cuadro grave presenta “falta de aire, se produce como un edema pulmonar que en algunos casos evoluciona mal, como este paciente que tuvimos que desde el momento de la internación pasó a sala de terapia intensiva”.

Sobre la acción de virus hanta en el organismo, precisó que “uno de los cuadros más importantes es el síndrome cardiopulmonar. Lo que produce es una lesión a nivel vascular del pulmón, que genera como un edema, y también una lesión a nivel vascular cardíaca que es un cuadro grave, que es el que tiene mayor mortalidad”.

“No hay una epidemia”

El director de Bromatología Omar Olivera transmitió tranquilidad a la población, a partir de los datos del último boletín de epidemiología del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, que informó que ocurrieron 27 casos confirmados de hantavirus, cifra que es la más alta de todo el país. Al mismo tiempo, indicó que el número se multiplicó por tres con respecto a 2016.

“Hay un boletín oficial que dice que en 2016 hubo 9 casos de hantavirus y en 2017 hay 27 en toda la provincia. Eso no indica que hay una epidemia, y en Tandil menos, cuando hemos tenido un solo caso”, dijo en diálogo con “No hay dos sin tres” (104.1 Tandil FM de El Eco Multimedios).

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Evaluó que “es normal, como tenemos el huésped (ratón colilargo) que puede transportar el virus, que está en esta zona, todos los años tenemos algún caso de hanta. Es rarísimo los años que no tenemos. Pero la gente no debe alarmarse ya que no hay una epidemia de hantavirus”.

El funcionario informó que consultó a la Zona Sanitaria VIII y le confirmaron el incremento de los casos, “pero no es una situación de alarma”.

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