“El fuerte del veterinario siempre será lo sanitario, pero estamos obligados a capacitarnos cada vez más”

El titular del Colegio de Veterinarios regional dijo que es una profesión que sigue en vigencia. Con un aproximado de 600 médicos veterinarios en la región, los conceptos apuntan al bienestar animal y tenencia responsable de mascotas. La multiplicidad de aristas donde desempeñarse van desde los pequeños a grandes animales, pasando por la tecnificación, investigación y el aspecto comercial.

El Eco

Desde el 6 de agosto del año 1959, se celebra el Día del Ingeniero Agrónomo y del Médico Veterinario, en conmemoración a que en esa fecha, pero en 1883, se dictó por primera vez en la Argentina la carrera de Agronomía en la Escuela Agrotécnica y Veterinaria “Santa Catalina”. Miguel Pena es el presidente del Distrito 6 del Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires, que comprende a Tandil, Rauch, Benito Juárez, Gonzales Chaves, Tres Arroyos y Ayacucho. Lo acompañan en la comisión, que se renueva cada cuatro años, Gustavo Rodríguez, como tesorero y Héctor Fernández como secretario.

Pena contó que normalmente para ejercer tienen que estar colegiados, matriculados y, en el caso puntual de Buenos Aires, también cuentan con una caja de seguridad social. Reveló así que en toda el área de esta jurisdicción hay alrededor de 600 profesionales veterinarios.

Además, el titular detalló que hay dos tipos de matrículas, por un lado están los que trabajan en la actividad privada que pagan el total del monto, y por otro están aquellos profesionales que se desempeñan en organismos estatales, que pueden abonar una matrícula reducida.

El Colegio muchas veces participa de las decisiones políticas que pueden afectar a la actividad, o en la redacción de resoluciones que inciden en forma directa, según contó su presidente. “Últimamente se está viendo el tema de las incumbencias veterinarias, que con las que indican la capacidad potencial basada en los conocimientos teórico-prácticos que han recibido durante sus estudios”, señaló, relatando que todas fueron tratadas y analizadas, a la vez que destacó la importancia de estar siempre presente para defender cada una de las posturas.

Otros de los beneficios que tienen los colegiados es el acompañamiento que reciben para que su trabajo sea cada vez mejor, en este sentido el titular de este distrito dijo que están manejando dos líneas muy puntuales. Una tiene que ver con la participación en Copecos, ente que nuclea a Bromatología municipal y entidades que defienden el mundo animal. Su colaboración en relación a los perros de la ciudad se da en materia de bienestar animal, castraciones, salud y vacunaciones. En tanto que, junto con todos los veterinarios de la actividad privada, están logrando muy buenos resultados en cuanto al desarrollo de la producción porcina. De hecho se refirió al logrado Clúster Porcino, formado por productores grandes y chicos y por la Denominación de Origen Tandil (DOT), que proponen transformar al partido de Tandil en el Centro Productivo Porcino de mayor trascendencia en toda la Provincia de Buenos Aires y posicionar a los productos en todo el país y en el exterior como productos de calidad asociados al origen.

 

Una profesión muy diversa

Veterinaria es una carrera que sigue en vigencia y siendo elegida, y justamente Pena se refirió a la gran ventaja que supone estar al lado de la Facultad en Ciencias Veterinarias, donde la matrícula año a año se mantiene más o menos en el mismo nivel y la cantidad de profesionales en la ciudad va aumentando. “Yo me recibí hace 25 años acá en Tandil y el número de egresados siempre fue alrededor de los 120 por año, que luego se distribuyen por todos lados”, señaló.

Una de las virtudes de la carrera es la diversificación, ya que el universitario tiene la posibilidad de visualizar diferentes aristas a lo largo de la cursada que le permiten elegir dónde trabajar y desenvolverse.

En este sentido contó que el fuerte de la profesión siempre va a estar relacionado con lo sanitario, ya sea de animales pequeños o grandes, no obstante resaltó que se empezó a tecnificar mucho más la producción en búsqueda de lograr mayor eficiencia, lo que obliga a los veterinarios a estar cada vez más capacitados. “No solamente en bovinos de carne o leche, que son el fuerte en Tandil, sino en todas las producciones”, indicó. Asimismo destacó que la cría de cerdos ha crecido mucho, mientras que se visualiza que también las aves vienen ganando lugar. “En esta zona no hay tantos criaderos, pero cada vez va a haber más, ya que la alta rotación y la eficiencia productiva van a hacer que las producciones intensivas crezcan”, analizó.

En tanto que reflexionó sobre la transformación de los animales a alimentos, que ha sumado a la necesidad de la especialización, así como que las industrias tengan que tener su control de calidad, es decir, su director técnico o veterinario de registro que puedan certificar la aptitud de los productos. “Ahí también tenemos una buena oferta laboral”, destacó. Asimismo, agregó todo lo relacionado a la venta de servicios de los nuevos insumos, lo que llevó al profesional a sumergirse en un aspecto que quizás no contemplaba al momento de elegir la carrera. Por otro lado, mencionó la importancia del desempeño en investigación para estar a la altura de los avances tecnológicos. “La idea es mostrarle a los jóvenes que es una salida laboral totalmente interesante y desafiante”, instó.

 

Conciencia social para los animales

“Nosotros siempre hablamos sobre el bienestar animal y en lo que a producciones intensivas refiere se está avanzando mucho y trabajando bien, porque hay gente muy capacitada que baja la información de todo lo que ha aprendido”, explicó. Esta tendencia mundial se está dando para que se pueda trabajar en un lugar mucho más sano, amigable y que los ganados que están dentro de un sistema productivo tengan el respaldo del profesional para su bienestar.

En cuanto a los pequeños animales, Pena contó que siempre hacen foco en lo que se denomina tenencia responsable y trabajan codo a codo con Copecos. Si bien hay un gran número de personas que con su mascota cumple con todas las pautas de vacunación y castración, entre otras, hay otras que no. “Hay gente que deja al animal a la mañana temprano en la calle, lo dejan al libre albedrío y lo vuelven a encerrar a la tarde, entonces hace sus necesidades en la calle o molesta a las motos, entre otras cuestiones que suman a una tenencia no responsable”, detalló. Por eso es que se esfuerzan por capacitar desde las escuelas primarias, como así también están intentando lograr la identificación de las mascotas.

“Ayudar y acompañar a aquellos colegas que están en la actividad pública, como Bromatología, es nuestra intención”, concluyó.

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  • ElEcodeTandil

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